miércoles, 31 de julio de 2013

Derrick Favors. Un futuro prometedor



 En una Liga en la que cada vez escasean mas los tipos altos... jugadores como él, llenos de talento, son la gran esperanza.

 Cierto es que, por ejemplo, este año, han llegado mas jugadores altos de lo habitual, pero... no nos engañemos; es difícil encontrarlos buenos de verdad.

 Este chico, aunque lejos (muy lejos), aún, ha sido ya comparado con un jugador casi único, como Tim Duncan. Su talento es exquisito, y además, tiene una disciplina espectacular.

 Hablamos de Derrick Favors, actual jugador de Utah Jazz.

 Pero Derrick es, sin duda, un chico, digamos... raro.

 Con una dura infancia, marcada por el abandono de su padre, una antigua estrella del baloncesto universitario, Derrick supo mantenerse fuerte, siempre al lado de su madre, y nunca perdiendo la ilusión por hacer las cosas bien.

 Esta es su curiosa historia:

 Derrick Bernard Favors nació en Atlanta, Georgia, un 15 de Julio de 1991 (tiene en la actualidad 21 años).


 Como niño, Derrick se crió, en su Atlanta natal, con su madre, Deandra Favors, y sus dos hermanos; su hermana mayor, Tiffany, y su hermano menor, Brandon.

 Pero a Derrick y su familia... siempre les faltó su padre.

 El padre de Derrick, Johnie Parker, fue una antigua estrella del baloncesto de instituto y universitario, y al poco de nacer Derrick, éste les abandonó. "Fue duro", decía Derrick. "Criarse sin padre es duro, pero gracias a Dios, ahí estaba mamá. Siempre cuidó de nosotros, y siempre ha sido fuerte. Le debo mi vida". En la foto inferior, Deandra, junto a su hijo, el día en el que iba a la universidad:


 Pero con el tiempo, Johnie, su padre, se arrepintió.

 Johnie tenía una familia nueva, con nueva esposa y nuevos hijos, pero no pudo evitar interesarse por su antigua familia: "Quise saber mas de ellos", dijo. "Me metí en Internet, e indagué todo lo que pude sobre ellos: donde vivían, a que escuela iban... Quise, sino recuperar a aquellos chicos, al menos que supiesen quien era su padre. Les quiero".

 El propio Derrick, años mas tarde, dijo que "había olvidado su nombre, la verdad. Ya no me acordaba de quien era. Yo me crié sin padre, junto a mi madre y hermanos, así es que ahora no se si era demasiado tarde o no, pero era tarde. De hecho, hasta hacer un par de años no recordaba su nombre". Tras toda su etapa escolar perdida, Johnie quiso recuperar a sus hijos, en pleno proceso universitario. En la foto inferior, Derrick, junto a su padre, en una antigua foto:


 Pero para todo... ahí estaba Deandra, su madre.

 Ahora, con 46 años, Deandra admite que no fue una infancia sencilla. "Los chicos estaban solos", decía Deandra. "Estaban solos y yo era su único apoyo, como ellos el mío. Eran muy fuertes y buenos chicos, pero Derrick siempre fue mi ángel: cuidaba de sus hermanos, era buen estudiante, no se metía en líos... era mi angelito", decía orgullosa.

 Y Derrick, muy disciplinado y responsable, comenzó jugando al baloncesto en Atlanta, en South Atlanta High School, a cargo del entrenador Willy Prather:


 Allí, a cargo de Prather, Derrick fue un estupendo jugador: "Derrick era fantástico", decía Willy. "Era un chico como le veis ahora, muy disciplinado, fácil de entrenar, y siempre con ganas de aprender. Quizás, su único defecto es que era demasiado buen chico", decía Prather, orgulloso de su ex pupilo.

 En el año 2009, Favors fue considerado el mejor jugador de todo el país, en cuanto a Hih School se refería. La prestigiosa web, Scout.com, llegó a posicionarle como número 1 de todo el país:


 En Marzo de 2009, incluso, Derrick llevó a su equipo, al título del campeonato estatal.

 En el mismo 2009, Favors decidirá presentarse al famoso Nike Hoop Summit, en Oregon, pero por razones personales... no acudiría a la cita, donde muchos jugadores, futuras estrellas de la NBA, son, de alguna manera, descubiertos:


 Pero tras años siendo la estrella de su instituto, a Derrick le tocaba elegir. Y no fue fácil.

 Derrick, muy tranquilo e increíblemente unido a su madre y hermanos, no quería irse, de ninguna manera, lejos de casa.

 Prestigiosas universidades le tentaron, pero al final, terminó decidiéndose por Georgia Institute University, mas conocida como Georgia Tech. Cerca estuvo de decidirse por University of Memphis o North Carolina State, por la buena oferta de baloncesto, pero al final, Derrick decidía quedarse en casa:


 Pero el periplo universitario de Derrick sería corto. Tan solo una temporada (temporada 2009/ 2010), con los famosos Yellow Jackets de Georgia Tech, siendo entrenado por Paul Hewitt:


 Y Hewitt, maravillado por las exquisitas condiciones de Favors, le alineó tanto de ala- pivot como de pívot (la talla oficial de Derrick es de 2'08 metros y 112 kilos).

 Cuando Derrick llegó al equipo, coincidió, por ejemplo, con jugadores como el actual jugador de New York Knicks, Iman Shumpert, con quien tiene una buena amistad. Además de él, también coincidió con jugadores como Glen Rice Jr., recién llegado a la NBA en este Draft, Zachery Peacock o Gani Lawal. En la foto inferior, Derrick, con Shump:


 Y los Yellow Jackets, con Favors y Shumpert a la cabeza... no hicieron una mala temporada.

 Encasillados en la Atlantic Coast Conference, los Yellows Jackets lograron vencer en 23 de sus 36 partidos, perdiendo un total de 13, y quedando en el 7º puesto de su Conferencia.













 Derrick, a nivel personal, haría un buen curso, promediando 12 puntos, 9 rebotes y 2 tapones por partido, colocándose como uno de los mejores jugadores interiores del país.

 Además, fue el jugador universitario, a nivel nacional, con mejor % de tiros de campo, con un 62'5%. Nada mal, desde luego, para un jugador interior!

 Tras ser nombrado Rookie of the Year, en la ACC, los chicos de Georgia Tech avanzaban al NCAA Tournament.

 Tras vencer a Oklahoma State, caían en la 2ª Ronda, ante Ohio State University, un 22 de Marzo de 2010, por 75- 66, en el Bradley Center de Milwaukee:


 Con la temporada ya finalizada, el 9 de Abril de 2010, Favors renunciaba a seguir en la universidad, para presentarse al Draft de la NBA.

 "Fue una decisión difícil", decía Favors. "Habíamos creado un buen equipo, un buen ambiente, y la decisión no fue para nada sencilla. Hablé con el entrenador, y le expliqué cuales eran mis deseos. Él fue honesto conmigo, y me dijo que me veía preparado; que él, si la decisión fuese únicamente suya, esperaría un año mas, pero que lo entendía y me apoyaba. Le estaré eternamente agradecido por todo lo que hizo por mí".

 Y en aquel Draft (Draft de 2010)... había mucho talento.

 Jugadores de todo tipo estaban en aquel Draft: dos superclases, como Wall y Turner, apuntaban a llevarse el oro y la plata, y otros jugadores muy interesantes, pelearían, sin duda, por su trozo del pastel.

 Los primeros en escoger fueron Washington Wizards. Escogieron, por supuesto, a la estrella de Kentucky, el explosivo John Wall.

 Los segundos, fueron Philadelphia 76ers, que escogían a Evan Turner, escolta de Ohio State University.

 Y a partir de ahí... cualquier cosa podía pasar.

 Pero le llegaba el turno a New Jersey Nets (actuales Brooklyn Nets). En la 1ª RONDA, EN LA 3ª ELECCIÓN GLOBAL, New Jersey Nets escogía a Derrick Favors, por delante de jugadores como Wesley Johnson o el talentoso pívot de Sacramento Kings, DeMarcus Cousins:


 Lo primero que Favos hizo, siendo ya jugador NBA? Firmar su primer contrato. Fue con Adidas, la marca deportiva que llevaba vistiendo desde los 15 años: "No ha habido mucho problema", reía Favors. "Me hicieron una oferta y la acepté a la primera. Que te paguen por jugar al baloncesto es genial, pero que encima te paguen por llevar tu marca favorita de ropa... no tiene precio", reía:


 Y a su llegada a los Nets... Derrick fue, la verdad, bien acogido.

 Derrick siempre ha sido un chico tímido, poco amigo de hacer excesivo ruido, y ahora llegaba a los desastrosos Nets... en pleno proceso de reconstrucción.

 Su temprana edad (19 años por aquel entonces), y su timidez, le causaron problemas, al principio. "Todo era muy raro. Había un gran ambiente, pero a mí me costaba comunicarme con mis compañeros. La gran mayoría eran mayores que yo, y no era fácil acercarte a ellos para reírles sus bromas", decía.

 Pero gracias a Dios, Derrick tuvo un gran amigo y tutor allí. El entrenador, Avery Johnson:


 El pequeño General, como Avery es conocido, rápidamente se encargó de hacer que Derrick estuviese lo mas cómodo posible.

 "Era muy joven, y era muy tímido", aseguraba Avery. "Fue un poco difícil hacerle comprender que aquí somos todos iguales, pero al final, logramos, entre todos, hacerle comprender que él no era menos que nadie", reía. "Derrick, además, tiene una característica poco común", dijo Johnson: "le encanta aprender. Te escucha, entiende perfectamente lo que dices, y lo aplica a la perfección. Con su cuerpo, disciplina y talento, podemos asegurar, sin duda, que podemos tener en el equipo a un jugador de la talla, por que no, de Tim Duncan; solo tenemos que hacerle comprender que es perfectamente capaz de todo cuanto se proponga":


 Pero en New Jersey... Favors duró poco. Muy poco.

 Inmersos en un brutal proceso de reconstrucción, que llevaría la franquicia de New Jersey a Brooklyn, los Nets estaban desesperados por dar un golpe de efecto.

 Jugadores como Troy Murphy, Kris Humphries, Joe Smith, Brandan Wright o Brook Lopez, tapaban las opciones de Derrick, a bordo de la nave de los Nets, y en Febrero, tras solo 56 partidos con ellos, la vida daba un giro:















 Y ese giro, tenía dos nombres propios: Utah Jazz y Deron Williams.

 Los Nets, como decimos, estaban empeñados en dar un golpe de efecto en la Liga, aprovechando el tirón mediático que el traslado a Brooklyn suponía, y con la relación Deron Williams- Jerry Sloan completamente rota, Nets se lanzó, cual ave de rapiña, por el base, natural de Parkersburg.

 El 23 de Febrero de 2011, Derrick Favors era traspasado, junto con Devin Harris y dos futuras primeras rondas del Draft, a Utah Jazz, a cambio de Deron Williams.

 Favors era nuevo jugador de los Jazz:


 Y a su llegada a Utah, le esperaba otro fan suyo: Tyrone Corbin.

 Poco antes, Jerry Sloan había salido del equipo, dejando a Corbin como entrenador principal, quien no dudó un instante en calificar a Favors como "una incorporación de lujo". Corbin dijo que "que llegue a tu equipo un jugador como Derrick, con solo 19 años, es una oportunidad única. Aquí hay jugadores muy jóvenes, y poco a poco, sin prisa, iremos dándoles la importancia que merecen":


 Y tras algo mas de dos temporadas en Utah... Derrick ha ido de menos a mas. Y eso es muy bueno.

 A su llegada al equipo, ha coincidido con un bloque perfectamente dividido en gente joven y prometedora, como Gordon Hayward, Alex Burks o Enes Kanter, por nombrar solo a algunos, y gente no tan mayor, pero sí perfectamente experimentada, como Al Jefferson o Paul Millsap (hasta hace bien poco, líderes del grupo). En la foto inferior, junto a Jefferson (recientemente firmado por Charlotte Bobcats), y Millsap (recientemente, fichado por Atlanta Hawks):


 Y sobretodo, han sido Millsap y Jefferson de quienes mas ha aprendido.

 Jugadores como por ejemplo Jefferson, gran pivot, han sabido llegar a Derrick, poco a poco, y han instruyéndole en el "arte" de jugar en la pintura. "Derrick es un gran tío", decía Al. "Es un chico joven, con ganas de dar guerra. No me va a gustar nada jugar contra él, dentro de unos años", reía.

 "Va a ser un jugador temible", decía Millsap. "Es rápido, es inteligente, tiene disciplina y sobre todo, tiene muchas ganas de aprender. Está ansioso por comerse a sus rivales, y lo hará; seguro que lo hará".















 Y esta última campaña... ha sido su mejor campaña.

 La idea de Corbin, de introducirles, tanto a él como al joven turco, Enes Kanter, en el equipo, ha funcionado a la perfección, y este año, con los contratos de Jefferson y Millsap en el alambre, Favors y Kanter han sido mas importantes que nunca, hasta ahora.

 Favors, como decimos, ha ido de menos a mas, y este último año, jugando mas que los anteriores, ha sido un jugador, digamos, ya importante en el grupo, promediando casi 10 puntos, 8 rebotes y 1'7 tapones por partido:


 Y para esta siguiente temporada... puede que sea su GRAN temporada.

 Con Al Jefferson ya en Charlotte Bobcats y Paul Millsap en Atlanta Hawks, estos Utah Jazz se ha convertido en uno de esos equipos, digamos, nostálgicos en la NBA; de los que todos echamos de menos: buena filosofía de baloncesto, y un equipo que aprovecha a la gente joven, con interesantes fichajes, vía Draft o vía traspaso.

 Jugadores como el propio Derrick Favors, el turco Enes Kanter, el sensacional Gordon Hayward o Alex Burks, unidos al recién llegado vía Draft, Trey Burke, encarnan a este nuevo equipo de los Jazz, llenos de juventud, calidad de sobra y ganas de triunfar, con mucha disciplina, capacidad de sacrificio y perfectamente bien dirigidos:


 Veremos en que se quedan estos Utah Jazz.

 El año pasado, por lo pronto, a punto estuvieron de dar la sorpresa, clasificándose para los Playoffs, de los que, finalmente, se quedaron fuera, pese a un buen récord positivo durante la Temporada Regular, en detrimento de L. A. Lakers.

 El próximo año... puede ser su año. Puede ser el año de Derrick Favors.


 Bien, pues este es Derrick Favors, actual jugador de Utah Jazz.

 A sus 21 años, no cabe duda alguna de que estamos hablando de uno de los jugadores mas prometedores de toda la NBA. Un chico lleno de talento y buenas intenciones, y al que solo le falta un poco de confianza. Confianza que no dudamos que tendrá, y de sobra, para la campaña que está por comenzar.

 En la despedida, os dejo con un vídeo con algunas jugadas suyas, realmente interesantes. Su potencia, su rapidez y su agilidad, pese a sus dimensiones, le hacen un jugador, actualmente, casi imparable. Imaginémonos lo que puede suceder con él dentro de unos años.

 Derrick Favors. El tesoro oculto.



miércoles, 24 de julio de 2013

Rucker Park. Donde los sueños se hacen realidad



 Un servidor, es de los que piensa que, de lo mejor, de lo mas bonito de este deporte (como seguro, de cualquier otro), es la diversidad de opiniones.

 Si unos nos preguntamos a otros quien ha sido el mejor, quien es el mejor, quien es el que mas nos gusta... seguro que pocos coincidiremos en el jugador. Al fin y al cabo... es lo bueno, verdad?

 Pero en lo que seguro que no diferimos es decir que ese lugar, ESE sagrado lugar, es la cuna del baloncesto. De ese baloncesto que vemos en las películas, en vídeos, y que es el bueno de verdad.

 Ese lugar se llama Rucker Park; sin lugar a dudas, la cancha de baloncesto urbano, el playground, mas conocido (y seguramente exigente), del planeta:


 Pero todos conocemos, de manera directa o indirecta, Rucker Park. Algunos, hemos tenido el privilegio de estar en persona en él, tocando esas verjas, pisando ese suelo, en el que algunas de las mayores bestias de la historia de este deporte, han jugado, casi, hasta no poder mas.

 Ahora, lo bonito, lo interesante, es saber el por qué de Ruckers. Por qué se ha convertido en el playground mas famoso del mundo?


 Lo primero de todo... ubiquémonos.

 Rucker Park está ubicado entre la calle 155th y la 8ª Avenida, en el mítico barrio del Harlem. Concretamente, este playground está ubicado entre la mencionada calle 155th y la Avenida Frederick Douglas Boulevard.

 Para llegar a Ruckers... no es tan complicado.

 El amante, el verdadero amante de este deporte, una vez en el New York, "solo" ha de coger el tren B (es la manera mas rápida y menos complicada), que le dejará en la parte norte del Harlem. El precioso Harlem.

 La estación, la verdad, nunca está demasiado concurrida, y tras subir unos pocos escalones, y a nivel de calle... el paraíso está ahí mismo; a tan solo un bloque.

 Bajo el puente de la calle 155th... está, finalmente, Rucker Park, ese paraíso tan ansiado. La cancha de baloncesto callejero mas famosa del mundo:


 La cancha (y el parque en sí), está localizado en lo que antes eran las famosas Polo Ground Towers, un bloque de 30 viviendas, alrededor de lo que era un viejo estadio de béisbol:


 Pero toda leyenda, como rezan las películas, tiene un fundador; un pionero que inició, en este caso, lo que hoy es el paraíso, el cielo, para cualquier amante y/o jugador de baloncesto.

 El fundador de Ruckers fue Holcombe Rucker (en todos los carteles del parque y de la zona se lee "Holcombe Rucker", en honor a él).

 Holcombe, que nació en Manhattan (New York), en 1926, y falleció en 1965, se mudó, de pequeño, con su familia al barrio del Harlem, donde estudió en Benjamin Franklin High School:


 Tras graduarse, decidió trabajar por los derechos de su barrio y de su gente, y su misión en la vida no fue otra que ayudara niños (y no tan niños), a mantenerse alejados del terror que asolaba las calles de aquellos barrios: las drogas.

 Comenzó, en 1946, organizando torneos de baloncesto, entre las calles 128th y 129th (ubicadas, ya, en el Harlem).

 En 1946, y tras años celebrándose el torneo entre estas dos calles, finalmente, Holcombe decidió localizar el torneo en aquella ubicación, para incluir así a mas barrios. Era la calle 155th:


 Pero... esto no es tan fácil.

 No es tan fácil como llegar a Rucker Park y decir: "Quiero ver un partido".

 Las Ligas comienzan en primavera, y se extienden hasta finales de verano. Durante ese periodo... comienza el espectáculo: los famosos MC's se pasan los partidos retransmitiendo, riéndose a carcajadas de cada jugada mala de cada uno de los jugadores, y volviendo loco al público a cada espectacular acción de algunas de las bestias de esta Liga.

 En la Liga (la EBC), por ejemplo, participan equipos como la conocida Terror Squad, liderada por el conocido rapero Fat Joe, e incluso han llegado a ganarla varias veces (la última vez, en 2004, tras haberlo hecho también en 2003 y 2002):


 Y aquí, el ambiente, la atmósfera... es distinta.

 El tiempo, en Ruckers, se para, y solo son los jugones los que se atreven a desafiar las leyes de la gravedad.

 Jugadores míticos de la NBA, como por ejemplo el gran Magic Johnson, o Kareem Abdul- Jabbar (ahí es nada), han llegado a temblar en estas pistas: "Todo es diferente", decía Magic. "Para ellos, para los jugadores de esta Liga, nada existe, mas que el baloncesto. Muchos duermen en las calles, se levantan y vienen a jugar. Su vida es esto. Su bebida es esto. Su comida es esto. Y no te van a dejar que se la quites".

 Kareem Abdul- Jabbar también tuvo "sus momentos" aquí: "Estos tíos juegan a matar. Si te pones gracioso, de allí no sales. Al menos, no caminando".

 Pero... por qué estos tíos no llegan a la NBA? Siendo como son... podrían dominar la Liga!

 Sí y no.

 Normalmente, muchos de estos jugadores hacen mas dinero con apuestas, dentro de la cancha, o incluso con las drogas. No les interesa, por así decirlo, que nadie les fiscalice, y su única ley, su único instinto, es el día a día.

 El lema de Ruckers es: "Each one, teach one":


 A continuación, repasaremos a algunas de las mayores leyendas que han jugado en esta pista:

1. Pee Wee Kirkland:



 Pee Wee fue, sin duda, uno de los mejores jugadores de esta Liga.

 Nacido en New York, de joven se mudó al Harlem, donde se dio a conocer por ser, literalmente, un animal, en estas pistas.

 Llegó, incluso, a la NBA.

 En 1969, Chicago Bulls le escogía en el Draft de la NBA, en la 3ª Ronda.

 Él nunca llegó a jugar en la NBA, aún así, y se rumoreó que si no llegó a hacerlo fue porque, como antes se dijo, ganaba mas dinero traficando con drogas y con las apuestas del parque, que en la propia NBA. Increíble... pero cierto.



 Su leyenda, por así decirlo, aumentó, aún mas, cuando, en 1971, fue internado en la prisión de Pensilvania, por tráfico de drogas.

 Allí, en tan solo 8 partidos, llegó a anotar, dicen, 465 puntos.

 Una leyenda.


2. Earl, "The G.O.A.T." Manigault:



 El mejor jugador de la historia de Rucker Park, sin lugar a dudas.

 Earl, conocido como "The GOAT" (La Cabra), fue una verdadera bestia; un animal, literalmente, encerrado en el cuerpo de una persona de... 1'85 metros!

 La Cabra, o The Greatest of all Time, como se le conocía, falleció en 1998, y es la historia, la leyenda y el Dios de Ruckers.

 Nació en Carolina del Sur, pero de muy joven, él y su familia, asolados por las deudas, se trasladaron al Harlem, en busca de una oportunidad.

 Tras acudir a la universidad a Johnson C. University, Manigault volvió a Rucker Park, donde, dicen, se volvió loco. Earl, decían, no dormía, y cuando lo hacía, decían que era frecuente verle dormir en el suelo o en un banco, y con la cabeza apoyada en el balón, al mas puro estilo Oeste.

 "Era un loco", dijo de él, nada mas y nada menos, que Kareem Abdul- Jabbar, leyenda de la NBA y del deporte en general: "Earl no dormía; no bebía y apenas comía. Solo jugaba al baloncesto. Había días que jugaba 13 y 14 horas".

 Earl se hizo famoso por sus mates (con solo 1'85 metros), y su obra de arte fue el famoso (su famoso), double dunk: Earl saltaba, y machacaba el aro con la mano izquierda. Antes de que el balón cayese, lo cogía... y machacaba con la derecha! Nadie ha sabido hacerlo jamás como él: "Lo he intentado", decía Vince Carter, estrella en este aspecto, "pero es casi imposible. Él era Dios".


 Decían que, incluso, saltando, llegaba a tocar la parte superior del tablero.

 Earl terminó convirtiéndose en heroinómano, y falleció, en 1998, de un ataque al corazón.

 Kareem Abdul- Jabbar, quien también jugó en Ruckers, jugó un partido con L. A. Lakers, a modo de homenaje. Tras terminar, fue preguntado por quién había sido el jugador que mas le había impresionado en la vida; el mejor que había visto. Kareem no dijo Magic, Jordan o Bird; dijo: "The GOAT Manigault".


3. Herman, Helicopter Knowings:

 Un tipo particular como pocos.

 Herman tenía un aspecto gracioso, con su orondo aspecto, pero eso no le impedía ser una bestia en las canchas.

 Le encantaba saltar por encima de rivales (literalmente), y gritaba, cuando lo hacía, como un poseído.

 Es uno de los grandes de estas pistas.


4. Joe, The Destroyer Hammond:



 Allá por los 70, Hammond llegó a notar, nada mas y nada menos, que 74 puntos en un partido, en unas Finales de la Liga.

 Jugadores como Kobe Bryant dicen que son "su espejo". "Lo que Hammond hizo jamás podrá ser olvidado", decía Kobe. "Ese tío era capaz de destrozar las rodillas de cualquiera, y para él, perder no era una posibilidad. Era letal":



5. Corey, Homicide Williams:



 "Ruckers no es un parque", decía Williams. "Ruckers es mucho mas que el Madison Square Garden; es mas que el Staples Center. Ruckers es una cultura. Te levantas por la mañana, te pones tus zapatillas y sales a ganarte el pan. No hay mas".

 Williams siempre ha sido conocido, en Rucker Park, como uno de esos tíos duros (mas aún).

 Competitivo como pocos, odia perder, y dicen que en mas de una ocasión, ha habido mas que palabras (echemos la imaginación a andar), en las derrotas, en los partidos.


6. Wilt Chamberlain:



 Sí; Wilt Chamberlain. El de la NBA.

 Chamberlain, conocido como La Osa Mayor... era un hombre adelantado a su tiempo.

 En aquella época, su época, era complicado encontrar a jugadores (y a hombres), de su envergadura y fuerza, y eso, unido a su boca, grande como un buzón... era una mezcla explosiva.

 Wilt odiaba perder. Odiaba perder mas que nadie. Y en cuanto se enteró que en Ruckers se cocían partidos de nivel... para allá que fue.

 Chamberlain ha sido de los pocos jugadores de la NBA que se han atrevido a jugar en Rucker Park.


7. Julius, Dr J Ervin:



 El famoso Dr J ha sido el jugador de la NBA que mayor impacto ha causado en Rucker Park.

 Julius, natural de Roosevelt, New York, fue de los pocos jugadores (y el primero), en rechazar jugar en la NBA, para jugar en la ABA.

 El ex jugador de University of Massachusetts y Philadelphia 76ers, entre otros, era sinónimo de espectáculo, allá donde fuese, y en Rucker Park no iba a ser menos.

 Cuando él pisaba la pista, la gente se aglomeraba (foto superior), y él, confiado como pocos, obraba su magia.

 De Julius se han dicho muchas cosas: desde que hacía mates desde el tiro libre (sí, el famoso mate de Jordan, en el concurso de mates, ante Dominique Wilkins) con suma facilidad, hasta que metía triples, literalmente, con los ojos cerrados:


 Julius, uno de los mejores matadores de todos los tiempos, es el jugador NBA que mayor impacto, como hemos dicho, ha causado en Rucker Park.

 Espectáculo, sin duda, allá donde fuese.


8. Earl Monroe:



 El ex jugador de New York Knicks, y natural de Philadelphia, Pensilvania, es otra de las grandes estrellas de Rucker Park.

 The Pearl llegó a la NBA de la mano de Baltimore Bullets, pero para la campaña 1971/ 1972 fue traspasado a New York Knicks.

 Con ellos, junto  a Walt Frazier, formó uno de los mejores backcourt de la historia de la NBA, y consiguieron el campeonato de la NBA de 1973, con Knicks.

 Earl siempre fue muy respetado en Rcukers por aquello. Él, al fin y al cabo, junto con Frazier, levantaron aquel campeonato con Knicks, y cuando pisaba Rucker Park, era como si un ser divino hiciese acto de presencia en el parque.


 Bien, pues esta es la historia (breve), de Rucker Park, la cancha de baloncesto urbano mas famosa del mundo.

 No todos los jugadores de la NBA, aún así, se atreven a jugar en ella.

 Partidos benéficos, clinics o actos de presencia son comunes entre los jugadores de la NBA, en esta pista, pero cuando el partido se pone serio, cuando son invitados a jugar partidos de verdad... son muy pocos los que se atreven a jugar.

 Jugadores como Steve Francis, J. R. Smith, Sebatian Telfair o Rafer, Skip to my Lou Alston, han jugado allí, y su estilo... se nota.

 Llama la atención como tipos como medallas olímpicas, con anillos de campeón y con MVP's, no se atreven a jugar a jugar aquí. "Esto es la vida real", decía Hammond. "Aquí no puedes llorar, aquí no puedes esconderte. Aquí vienes a jugar":


 En la despedida, os dejo con un video con algunas jugadas, espectaculares, de la Liga EBC. En el video, vemos a jugadores como Sam Young, Michael Beasley o Kemba Walker, hoy en la NBA.

 Desde luego, nada que ver con la NBA.

 Espero lo difrutéis! Basketball Never Stops.













viernes, 19 de julio de 2013

Gordon Hayward. Nacido para ser perfecto?



 Encontrarnos con este tipo de jugadores es cada vez mas complicado.

 Donde ya es difícil de por sí encontrar a jugadores con una disciplina y unas ganas de hacer las cosas bien nada propias de sus respectivas edades, de vez en cuando nos encontramos con este tipo de chicos.

 Su vida dista, y mucho, de la de otros jugadores de su mismo colegio, misma universidad... y por supuesto, mismo vestuario, ahora en la NBA.

 Un chico poco amigo de dar escándalos, de dejarse ver y con esa eterna cara de no haber roto un plato en su vida. Ese es Gordon Hayward, el joven jugador de Utah Jazz, y uno de los jugadores con mas proyección de toda la NBA.

 Pero por qué nos referimos a él como el chico perfecto? Al fin y al cabo, en una Liga cada vez mas dominada por jugadores físicos, tampoco es que él sea el rey!

 Repasemos su curiosa vida, con tan solo 23 años. Es digna de mención, desde luego:

 Gordon Daniel Hayward nació un 23 de Mayo de 1990, en Indianápolis, Indiana.

 Un hecho muy curioso es que sus padres, Gordon Scott Hayward y Jody Hayward, "tan solo" miden... 1,78 metros! Gordon, a día de hoy, mide 2,03 metros:


 Gordon, además, tiene una hermana gemela, Heather, con quien, además, lo comparte todo, y como él dice: "es mi mejor amiga. La llamo todos los días. No podría vivir sin ella":


 El periodista Pat Forde, de ESPN, llegó a calificar, hace poco, a Gordon como "un chico que ha aprendido a jugar de base, teniendo un cuerpo de ala- pívot".

 Ahora, Gordon mide, como decimos, 2,03 metros y pesa "solo" 95 kilos, pero su padre, ya de pequeño, se dio cuenta de esto: "Cuando Gordon nació, Jody y yo nos dimos cuenta que no sería normal. Ya era mas grande que el resto de niños del hospital, y desde pequeño intenté que no se convirtiese en un gigantón arrítmico. Quisimos que Gordon y Heather hiciesen mucho deporte, y que aprendiesen a moverse rápido". En la foto inferior, los gemelos Hayward, en una foto del álbum de familia:


 Pero paradójicamente, y teniendo en cuenta su altura, Gordon, ni mucho menos, comenzó jugando al baloncesto.

 Sus padres, muy tradicionales, nunca fueron demasiado partidarios de los deportes de contacto, y aunque el baloncesto, en general, no les parecía una mala idea... Gordon y su hermana, Heather, comenzaron jugando al tenis.

 Y ambos, para variar... eran realmente buenos!

 Solían jugar juntos, en parejas, y su hermana, incluso, llegó a ser la número 1 en el Indiana State Open, de 2005:


 Y ambos tenían, como buenos gemelos, un sueño en común: acudir a Purdue University, el alma mater de sus padres.

 A Gordon, eso sí, el baloncesto le atraía. Le gustaba, y mucho, pero su físico no le permitía demasiadas oportunidades.

 Por aquel entonces, Gordon acudía a Brownsburg High School, en Brownsburg, Indiana:


 Gordon medía, en su primer año de high school, 1,80 metros, y con su peso, unido a aquella altura... las oportunidades no es que cayesen del cielo.

 "Para mí todo era mas difícil", decía Gordon. "Yo quería jugar al baloncesto. Me había decidido por el baloncesto, y había dejado un poco de lado el tenis, pero cada golpe que me daba, cada golpe que recibía, a mí me dolía mas que a los demás. Recuerdo los primeros días en el equipo", reía. "Hubo un entrenamiento que, en los 15 primeros minutos, recibí con 10 tapones. Era horrible".

 Pero todo cambió.

 En su último año, Gordon pegó el estirón, y pasó de medir 1,80 metros a medir 2,03, en su año senior:


 Pero la altura no lo era todo.

 Gordon era el chico, digamos, perfecto.

 Gran estudiante, buen chico, iba a la iglesia, ayudaba en grupos de clase, siempre esperaba a su hermana, era el delegado de la clase... vamos, que Gordon era el muchacho que todo padre desearía para su hija.

 Era un chico, además, que impresionaba por su capacidad de sacrificio: "Mirases a donde mirases, en un partido, ahí estaba Gordon", decía su entrenador en Brownsburg. "Se sacrificaba mas que nadie por el equipo y por sus compañeros. Mandaba, escuchaba, reía... era feliz, y en los ojos, mirándole, se lo veías. Nada le costaba, porque lo hacía con el corazón. No era nada tacaño".

 En su año senior, Gordon fue la indiscutible estrella del equipo, e incluso su famosa canasta ganadora (40- 39), ante Marion High School, es recordada, en toda Indiana, como una de las canastas mas impresionantes que por allí se han visto.

 Sus promedios, en su último año de colegio, fueron de 18 puntos por partido, 8,4 rebotes y 3,6 asistencias por partido:


 Y claro, aquel chico se convirtió, sin ser tan siquiera universitario, en un fenómeno de masas en toda Indiana.

 Cuando quiso decidirse por la universidad, a Gordon no le faltaron ofertas.

 Pero todo se quedó, obviamente, reducido a tres ofertas, que él realmente quería estudiar: la primera venía de IUPUI. La segunda, llegaba de Butler University. Y la tercera... la tercera era su sueño: era Purdue University:


 Pero... y quién dice que quien mucho quiere, poco abarca? Eso, pensará Hayward, solo es para algunos. Él podía con todo... y mas.

 Terminó, pese a las insistencias de sus padres, decidiéndose por Butler University, por delante de Purdue. Por que, pensarán algunos? Un chico tan disciplinado como él... no es raro que no quisiese contentar a sus padres?

 Pues... si y no. Como en casi todo.

 Gordon tenía dos sueños. Uno era seguir jugando al baloncesto. El otro, era estudiar ingeniería informática (ahí es nada).

 Terminó decidiéndose por Butler en vez de Purdue por un motivo muy simple, a priori: los entrenamientos del equipo de baloncesto de Butler eran a las 6,30 am, lo que para nada interfería en sus clases de ingeniería. Ese fue el motivo.

 Así es que, con todo esto, Gordon Hayward jugaría para los Bulldogs de Butler, durante dos temporadas (2008- 2010):


 Su llegada a la universidad? Causó un revuelo inmediato.

 Todos los alumnos y profesores estaban, por así decirlo, "advertidos" de que a la universidad llegaba un chico perfecto. Buen estudiante, atento, de la zona, religioso... era el típico chico que todos los profesores querían tener en clase, y del que todos los alumnos querían ser amigo.

 Y Gordon no decepcionó.

 Rápidamente, se puso a las órdenes de Brad Stevens (le conocemos hoy, además, por ser el hombre moda, habiendo sido recientemente, nombrado entrenador de Boston Celtics, a sus 36 años):


 Y Stevens rápidamente se quedó prendado de él: "Realmente, era un chico al que podías enseñarle muy poco", decía. "Sus padres, Gordon y Jody, hicieron un gran trabajo con él, desde muy pequeño, y era un adulto en el cuerpo de un chico. En la universidad, los entrenadores nos interesamos mucho por las notas de los jugadores, por sus amistades, por su familia... incluso, algunos, por su alimentación, pero con Gordon era distinto. Parecía que él ya sabía todo eso, y no tenías defecto que sacarle", reía:


 Y así era.

 El Hinkle Fieldhouse, casa de los Bulldogs, era una fiesta a cada partido. Como también lo era la universidad en general, con Hayward como alumno estrella.

 Pocas veces se ha visto tanta perfección en un solo cuerpo.

 En muy poco tiempo, Hayward se convirtió en el ídolo del campus. Era el primero en clase, en cuanto a notas se refería, se convertía en el líder del equipo de baloncesto de su universidad, siendo y la estrella en el instituto. Era el típico chico que jamás flirteaba con las chicas, educado, atento con todos... Era como salido de una película! Aquel chico tenía que tener algún defecto!

 Pero Gordon no lo tenía. Que había una pelea en un pasillo? Rápidamente, Gordon se metía por en medio, a ayudar al débil. Que había que dar un discurso? Él lo daba. Era el sueño de cualquiera:


 Y tanta perfección, también se notaba en el equipo, claro. Con Gordon al mando, nada podía salir mal.

 Con Stevens al mando, los Bulldogs, en sus 2 años allí, promediaron, en la Temporada Regular, y en la Horizon League, un total de 33 victorias y solo 3 derrotas (en su última temporada, los Bulldogs ganaron 18 partidos y no perdieron ninguno).

 El equipo de Butler, el primer año, estaba compuesto por Gordon Hayward, Alex Anglin, Garrett Butcher, Zach Hahn, Matt Howard, Avery Jukes, Emerson Kampen, Grant Leiendecker, Shelin Mack (hoy en Atlanta Hawks, tras pasar por Washington y Minnesota), Ronald Nored, Nick Rodgers, Chane Stigall, Shawn Vanzant y Willie Veasley.

 En la foto inferior, Gordon y Shelvin Mack, en su etapa en Butler:


 Aquel equipo... jugaba muy bien al baloncesto.

 En Temporada Regular, el bagaje fue de 15 victorias y solo 3 derrotas, para terminar primeros en la Horizon League, y poder disputar el NCAA Tournament.

 Pero aquello no duró demasiado. El 19 de Marzo, los Bulldogs caían eliminados, ante LSU, en Greensboro, Carolina del Norte, por un apretado 75- 71.

 Pero... ese verano, tras la temporada, se formó un gran revuelo. Otro, en la exitosa vida de Gordon.

 Tras promediar 13 puntos y 6'5 rebotes en su primer año, Gordon fue invitado a la selección norteamericana Sub- 19, para el Campeonato del Mundo, que se celebraba en Auckland, Nueva Zelanda. Era el año 2009:


 Gordon fue, en aquel Torneo, una de las grandes sensaciones (como no), y tras promediar 10 puntos y 6 rebotes en todo el Mundial, fue incluido en el quinteto ideal.

 Y claro, con todo esto... mil llamadas de agentes NBA, equipos y entrenadores comenzaron a llamar a sus padres y entrenador, como locos, para saber mas aún de aquel fenómeno llamado Gordon Hayward.

 "Fue de locos", dijo su padre. "Recibíamos, al día, como 20 llamadas, de gente de la NBA, de otra universidades, de amigos suyos... era una locura. No se que compañía telefónica recibió aquel mes mas llamadas que nosotros", reía:


 Y su padre, Gordon, fue a hablar con su entrenador, Stevens: "Estoy igual que tú", le dijo riendo. "De hecho, estoy por cambiar los números de teléfono. No dejan de sonar. Ayer, me llamaron de Nueva Zelanda, para un periódico, para preguntarme por él", reía, mirando a su padre.

 Y su padre, mas optimista que Jody, su mujer, quiso que Gordon diese el paso a la NBA.

 Pero el paso mas importante, por gracioso que parezca, no era la NBA. Era Jody, su madre: "Yo me negué", dijo. "Gordon no estaba mentalmente preparado. Era un niño, y yo quería que estudiase. El baloncesto es algo que te ayuda en la vida, y de lo que, si se te da bien y tienes suerte, se puede vivir, pero lo importante es ser un buen hombre. Primero quería que terminase los estudios. Luego que fuese un gran hombre. Y luego, hablaríamos del baloncesto", dijo. "Si el Señor quiere que Gordon juegue al baloncesto, le dará otra oportunidad", le dijo a Stevens. Y Gordon, perfectamente, lo entendió:


 En su 2ª campaña con los Bulldogs, Gordon parecía otro.

 Donde ya era maduro de por sí, mejoró en todo. Sus notas subían, y su juego e importancia en el equipo, también.

 Aquel año, el equipo no se desprendió de nadie, y fichó a Andre Smith. Aquello era estabilidad.

 Ese año, los de Butler hicieron un total de 18 victorias y 0 derrotas, quedando, obviamente, líderes en la Horizon League, y llegando al NCAA Tournament:


 Gordon? Mas líder que nunca.

 Fue el único jugador en terminar la Liga en el Top 5, en puntos y rebotes, y el único en el Top 10 en porcentajes de tiros de campo, en porcentajes de tiros libres, en rebotes ofensivos, en tapones, en rebotes defensivos (aquí, fue el líder de la Liga), y en minutos jugados.

 Se le puede pedir algo mas?

 Por supuesto, sería nombrado Horizon League Player of the Year.

 En el NCAA Tournament... Butler no quiso pagar el pato, como en la temporada anterior.

 Los Bulldogs avanzaron a paso firme, eliminando a UTEP, Murray State, Syracuse, Kansas State y, finalmente, Michigan State.

 Pero el 5 de Abril, Duke University se interpuso en su camino, eliminándoles, por 61- 59, en Indiana. Sería el último partido de Gordon como Bulldog:


 Tras aquello, Gordon lo tenía claro. Se iba a la NBA.

 Rápidamente, agilizó todos los trámites para avanzar en sus estudios, y el 24 de Junio de 2010, se presentaba al Draft de la NBA.

 No era un secreto que Indiana Pacers le deseaba. Él había nacido allí, en Indiana, y jugar para los Pacers era el sueño de todo niño.

 Pero no pudo ser.

 Indiana escogía en la 10ª posición global, y parecía complicado que fuese a llegarles la elección de Gordon. Y así fue.

 En la 1ª RONDA, EN LA 9ª ELECCIÓN GLOBAL, Utah Jazz escogía a Gordon Hayward. Un puesto mas, y hubiese sido un Pacer, pero... no pudo ser:


 Pero Gordon, maduro como pocos, se mostró muy feliz por recalar en Utah.

 Greg Sager, conocido entrevistador de la NBA, le preguntó que pensaba, y él, sonriente como siempre, fue claro: "Soy feliz. Muy feliz por ser un Jazz", dijo. "Me encanta el equipo que acaba de ficharme. Sé que aquí, en Utah, los jugadores son duros, y se que es lo que a mí me van a exigir. Estoy preparado".

 Respecto a Indiana, también fue preguntado por ello, y quiso dejar el tema como debía: "Cuando era niño, mi sueño, obviamente, era jugar para los Pacers", dijo. "Al fin y al cabo, es el sueño de todos los niños de Indiana. Pero era el sueño de un niño. Ahora soy jugador de Utah Jazz. Estoy orgulloso de ser parte de este equipo, ansío ponerme ya la camiseta, y ansío pelear por ellos":


 Y ya en la NBA... Gordon Hayward acaba de completar su 3ª temporada.

 Jerry Sloan, tan genial como estricto con los rookies, fue su primer entrenador: "Su capacidad para comprender el juego y su inteligencia fue lo que mas nos gustó de él", dijo. "Era un chico muy joven, pero con una inteligencia y una capacidad para entender el juego, muchísimo mayor que la de otros muchos jugadores con muchos mas años en la Liga", dijo del de Indiana:


 Pero Sloan duró poco.

 Su primer año? De adaptación. Pura y dura.

 El equipo comenzó con Sloan en el banquillo y con Deron Williams como gran estrella... y terminó sin uno y sin otro.

 En aquel equipo, al inicio, Deron mandaba, y los escuderos, Al Jefferson y Paul Millsap, obedecían. Además de ellos, jugadores como C. J. Miles (13 puntos por partido), que jugaba en el puesto de Gordon, o el ruso, Andrei Kirilenko (12 puntos por partido), estaban a un gran nivel.

 Pero todo se desmadró.

 Tras 54 partidos, y pese a lo que digan, la guerra entre Sloan y Deron, aunque indirectamente, se desató, y Sloan, entre lágrimas (toda una vida en Utah), fue el primero en abandonar el equipo. Llegaba, en su lugar, Tyrone Corbin (quien sigue, a día de hoy):


 Y los Jazz, obviamente, pagaban la inestabilidad.

 Pero aquello solo acababa de comenzar.

 Tras unos pocos partidos mas, la estrella del equipo, Deron Williams, también abandonaba el equipo, destino New Jersey Nets (hoy, Brooklyn Nets), entusiasmado y atraído, a la vez, por el nuevo proyecto en la ciudad de New York.

 Los Jazz se quedaban sin general, primero, y sin oficial al mando, poco después.

 Gordon? Cumplió. No podía ser de otra manera.

 Fue el 10º anotador del equipo, con unos promedios de 5'5 puntos por noche, pero los Jazz, sumergidos en una reconstrucción "express", no llegaron a los Playoffs (39 victorias y 43 derrotas):


 Con el inicio de la temporada siguiente (temporada 2011/ 2012), todo fue a mejor.

 Con Tyrone Corbin ya como entrenador estable, los Jazz, sin Williams, confiaron en Gordon para ser una de sus armas principales, y el chico ni mucho menos decepcionó:


 Junto a Al Jefferson y Paul Millsap, ahora las dos estrellas (por nombre y por contrato), del equipo, Gordon Hayward se convirtió en estrella, hasta tal punto que fue el único jugador de la plantilla en llegar a jugar los 66 partidos de Temporada Regular (recordemos, temporada mas corta, a causa del lockout).

 Con unos promedios de 12 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias, llevó, junto a Jefferson y Millsap, a un récord de 36 victorias y 30 derrotas, que les dieron derecho, sin hacer ruido, a meterse en los Playoffs. Eran sus primeros (y únicos, hasta el momento), Playoffs.

 Pero el sueño no dio mas de sí, y en la post temporada, los jóvenes Jazz caían, por un estrepitoso 4- 0, ante un clásico, en cuanto a batallas se refiere: San Antonio Spurs.


 Y así, sin hacer mucho ruido... nos "plantamos" en el día de hoy.

 Los Jazz, amigos de hacer pocos cambios en el roster, poco a poco han ido rejuveneciendo la plantilla, y postulándose, junto a Indiana Pacers, como uno de esos equipos a los que les gusta el baloncesto clásico. Ese que lleva jugándose, ya, muchos años.

 Jugadores como C. J. Miles, abandonaron el equipo (Cleveland Cavaliers), lo que le dio a Hayward mas libertad de movimientos.

 Además, el equipo confió un poco mas en jugadores jóvenes, como el genial Derrick Favors, el joven pivot turco, Enes Kanter o Alex Burks, quien, pese a su juventud, apunta maneras.

 Los líderes del equipo? Pues como siempre: Al Jefferson (quien se ha comprometido con Charlotte Bobcats, abandonando Salt Lake City), Paul Millsap... y él; el chico de oro.



 De nuevo, Gordon, esta campaña recién terminada, volvió a ser el 3º máximo anotador del equipo, tras Millsap y Jefferson, y jugó un total de 72 partidos.

 Y Utah... casi da la GRAN sorpresa en la NBA.

 Con unos Lakers que, literalmente, se arrastraron por la pista este año, y mas tras la lesión de Kobe Bryant, Utah casi obra el GRAN milagro: colarse en los Playoffs.

 Un récord positivo, sorprendente, de 43 victorias y 39 derrotas, dejó en 9ª posición a Utah Jazz, por detrás de L. A. Lakers, que pelearon hasta el final:


 Utah, finalmente, se quedó sin Playoffs, cierto, pero demostraron una cosa. Demostraron que las cosas, bien hechas, al final dan sus resultados, y este equipo, ahora, y mas con algunos fichajes y con algunas bajas que se han producido (y que seguirán produciéndose, como la de Mo Williams, por ejemplo, que ha dicho que solo renovará si le aseguran la titularidad), puede ser un equipo que de mucho que hablar en los próximos años.

 En resumen, hemos de decir que Gordon Hayward es un claro producto de una factoría que, rara vez, saca un producto defectuoso: Indiana.

 Así como Brasil es el país del fútbol, Indiana puede que sea, casi sin lugar a dudas, la cuna del baloncesto, y allí, las cosas no suelen salir mal. Los Hoosiers de Indiana, maestros como Gregg Popovich o Larry Bird, el genial Eric Montross, Zach Randolph, Glenn Robinson, Scott Skiles o Mike Woodson han nacido allí, y no hay mas que echarle un ojo al proyecto de Indiana Pacers para ver que allí, las cosas van en serio.

 Gordon Hayward es otro de esos grandes productos de esta gran fábrica de baloncesto, como es Indiana.

 Bien, pues este es Gordon Hayward.

 Gordon es, sin duda, uno de los jugadores mas prometedores de todo el país, y uno de esos jugadores que tanto entrenadores como jugadores, querrían tener en su equipo.

 Es un chico poco común. Tranquilo, disciplinado, con corazón, con ilusiones, y que dista, y mucho, de lo que estamos acostumbrados a ver en una Liga que, cada vez, tiene  mas músculo y menos cabeza.

 Gordon Hayward. Mr. Perfect?

 En la despedida, os dejo con un vídeo del chico, ex de Butler. Espero lo disfrutéis, porque vale, y mucho, la pena.

 Ese niño tímido, esperando a quitarse el chandal para entrar... puede decidir un partido: