viernes, 19 de julio de 2013

Gordon Hayward. Nacido para ser perfecto?



 Encontrarnos con este tipo de jugadores es cada vez mas complicado.

 Donde ya es difícil de por sí encontrar a jugadores con una disciplina y unas ganas de hacer las cosas bien nada propias de sus respectivas edades, de vez en cuando nos encontramos con este tipo de chicos.

 Su vida dista, y mucho, de la de otros jugadores de su mismo colegio, misma universidad... y por supuesto, mismo vestuario, ahora en la NBA.

 Un chico poco amigo de dar escándalos, de dejarse ver y con esa eterna cara de no haber roto un plato en su vida. Ese es Gordon Hayward, el joven jugador de Utah Jazz, y uno de los jugadores con mas proyección de toda la NBA.

 Pero por qué nos referimos a él como el chico perfecto? Al fin y al cabo, en una Liga cada vez mas dominada por jugadores físicos, tampoco es que él sea el rey!

 Repasemos su curiosa vida, con tan solo 23 años. Es digna de mención, desde luego:

 Gordon Daniel Hayward nació un 23 de Mayo de 1990, en Indianápolis, Indiana.

 Un hecho muy curioso es que sus padres, Gordon Scott Hayward y Jody Hayward, "tan solo" miden... 1,78 metros! Gordon, a día de hoy, mide 2,03 metros:


 Gordon, además, tiene una hermana gemela, Heather, con quien, además, lo comparte todo, y como él dice: "es mi mejor amiga. La llamo todos los días. No podría vivir sin ella":


 El periodista Pat Forde, de ESPN, llegó a calificar, hace poco, a Gordon como "un chico que ha aprendido a jugar de base, teniendo un cuerpo de ala- pívot".

 Ahora, Gordon mide, como decimos, 2,03 metros y pesa "solo" 95 kilos, pero su padre, ya de pequeño, se dio cuenta de esto: "Cuando Gordon nació, Jody y yo nos dimos cuenta que no sería normal. Ya era mas grande que el resto de niños del hospital, y desde pequeño intenté que no se convirtiese en un gigantón arrítmico. Quisimos que Gordon y Heather hiciesen mucho deporte, y que aprendiesen a moverse rápido". En la foto inferior, los gemelos Hayward, en una foto del álbum de familia:


 Pero paradójicamente, y teniendo en cuenta su altura, Gordon, ni mucho menos, comenzó jugando al baloncesto.

 Sus padres, muy tradicionales, nunca fueron demasiado partidarios de los deportes de contacto, y aunque el baloncesto, en general, no les parecía una mala idea... Gordon y su hermana, Heather, comenzaron jugando al tenis.

 Y ambos, para variar... eran realmente buenos!

 Solían jugar juntos, en parejas, y su hermana, incluso, llegó a ser la número 1 en el Indiana State Open, de 2005:


 Y ambos tenían, como buenos gemelos, un sueño en común: acudir a Purdue University, el alma mater de sus padres.

 A Gordon, eso sí, el baloncesto le atraía. Le gustaba, y mucho, pero su físico no le permitía demasiadas oportunidades.

 Por aquel entonces, Gordon acudía a Brownsburg High School, en Brownsburg, Indiana:


 Gordon medía, en su primer año de high school, 1,80 metros, y con su peso, unido a aquella altura... las oportunidades no es que cayesen del cielo.

 "Para mí todo era mas difícil", decía Gordon. "Yo quería jugar al baloncesto. Me había decidido por el baloncesto, y había dejado un poco de lado el tenis, pero cada golpe que me daba, cada golpe que recibía, a mí me dolía mas que a los demás. Recuerdo los primeros días en el equipo", reía. "Hubo un entrenamiento que, en los 15 primeros minutos, recibí con 10 tapones. Era horrible".

 Pero todo cambió.

 En su último año, Gordon pegó el estirón, y pasó de medir 1,80 metros a medir 2,03, en su año senior:


 Pero la altura no lo era todo.

 Gordon era el chico, digamos, perfecto.

 Gran estudiante, buen chico, iba a la iglesia, ayudaba en grupos de clase, siempre esperaba a su hermana, era el delegado de la clase... vamos, que Gordon era el muchacho que todo padre desearía para su hija.

 Era un chico, además, que impresionaba por su capacidad de sacrificio: "Mirases a donde mirases, en un partido, ahí estaba Gordon", decía su entrenador en Brownsburg. "Se sacrificaba mas que nadie por el equipo y por sus compañeros. Mandaba, escuchaba, reía... era feliz, y en los ojos, mirándole, se lo veías. Nada le costaba, porque lo hacía con el corazón. No era nada tacaño".

 En su año senior, Gordon fue la indiscutible estrella del equipo, e incluso su famosa canasta ganadora (40- 39), ante Marion High School, es recordada, en toda Indiana, como una de las canastas mas impresionantes que por allí se han visto.

 Sus promedios, en su último año de colegio, fueron de 18 puntos por partido, 8,4 rebotes y 3,6 asistencias por partido:


 Y claro, aquel chico se convirtió, sin ser tan siquiera universitario, en un fenómeno de masas en toda Indiana.

 Cuando quiso decidirse por la universidad, a Gordon no le faltaron ofertas.

 Pero todo se quedó, obviamente, reducido a tres ofertas, que él realmente quería estudiar: la primera venía de IUPUI. La segunda, llegaba de Butler University. Y la tercera... la tercera era su sueño: era Purdue University:


 Pero... y quién dice que quien mucho quiere, poco abarca? Eso, pensará Hayward, solo es para algunos. Él podía con todo... y mas.

 Terminó, pese a las insistencias de sus padres, decidiéndose por Butler University, por delante de Purdue. Por que, pensarán algunos? Un chico tan disciplinado como él... no es raro que no quisiese contentar a sus padres?

 Pues... si y no. Como en casi todo.

 Gordon tenía dos sueños. Uno era seguir jugando al baloncesto. El otro, era estudiar ingeniería informática (ahí es nada).

 Terminó decidiéndose por Butler en vez de Purdue por un motivo muy simple, a priori: los entrenamientos del equipo de baloncesto de Butler eran a las 6,30 am, lo que para nada interfería en sus clases de ingeniería. Ese fue el motivo.

 Así es que, con todo esto, Gordon Hayward jugaría para los Bulldogs de Butler, durante dos temporadas (2008- 2010):


 Su llegada a la universidad? Causó un revuelo inmediato.

 Todos los alumnos y profesores estaban, por así decirlo, "advertidos" de que a la universidad llegaba un chico perfecto. Buen estudiante, atento, de la zona, religioso... era el típico chico que todos los profesores querían tener en clase, y del que todos los alumnos querían ser amigo.

 Y Gordon no decepcionó.

 Rápidamente, se puso a las órdenes de Brad Stevens (le conocemos hoy, además, por ser el hombre moda, habiendo sido recientemente, nombrado entrenador de Boston Celtics, a sus 36 años):


 Y Stevens rápidamente se quedó prendado de él: "Realmente, era un chico al que podías enseñarle muy poco", decía. "Sus padres, Gordon y Jody, hicieron un gran trabajo con él, desde muy pequeño, y era un adulto en el cuerpo de un chico. En la universidad, los entrenadores nos interesamos mucho por las notas de los jugadores, por sus amistades, por su familia... incluso, algunos, por su alimentación, pero con Gordon era distinto. Parecía que él ya sabía todo eso, y no tenías defecto que sacarle", reía:


 Y así era.

 El Hinkle Fieldhouse, casa de los Bulldogs, era una fiesta a cada partido. Como también lo era la universidad en general, con Hayward como alumno estrella.

 Pocas veces se ha visto tanta perfección en un solo cuerpo.

 En muy poco tiempo, Hayward se convirtió en el ídolo del campus. Era el primero en clase, en cuanto a notas se refería, se convertía en el líder del equipo de baloncesto de su universidad, siendo y la estrella en el instituto. Era el típico chico que jamás flirteaba con las chicas, educado, atento con todos... Era como salido de una película! Aquel chico tenía que tener algún defecto!

 Pero Gordon no lo tenía. Que había una pelea en un pasillo? Rápidamente, Gordon se metía por en medio, a ayudar al débil. Que había que dar un discurso? Él lo daba. Era el sueño de cualquiera:


 Y tanta perfección, también se notaba en el equipo, claro. Con Gordon al mando, nada podía salir mal.

 Con Stevens al mando, los Bulldogs, en sus 2 años allí, promediaron, en la Temporada Regular, y en la Horizon League, un total de 33 victorias y solo 3 derrotas (en su última temporada, los Bulldogs ganaron 18 partidos y no perdieron ninguno).

 El equipo de Butler, el primer año, estaba compuesto por Gordon Hayward, Alex Anglin, Garrett Butcher, Zach Hahn, Matt Howard, Avery Jukes, Emerson Kampen, Grant Leiendecker, Shelin Mack (hoy en Atlanta Hawks, tras pasar por Washington y Minnesota), Ronald Nored, Nick Rodgers, Chane Stigall, Shawn Vanzant y Willie Veasley.

 En la foto inferior, Gordon y Shelvin Mack, en su etapa en Butler:


 Aquel equipo... jugaba muy bien al baloncesto.

 En Temporada Regular, el bagaje fue de 15 victorias y solo 3 derrotas, para terminar primeros en la Horizon League, y poder disputar el NCAA Tournament.

 Pero aquello no duró demasiado. El 19 de Marzo, los Bulldogs caían eliminados, ante LSU, en Greensboro, Carolina del Norte, por un apretado 75- 71.

 Pero... ese verano, tras la temporada, se formó un gran revuelo. Otro, en la exitosa vida de Gordon.

 Tras promediar 13 puntos y 6'5 rebotes en su primer año, Gordon fue invitado a la selección norteamericana Sub- 19, para el Campeonato del Mundo, que se celebraba en Auckland, Nueva Zelanda. Era el año 2009:


 Gordon fue, en aquel Torneo, una de las grandes sensaciones (como no), y tras promediar 10 puntos y 6 rebotes en todo el Mundial, fue incluido en el quinteto ideal.

 Y claro, con todo esto... mil llamadas de agentes NBA, equipos y entrenadores comenzaron a llamar a sus padres y entrenador, como locos, para saber mas aún de aquel fenómeno llamado Gordon Hayward.

 "Fue de locos", dijo su padre. "Recibíamos, al día, como 20 llamadas, de gente de la NBA, de otra universidades, de amigos suyos... era una locura. No se que compañía telefónica recibió aquel mes mas llamadas que nosotros", reía:


 Y su padre, Gordon, fue a hablar con su entrenador, Stevens: "Estoy igual que tú", le dijo riendo. "De hecho, estoy por cambiar los números de teléfono. No dejan de sonar. Ayer, me llamaron de Nueva Zelanda, para un periódico, para preguntarme por él", reía, mirando a su padre.

 Y su padre, mas optimista que Jody, su mujer, quiso que Gordon diese el paso a la NBA.

 Pero el paso mas importante, por gracioso que parezca, no era la NBA. Era Jody, su madre: "Yo me negué", dijo. "Gordon no estaba mentalmente preparado. Era un niño, y yo quería que estudiase. El baloncesto es algo que te ayuda en la vida, y de lo que, si se te da bien y tienes suerte, se puede vivir, pero lo importante es ser un buen hombre. Primero quería que terminase los estudios. Luego que fuese un gran hombre. Y luego, hablaríamos del baloncesto", dijo. "Si el Señor quiere que Gordon juegue al baloncesto, le dará otra oportunidad", le dijo a Stevens. Y Gordon, perfectamente, lo entendió:


 En su 2ª campaña con los Bulldogs, Gordon parecía otro.

 Donde ya era maduro de por sí, mejoró en todo. Sus notas subían, y su juego e importancia en el equipo, también.

 Aquel año, el equipo no se desprendió de nadie, y fichó a Andre Smith. Aquello era estabilidad.

 Ese año, los de Butler hicieron un total de 18 victorias y 0 derrotas, quedando, obviamente, líderes en la Horizon League, y llegando al NCAA Tournament:


 Gordon? Mas líder que nunca.

 Fue el único jugador en terminar la Liga en el Top 5, en puntos y rebotes, y el único en el Top 10 en porcentajes de tiros de campo, en porcentajes de tiros libres, en rebotes ofensivos, en tapones, en rebotes defensivos (aquí, fue el líder de la Liga), y en minutos jugados.

 Se le puede pedir algo mas?

 Por supuesto, sería nombrado Horizon League Player of the Year.

 En el NCAA Tournament... Butler no quiso pagar el pato, como en la temporada anterior.

 Los Bulldogs avanzaron a paso firme, eliminando a UTEP, Murray State, Syracuse, Kansas State y, finalmente, Michigan State.

 Pero el 5 de Abril, Duke University se interpuso en su camino, eliminándoles, por 61- 59, en Indiana. Sería el último partido de Gordon como Bulldog:


 Tras aquello, Gordon lo tenía claro. Se iba a la NBA.

 Rápidamente, agilizó todos los trámites para avanzar en sus estudios, y el 24 de Junio de 2010, se presentaba al Draft de la NBA.

 No era un secreto que Indiana Pacers le deseaba. Él había nacido allí, en Indiana, y jugar para los Pacers era el sueño de todo niño.

 Pero no pudo ser.

 Indiana escogía en la 10ª posición global, y parecía complicado que fuese a llegarles la elección de Gordon. Y así fue.

 En la 1ª RONDA, EN LA 9ª ELECCIÓN GLOBAL, Utah Jazz escogía a Gordon Hayward. Un puesto mas, y hubiese sido un Pacer, pero... no pudo ser:


 Pero Gordon, maduro como pocos, se mostró muy feliz por recalar en Utah.

 Greg Sager, conocido entrevistador de la NBA, le preguntó que pensaba, y él, sonriente como siempre, fue claro: "Soy feliz. Muy feliz por ser un Jazz", dijo. "Me encanta el equipo que acaba de ficharme. Sé que aquí, en Utah, los jugadores son duros, y se que es lo que a mí me van a exigir. Estoy preparado".

 Respecto a Indiana, también fue preguntado por ello, y quiso dejar el tema como debía: "Cuando era niño, mi sueño, obviamente, era jugar para los Pacers", dijo. "Al fin y al cabo, es el sueño de todos los niños de Indiana. Pero era el sueño de un niño. Ahora soy jugador de Utah Jazz. Estoy orgulloso de ser parte de este equipo, ansío ponerme ya la camiseta, y ansío pelear por ellos":


 Y ya en la NBA... Gordon Hayward acaba de completar su 3ª temporada.

 Jerry Sloan, tan genial como estricto con los rookies, fue su primer entrenador: "Su capacidad para comprender el juego y su inteligencia fue lo que mas nos gustó de él", dijo. "Era un chico muy joven, pero con una inteligencia y una capacidad para entender el juego, muchísimo mayor que la de otros muchos jugadores con muchos mas años en la Liga", dijo del de Indiana:


 Pero Sloan duró poco.

 Su primer año? De adaptación. Pura y dura.

 El equipo comenzó con Sloan en el banquillo y con Deron Williams como gran estrella... y terminó sin uno y sin otro.

 En aquel equipo, al inicio, Deron mandaba, y los escuderos, Al Jefferson y Paul Millsap, obedecían. Además de ellos, jugadores como C. J. Miles (13 puntos por partido), que jugaba en el puesto de Gordon, o el ruso, Andrei Kirilenko (12 puntos por partido), estaban a un gran nivel.

 Pero todo se desmadró.

 Tras 54 partidos, y pese a lo que digan, la guerra entre Sloan y Deron, aunque indirectamente, se desató, y Sloan, entre lágrimas (toda una vida en Utah), fue el primero en abandonar el equipo. Llegaba, en su lugar, Tyrone Corbin (quien sigue, a día de hoy):


 Y los Jazz, obviamente, pagaban la inestabilidad.

 Pero aquello solo acababa de comenzar.

 Tras unos pocos partidos mas, la estrella del equipo, Deron Williams, también abandonaba el equipo, destino New Jersey Nets (hoy, Brooklyn Nets), entusiasmado y atraído, a la vez, por el nuevo proyecto en la ciudad de New York.

 Los Jazz se quedaban sin general, primero, y sin oficial al mando, poco después.

 Gordon? Cumplió. No podía ser de otra manera.

 Fue el 10º anotador del equipo, con unos promedios de 5'5 puntos por noche, pero los Jazz, sumergidos en una reconstrucción "express", no llegaron a los Playoffs (39 victorias y 43 derrotas):


 Con el inicio de la temporada siguiente (temporada 2011/ 2012), todo fue a mejor.

 Con Tyrone Corbin ya como entrenador estable, los Jazz, sin Williams, confiaron en Gordon para ser una de sus armas principales, y el chico ni mucho menos decepcionó:


 Junto a Al Jefferson y Paul Millsap, ahora las dos estrellas (por nombre y por contrato), del equipo, Gordon Hayward se convirtió en estrella, hasta tal punto que fue el único jugador de la plantilla en llegar a jugar los 66 partidos de Temporada Regular (recordemos, temporada mas corta, a causa del lockout).

 Con unos promedios de 12 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias, llevó, junto a Jefferson y Millsap, a un récord de 36 victorias y 30 derrotas, que les dieron derecho, sin hacer ruido, a meterse en los Playoffs. Eran sus primeros (y únicos, hasta el momento), Playoffs.

 Pero el sueño no dio mas de sí, y en la post temporada, los jóvenes Jazz caían, por un estrepitoso 4- 0, ante un clásico, en cuanto a batallas se refiere: San Antonio Spurs.


 Y así, sin hacer mucho ruido... nos "plantamos" en el día de hoy.

 Los Jazz, amigos de hacer pocos cambios en el roster, poco a poco han ido rejuveneciendo la plantilla, y postulándose, junto a Indiana Pacers, como uno de esos equipos a los que les gusta el baloncesto clásico. Ese que lleva jugándose, ya, muchos años.

 Jugadores como C. J. Miles, abandonaron el equipo (Cleveland Cavaliers), lo que le dio a Hayward mas libertad de movimientos.

 Además, el equipo confió un poco mas en jugadores jóvenes, como el genial Derrick Favors, el joven pivot turco, Enes Kanter o Alex Burks, quien, pese a su juventud, apunta maneras.

 Los líderes del equipo? Pues como siempre: Al Jefferson (quien se ha comprometido con Charlotte Bobcats, abandonando Salt Lake City), Paul Millsap... y él; el chico de oro.



 De nuevo, Gordon, esta campaña recién terminada, volvió a ser el 3º máximo anotador del equipo, tras Millsap y Jefferson, y jugó un total de 72 partidos.

 Y Utah... casi da la GRAN sorpresa en la NBA.

 Con unos Lakers que, literalmente, se arrastraron por la pista este año, y mas tras la lesión de Kobe Bryant, Utah casi obra el GRAN milagro: colarse en los Playoffs.

 Un récord positivo, sorprendente, de 43 victorias y 39 derrotas, dejó en 9ª posición a Utah Jazz, por detrás de L. A. Lakers, que pelearon hasta el final:


 Utah, finalmente, se quedó sin Playoffs, cierto, pero demostraron una cosa. Demostraron que las cosas, bien hechas, al final dan sus resultados, y este equipo, ahora, y mas con algunos fichajes y con algunas bajas que se han producido (y que seguirán produciéndose, como la de Mo Williams, por ejemplo, que ha dicho que solo renovará si le aseguran la titularidad), puede ser un equipo que de mucho que hablar en los próximos años.

 En resumen, hemos de decir que Gordon Hayward es un claro producto de una factoría que, rara vez, saca un producto defectuoso: Indiana.

 Así como Brasil es el país del fútbol, Indiana puede que sea, casi sin lugar a dudas, la cuna del baloncesto, y allí, las cosas no suelen salir mal. Los Hoosiers de Indiana, maestros como Gregg Popovich o Larry Bird, el genial Eric Montross, Zach Randolph, Glenn Robinson, Scott Skiles o Mike Woodson han nacido allí, y no hay mas que echarle un ojo al proyecto de Indiana Pacers para ver que allí, las cosas van en serio.

 Gordon Hayward es otro de esos grandes productos de esta gran fábrica de baloncesto, como es Indiana.

 Bien, pues este es Gordon Hayward.

 Gordon es, sin duda, uno de los jugadores mas prometedores de todo el país, y uno de esos jugadores que tanto entrenadores como jugadores, querrían tener en su equipo.

 Es un chico poco común. Tranquilo, disciplinado, con corazón, con ilusiones, y que dista, y mucho, de lo que estamos acostumbrados a ver en una Liga que, cada vez, tiene  mas músculo y menos cabeza.

 Gordon Hayward. Mr. Perfect?

 En la despedida, os dejo con un vídeo del chico, ex de Butler. Espero lo disfrutéis, porque vale, y mucho, la pena.

 Ese niño tímido, esperando a quitarse el chandal para entrar... puede decidir un partido:












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