martes, 18 de junio de 2013

Dwight Howard y su "historia interminable"



 Hace ya unos añitos (y parece ayer), nos "enfrentamos" a uno de los shows televisivos mas llamativos (cuanto menos), de la NBA: la decisión de LeBron James.

 Tras 7 temporadas en Cleveland Cavaliers, el nº1 del Draft de 2003 (uno de los mas talentosos de la historia de la NBA, con él, 'Melo, Wade y Bosh a la cabeza, con Milicic de por medio), King James decidía, en un gimnasio de su Akron natal, que su etapa en Ohio, se había terminado, y que Miami era su próximo destino. Siete años con los de Cleveland, llevándolos a lo mas alto (pero sin alcanzar el anillo), y James decidía que aquello... no era vida.

 Se le tachó de Judas.

 Gritos de "mercenario", "gallina", "cobarde"... e incluso de "sobrevalorado", comenzaron a ser su día a día. 


 Él fue categórico: "Mi corazón siempre estará aquí. Yo he nacido aquí, y se que se me va a criticar por esta decisión. Es dura, pero yo he nacido aquí, y he de buscar lo mejor para los míos y para mí. Muchos de los que me critican ni tan siquiera han nacido aquí. A mí me cuesta mas que a nadie tomar esta decisión".

 Pero a todos les dio igual, y desde entonces... LeBron es el punto de mira favorito de envidiosos, rencorosos y otros "críticos". Es lo que hay. Como decía Barkley: "Va incluido en el salario, amigo".

 Pero... y nuestro "amigo", Dwight? Porque si alguien representa la búsqueda de la fama, por encima de cualquier otra cosa (no miramos a Stephon Marbury, porque él es el summum)... ese es él.

 Dwight Howard llegó a la NBA como nº1 del Draft (al igual que LeBron), un año mas tarde, en 2004.













 La sombra de un animal que allí, en Orlando, había habitado antes (Shaquille O' Neal), era alargada, pero él, sin miedo, y con su eterna sonrisa (por aquel entonces, adornada con ortodoncia), prometió que lo haría, y que Shaq "sería historia".


 Pues... parece una historia paralela, cuanto menos.

 Si LeBron estuvo en Cleveland 7 años, antes de abandonarles... Dwight duró tan solo uno mas. Estuvo 8 años con los del norte de Florida.

 Eso sí, su actitud nunca fue la de LeBron.

 Dwight, literalmente, nos agotó a todos.

 Cuántas veces le hemos escuchado el "he de pensar en mi futuro"? O el "no soy feliz"? Porque se lo hemos escuchado (y leído), muchísimas veces.


 Con los Magic, en sus 8 años, fue 6 veces All- Star (desde 2007 hasta 2012); ganó un concurso de mates, en 2008; fue, 3 veces, Mejor Defensor de la NBA; y lo que es mas importante, llevó a sus Magic a unas Finales de la NBA (en 2009), perdiendo 4-1 ante, paradójicamente, su equipo ahora, L. A. Lakers.


 Si nos ceñimos a esto... Howard ha sido una pieza clave en Orlando (nadie lo duda), y, sin duda, un jugador al que su ex franquicia debería de estarle muy agradecido.

 Pero Howard siempre ha querido protagonismo.

 El fornido pívot, natural de Atlanta, Georgia, siempre ha querido ser el líder público del grupo. Nunca le ha valido con serlo en la pista, y siempre ha querido serlo también fuera de ellas.

 Al principio, su eterna sonrisa, y sus actuaciones, mezcla de infantiles y repetitivas, nos hacían gracia. Dwight era como un niño grande, que solo quería hacer reír a la gente. Muchos le comparaban con Shaquille O' Neal, pero... por favor, no faltemos el respeto: O' Neal tiene 4 anillos!


 Pero si tras la tormenta llega la calma... Todo indica que tras la calma llega la tormenta. El orden de los factores no altera el producto final.

 Como decíamos, 8 años en Orlando. Pero ocho años en los que le dio tiempo a quejarse DE TODO.

 Al principio se quejó de falta de refuerzos, por parte del equipo. 

 Luego, tras las Finales, se quejó de los árbitros y de la Organización, alegando que "no era viable que una franquicia como Orlando se hiciese con un anillo", en alusión a árbitros, y en favor de franquicias punteras.

 Pero llegó lo que parecía la calma.

 Tras quejas y quejas, el 15 de Marzo de 2012, justo el mismo día que se cerraba el mercado de fichajes para la temporada 2011/ 2012, Superman firmaba una extensión de contrato, tras el ya ex entrenador de Orlando, Stan Van Gundy haberle convencido, para estar con los Magic para la temporada 2012/ 2013 (sí, esta temporada; la que ha jugado con Lakers).


 Howard jugaba al tira y afloja, y al os quiero, no os quiero, con los de Orlando.

 Pero... valía Dwight Howard todo esto?

 Me explico. Nadie duda de su fuerza, ni de su potencia animal, pero... esto no es el campeonato del Hombre Mas Fuerte del Mundo. Con Howard, se creó una bestia... y él mismo se lo creyó.


 Lejos de querer mejorar en aspectos puramente técnicos, como el juego de pies, la anticipación, o mismamente, los tiros libres, Howard solo sabía (y sabe), hacer una cosa: reírse.

 Él mira a la cámara, sonríe, hace alguna tontería que nos hace esbozar una sonrisa... y con eso sobrevive una temporada mas. Exactamente igual que los niños pequeños.

 Cabe recordar que esta misma temporada, tras fallar dos tiros libres, mirar a la cámara y reírse, el grandísimo Reggie Miller, ahora comentarista y analista deportivo para la NBA, dijo, públicamente, en referencia a él: "Deja de reírte y trabaja para el equipo, campeón. Ya no tienes 20 años. Has de ayudar a tu equipo, y así desde luego que no le ayudas".


 Mas claro? Agua.

 Pero, volviendo al tema, Dwight siempre fue un enamorado de marear la perdiz.

 Cuando mas quiso irse de Orlando, aparecían los famosos Brooklyn Nets.

 Los Nets aún estaban en New Jersey, cierto, pero Brooklyn ya era una realidad, y solo era cuestión de que acabase la temporada para que el pabellón de la residencial New Jesery cerrase, y el Barclays Center (impresionante arena), abriese sus puertas.


 Y claro, eso, para Dwight... era un caramelo. Qué mas quería él que ahora, con un año de contrato restante, y en edad perfecta, todos se fijasen en él?

 Amenazó. Y vaya si amenazó.

 Brooklyn, porque quería jugar en NY. La idea de Jay Z a la cabeza, con Deron Williams al mando, le encantaba.

 Boston, porque quería jugar en Boston. Según él, Rajon Rondo era el mejor base de la NBA, y jugar junto a él sería un sueño. Eso, y la ciudad de Massachusetts, eran un escenario ideal.


 Los Ángeles... porque quería jugar en Clippers. Si Rondo era el mejor base la NBA, donde dije digo, dije Diego, y ahora lo era Chris Paul. CP3, un base genial, experto ya, pese a su edad, y en buen mercado, era el otro escenario ideal para Dwight.


 Y bueno, no dijo lo mismo de Bulls, Heat o Knicks... porque no coincidió!

 Pero en Los Ángeles, además de Clippers, también hay otro equipo: los mas que conocidos L. A. Lakers.

 Y la opción de jugar con Kobe Bryant y Pau Gasol... pues a nadie le amarga!

 Pese a haber dicho en un sinfín de entrevistas que NO le gustaría jugar en el mismo equipo que la Mamba Negra, Dwight, cual niño caprichoso, terminaba convenciendo a los de Orlando, que veían como sino, se iría gratis, para que le traspasaran a Los Ángeles.

 Dwight se había salido con la suya, y terminaba siendo el centro de las cámaras (lo que mas le ha gustado, desde siempre), en su fichaje por los púrpura y oro.


 Pero Dwight no llegaba solo.

 Dwight llegaba con problemas de espalda.

 El golpe recibido en la temporada anterior, en un partido ante Dallas Mavericks, fue muy duro, y el 19 de Abril de 2012, Orlando anunciaba públicamente que Howard tendría que someterse a una operación, para su hernia de disco.

 Llegaban los problemas para Dwight. Era un jugador tan dominante físicamente, como poco amigo de trabajar, capaz de sobreponerse a este problema?


 Y Dwight, sorprendentemente, se recuperó. No del todo... pero casi.

 Se tomó 6 meses de recuperación, y tras solo 3 semanas entrenando con Lakers, debutaba.

 Pero Dwight no era el mismo.

 Para empezar, el equipo no era el mismo. No es lo mismo jugar al lado de Kobe Bryant o Pau Gasol, que hacerlo al lado de Jameer Nelson o Hedo Turkoglu. Un respeto a estos jugadores, pero... no es lo mismo. Como tampoco es lo mismo hacerlo para Orlando que para Lakers. Esto es así.


 Y para continuar... Dwight no estaba del todo recuperado.

 Se había operado de su hernia, y ahora parecía que tocaba el hombro.

 Howard, limitado por su hernia, tiró mas de la cuenta, de la potencia de esos hombros (que parecen meteoritos gigantes), y terminó lesionándoselos.

 Fue advertido que necesitaría operarse, al menos, de uno, pero Dwight, en último año de contrato (el firmado en Orlando), sabía que operarse, a sus 27 años, y en último año de contrato, era su perdición. Suele pasar con los pívots.


 Siguió jugando, y pese a no ser el mismo... no jugó mal. No fue el gran Howard que debería de haber sido, pero el doble- doble estaba garantizado (en la mayoría de los casos).

 Y llegó la tragedia: la lesión de Kobe Bryant, en el partido ante Golden State Warriors.

 La lesión de Kobe dejaba, además, a Lakers en una situación muy complicada. Estaban cerca de PO, pero también cerca de quedarse fuera, con Utah Jazz presionando a toda pista.


 Era, de todos modos, el escenario ideal para Howard. Él siempre había querido ser el líder, y ahora, con Bryant fuera, era su opción ideal de ser líder, y en una franquicia como la de Lakers.

 Bien, pues... no lo fue, y a las primeras de cambio, pese a clasificarse para Playoffs, Lakers se quedó fuera, con un Howard que, ni muchísimo menos, dio la talla. Lo veremos como lo veremos... pero fue así.


 Y claro, ahora, el grandullón termina contrato, y la historia vuelve a empezar. O esque nunca se terminó?

 Howard es un enamorado de la fama, de las cámaras, y ahora vuelve a estar, como suele decirse, vulgarmente, en la pomada.

 Primero han sido Dallas Mavericks los primeros en interesarse en él.


 Mark Cuban, excéntrico dueño de la franquicia tejana, es un enamorado de Dwight, y no es ni mucho menos un secreto que le quiere.

 Luego, han vuelto a ser Brooklyn Nets. El experimento Deron/ Johnson no ha funcionado como debía, y ahora Brooklyn vuelve a buscar un golpe de fuerza.


 Mas tarde, han sido Golden State Warriors. Los de Oakland, con Stephen Curry, Klay Thompson, Harrison Barnes y el gladiador, David Lee, son un proyecto mas que interesante, y el estar emplazados en Oakland, en la misma California, es un punto MUY a favor.


 Acto seguido, han llegado, de nuevo, L. A. Clippers. Lo de ser el nuevo equipo líder de la ciudad les ha sentado muy bien, y ahora quieren a Dwight, para acompañar a CP3 (si esque no se va, claro, y para formar, junto a Blake Griffin, un duo interior de mucho peso, mucho músculo, y, por que no, no demasiada cabeza).


 Y finalmente... han llegado Houston Rockets. Uno de los equipos de moda en la NBA.


 Los Rockets, lanzados al estrellato por su combo en el backcourt, con Jeremy Lin y James Harden, en modo MVP, han hecho una gran temporada, clasificándose, incluso, para la post temporada, cuando prácticamente todo el mundo daba por sentado que sería un año, cuanto menos, de transición para los de Texas, y lejos de eso... se han convertido en una de las sensaciones del año.


 James Harden ha demostrado a la perfección que puede ser un Jugador Franquicia espectacular, y sus compañeros han demostrado, igual de bien que James, que pueden, deben y quieren seguirle. Nadie ha brillado de manera individual... pero sí que todos lo han hecho de manera colectiva.

 Y claro, esto... ha atraído el interés de Dwight.


 Los Rockets, en lo único que se muestran algo "justos", es en el juego interior. El traspaso de Patrick Patterson, a cambio de Thomas Robinson, no le ha dado a los tejanos lo que necesitaban, y Royce White parece haber iniciado una cruzada contra Rockets. Solo Ömer Asik, pivot turco de Rockets, traído desde Chicago, parece haber dado la talla, pero... es suficiente?


 Howard encajaría, eso sí, perfectamente en este equipo. Es un equipo equilibrado, y con pocos visos a ser estropeado, a cualquier nivel, por la llegada de Superman. Es un equipo que juega rápido, en equipo, en el que hay buen ambiente, y en el que el líder (James Harden), permitiría, perfectamente, que Howard fue "la cabeza" del equipo: él, seguiría haciendo lo mismo, que es brillar.

 Howard, según se dice, lleva ya varios días (o al menos los ha estado), en Houston.












 La idea de jugar para Rockets no le desagrada lo mas mínimo, y aunque hasta el 1 de Julio, de manera oficial, no se puede negociar por nadie, parece que Lakers comienza a dar por perdida a su estrella interior. Aunque con Howard... nunca se sabe!

 Dwight Howard. Ese ser caprichoso en busca de la fama.

 Parece que el culebrón va para largo. Primero tuvo que aguantarlo Orlando Magic (y durante mas de un año); ahora lo está aguantando L. A. Lakers (no sabemos por cuanto tiempo), y parece que en un futuro, si no cambian las cosas, será otro quien sufra los caprichos del niño grande de la NBA.

 La resolución de este misterio? Muy pronto (esperemos).

 En la despedida, os dejo con la presentación de Dwight Howard como jugador de L. A. Lakers. Lo que en un principio eran todo halagos y promesas... se han convertido en palabras y mas que palabras.

 Nadie duda de su nivel. De lo que se duda es de su cabeza:


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