lunes, 1 de julio de 2013

Antonio McDyess. El gran olvidado


 Es uno de esos juguetes rotos de la NBA; uno de los grandes "olvidados".

 Llegó a la NBA en 1995, procedente de Alabama, y prometía ser, simplemente, escandaloso. Un jugador de su talla (2'06 metros y 111 kilos), no era tan fácil de encontrar, y para colmo de colmos, logró anteponerse, en el Draft, a tipos de la talla de Rasheed Wallace... o Kevin Garnett.


 Pero las lesiones comenzaron a ser una compañera de viajes incondicional, y tras buenas temporadas en la NBA, su constancia, su trabajo y su potencia comenzaron a verse... mermadas.

 Con los años, fue disipándose, como silueta en la niebla, hasta que en Diciembre de 2011, tras ser cortado por San Antonio Spurs, decidió decir adiós, con ya 38 años de edad.

 Estamos hablando del genial Antonio McDyess, ex jugador de Denver Nuggets, Phoenix Suns, New York Knicks, Detroit Pistons y, finalmente, San Antonio Spurs.

 Pero vayamos mas allá, y hagamos un repaso a la vida de este gran jugador, quien apuntó a ser algo mas que un simple "gran jugador". Comencemos:

 Antonio Keithflen McDyess nació en el pequeño pueblo de Quitman, Mississippi, un 7 de Septiembre de 1974.


 Para que os hagáis una idea... su pueblo de nacimiento es tan pequeño... que ni tan siquiera podríais encontrarlo en un mapa, en Internet! Su población, cuando él nació, era inferior a 3.000 habitantes.


 El pequeño Antonio fue el 4º de 5 hermanos, donde David, Tony y Alonzo eran sus hermanos mayores... y Helen, su hermanita, era la mas joven.

 Pero Antonio y sus hermanos, nunca conocieron a su padre. Fueron criados por su madre, Gloria McDyess, quien trabajaba todo el día en la cafetería de un high school de la localidad. Era la única fuente de ingresos de la familia.

 Y Gloria, como el propio Antonio siempre admitió, siempre fue realmente estricta, acerca de lo que sus hijos podían y no podían hacer.

 La familia, pese a vivir a unas pocas calles de la ciudad, siempre se protegía entre ella, ya que, como su madre decía: "El peligro acecha en cada esquina, y si lo buscas, puede aparecer, en Quitman, en New York, o donde sea. El peligro está ahí, y hay que evitarlo como quien evita al Diablo", decía Gloria.

 Y Gloria tenía muy claro donde, en Quitman, residía el peligro: en Quickasawhay River.


 Pero Antonio... era curioso. Y tenía que comprobar por qué Gloria les prohibía acercarse a aquella zona.

 Un día, el pequeño Antonio, con 11 años por aquel entonces, decidió acercarse, con un buen amigo, a la zona, para ver que pasaba. Las tormentas hicieron que el caudal del río subiesen, y Antonio, intentando alejarse de allí, asustado, perdió su zapato.

 Y ya sabemos lo que pasa a continuación.

 Antonio intentó recuperar aquel zapato... cayéndose al agua. Eso es, literalmente, todo lo que Antonio recuerda de aquel día: "No sé que pasó después", relataba Antonio McDyess. "Solo recuerdo dos cosas: las manos de mi hermano, David, sacándonos del agua... y el hospital. Estuvimos allí dos días", decía.

 La madre de Antonio, como él recuerda, le besó en la frente, rezó por él y su amigo... y le castigó, sin salir de casa, y sin hablarle, una semana, para que jamás volviese a incumplir una orden: "Fue duro. Que tu madre te bese, te diga que te quiere... y luego te castigue, te prometo que es difícil de entender para un niño de 11 años, tío", decía.

 Antonio, por otro lado, era un niño risueño, amable, y que si con algo disfrutaba... era con sus hermanos.

 Le encantaba jugar con ellos, competir contra ellos, y si en algo era bueno... sin duda, era en el football.

 Pero Antonio era bueno en todos los deportes, y el baloncesto también estaba en su vida. No de la misma manera que el football, pero siempre estaba presente. Normalmente, él y sus hermanos organizaban partidos diarios, que consistían en un partido de football... y acto seguido, uno de baloncesto, sin apenas descansar. El mejor, era el mejor. Así de simple.

 Y como casi todo chico por aquel entonces, Antonio tenía un ídolo: David Robinson, El Almirante, de San Antonio Spurs.


 Por aquel entonces, El Almirante acababa de salir de la Academia Naval, y Antonio, alto y fuerte, solo quería parecerse a él: "Tenía toda la casa empapelada con cosas suyas", decía. "No solo mi habitación, sino la casa entera. Le veía a él y veía a un Dios. Ha sido mi inspiración, y el jugador en quien me he fijado para ser quien soy".

 Antonio McDyess comenzó, aún así, jugando al baloncesto en Quitman Consolidated High School.


 Por aquel entonces, el colegio no tenía equipo de football, por lo que McDyess tuvo que "conformarse" con el baloncesto.

 Y... fue un amor a primera vista.

 Sammy Smith, por aquel entonces entrenador del equipo, vio entrenar a aquel joven de ya dos metros... y cayó rendido a sus pies: "Verle moverse... me recordaba a Hakeem (por Olajuwon). Las comparaciones son injustas, pero verle moverse de aquella manera, era como una sinfonía. Todo lo hacía muy fácil, y nunca nada parecía costarle demasiado", decía Smith.

 Pero no todo fue coser y cantar para Antonio.

 Él mismo reconoció que "realmente, no sabía lo que hacía", durante su primer año allí. "Era titular, pero me costaba jugar con mis compañeros. Estaba acostumbrado a jugar solo, y el hecho de no tener el balón en mis manos todo el tiempo, sí que era un problema para mí", decía él mismo.

 Pero si Antonio tenía algo que NADIE mas tenía... eso eran dos cosas: el físico, 100% inusual en un chico de su edad por aquel entonces, y su versatilidad. Y esto fue lo que Sammy, su entrenador, tuvo que enseñarle, durante el primer verano, con la temporada finalizada: "Eres superior, Antonio", le decía Sammy. "Eres como un coloso, y no puedes dejar que te superen. Demuestra que eres mas fuerte que estos chicos. Tú puedes", le decía continuamente (y, por supuesto, siempre con su madre, Gloria, presente).

 Y el segundo año... las cosas comenzaron a cambiar (para bien, claro), para McDyess.

 Se dio cuenta de todo aquello, y rápidamente promedió 29 puntos por partido, conviertiéndose, por aquel entonces, en el mejor atleta escolar de todo Mississippi.

 Todos hablaban de aquel chico de Quitman; un chico alto, fuerte, disciplinado y con una potencia que nunca antes, en un colegio, se había visto. O no al menos por aquella zona.

 Con todo aquello... en su año junior, Antonio McDyess fue invitado al prestigioso campus ABCD Camp, organizado por la marca deportiva Converse, y que atraía a los mejores jóvenes del país. Antonio, por supuesto, estaba en ese club.

 Allí, en aquel campus, todos tenían los ojos puestos en una mega estrella, quien... no era un jugador. Era James Green, quien, por aquel entonces, entrenaba a University of Alabama.


 Green se quedó impresionado con Antonio. Vio partidos y entrenamientos de él, y lo que mas le sorprendió de aquel muchacho, era su facilidad para terminar jugadas, e iniciarlas, a ambos lados de la pista: "Era un chico raro", dijo Green. "Pese a su altura, sabía botar el balón, y era un líder. No necesitaba hablar ni gritar para que los demás se fijasen en él y le siguiesen. Él hacía su trabajo siempre, y tenía la curiosa manía de siempre mirar al banquillo enemigo, tras taponar, rebotear o machacar. Era como una provocación respetuosa", decía Green.

 En sus años en Quitman Consolidated High School, Antonio promedió 26 puntos, 14'7 rebotes y 5'3 tapones. Metía miedo.

 Pese a que Green se fue de entrenador de Alabama, su buena relación con David Hobbs, nuevo entrenador del equipo, hizo que éste siguiese igual de intrigado por Antonio, por lo que ambos lo tenían muy claro: el chico tenía que terminar allí.


 Y así fue.

 En el verano de 1993, Antonio McDyess, ya graduado, sabía que tenía que dar el siguiente paso, yendo a la universidad, y no dudó un segundo en comprometerse con University of Alabama, con quienes estaría dos años (de 1993 a 1995).


 Pero nada mas llegar, aquel chico, que llegaba para dominar el juego interior de los de Alabama, comandados por Hobbs, tenía problemas.

 En el 2º partido de la pretemporada, Mcdyess se fracturaba el pómulo. Todos se temieron lo peor, pero Antonio, que era duro como una roca, atajó el problema, luciendo una máscara protectora, durante dos meses. Aquello, sin duda, no iba a ser, al menos para él, un problema.

 Pero todo el duro esfuerzo de Antonio, llevando aquella máscara durante 21 partidos seguidos... no iba a ser suficiente para que los Crimson Tide fuesen un equipo, digamos... importante.

 Hobbs, por aquel entonces, era demasiado inexperto, y a la vez, tuvo demasiados jugadores inexpertos bajo su mando. Situación que, además, se volvió peor cuando su estrella, James Robinson, decidió abandonar el equipo, en la temporada 1992/ 1993, para irse a la NBA:


 Jason Caffey, entonces, fue la mejor pareja de Antonio McDyess, ocupando la posición de pívot, mientras que Antonio le acompañaba como ala:


 Antonio, con Caffey como pareja, tuvo una gran temporada, promediando 11'4 puntos y 8 rebotes, siendo escogido como 3º mejor Freshman de la Temporada.

 Alabama, aquel año, promedió 12 victorias y 4 derrotas, clasificándose para el NCAA Tournament, donde avanzarían hasta la 2ª Ronda, siendo eliminados por Purdue.

 En su 2ª campaña con los Crimson Tide, Antonio fue espectacular.

 Ganó la medalla de oro con el equipo del Sur, en el Festival de los JJOO de 1994, en St. Louis, y regresó a la universidad con mas confianza que nunca: "Aquello me ayudó mucho", dijo Antonio. "Nunca había sido tan consciente de mis posibilidades como hasta aquel momento", dijo.

 Él, junto a Jason Caffey, Roy Rogers y Jamal Faulkner, fueron las grandes estrellas del equipo aquel año, en la universidad.















 El equipo de Hobbs consiguió hacerse con una defensa que intimidaba a todos, y estos 4 jugadores eran capaces de hacer de todo en la pista.

 Antonio salió favorecido con aquel bloque, y ese año se convirtió en el 10º jugador en la historia de la NCAA en capturar, al menos, 300 rebotes en una sola temporada. Ese año, promedió 14 rebotes por partido:


 Los de Alabama terminaron la temporada con 20 victorias y solo 8 derrotas, clasificándose, de nuevo, para el Gran Torneo.

 Liderados por McDyess, los Crimson Tide alcanzaron las Semifinales del SEC, donde se las verían con University of Arkansas. Ese sería el final, tras un duro partido, del equipo, en el Torneo.

 En el Torneo NCAA, por otro lado, los chicos de Alabama vencieron a Penn State University en la 1ª Ronda. En aquel partido, Antonio hizo 39 puntos y 19 rebotes.

 En la 2ª Ronda, el rival era Oklahoma State University, con quien Alabama... cayó. Aún así, McDyess hizo 22 puntos y 17 rebotes:


 Pero Antonio McDyess, tras aquello, supo que su tiempo en la universidad se había terminado. No se volvió loco, pensando en hacerse rico, pero sabía que aquel periplo había dado a su fin, y era hora de moverse a los profesionales: la NBA.

 Por aquel entonces, Antonio estaba en 2'06 metros de altura, y 109 kilos, con solo 21 años, y tenía un cuerpo que, en la NBA, todos querían.

 Pero entrenando, en los workouts previos al Draft, al igual que los famosos scouts... todos destacaban, por encima de todo, su fabulosa actitud. Era un chico que se desvivía por lo que hacía, y pese a haberlos, seguramente, mejores en técnica (por ejemplo, Kevin Garnett o Rasheed Wallace), él, simplemente, maravillaba. Lo que hacía, que era de todo, lo hacía bien. Y lo hacía contento y con confianza.

 En el Draft, había un grupo de jugadores que maravillaban a todos. Ese grupo estaba formado por Joe Smith, Jerry Stackhouse, el propio Antonio McDyess, Kevin Garnett y Rasheed Wallace.


 Curiosamente, de todos ellos, solo Stackhouse jugaba en un puesto distinto, con lo que... parecía que la cosa iba a depender mas de la suerte que de otros factores.

 Solo existía una incógnita, y tenía nombre propio: Kevin Garnett.

 De todos ellos, The Big Ticket era el único que había decidido saltarse la universidad, llegando a la NBA desde el instituto directamente, por lo que, al fin y al cabo, era un incógnita. A día de hoy, vemos que ha sido un negocio mas que redondo, pero por aquel entonces... levantaba sus lógicas y razonables dudas.

 Golden State Warriors escogía en la 1ª Posición Global, y lo tenía claro: el elegido era Joe Smith, desde Maryland.

 En 2ª Posición... escogía L. A. Clippers. Antonio McDyess era escogido en la 1ª RONDA, EN LA 2ª ELECCIÓN GLOBAL, por L. A. Clippers.

 Pero poco duraría aquello.

 Acto seguido, Antonio era traspasado, junto a Randy Woods, a Denver Nuggets, a cambio de Rodney Rogers y Brent Barry, a quien Nuggets, por cierto, escogía en la 15ª elección:















 Bernie Bickerstaff, por aquella época entrenador de Denver Nuggets, supo que los de Colorado, su equipo, habían hecho un gran negocio, haciéndose con Antonio McDyess, y acogió el fichaje con gran entusiasmo: "Supe que habíamos dado en el clavo", dijo. "Aquel jugador necesitaba muy poco para explotar, y nos hicimos con una pieza clave", afirmó.


 Y ciertamente, el juego de Antonio encajaba a la perfección en Denver.

 La pareja interior del equipo, formada por él y el gran Dikembe Mutombo, era, posiblemente, la que mas miedo metía de toda la NBA, y con Mahmoud Abdul- Rauf corriendo la pista... aquel equipo se mostraba, cuanto menos, interesante. En la foto inferior, Abdul- Rauf:


 Pero la idea no era explotar a Antonio nada mas llegar.

 Los Nuggets, con dos All- Star de calibre, ya tenían en LaPhonso Ellis a una estrella (quien, por cierto, esa temporada regresaba de una importante lesión en las rodillas). Así que McDyess iría forjándose en acero poco a poco.


 Con Ellis como ala pívot y Mutombo como pívot, Bickerstaff, ese año, se propuso que McDyess, desde el banquillo, aprendiese a jugar en la competición. No parecía tarea complicada, dado su carácter, pero había que hacerlo:


 Pero no todo fue tan fácil como a priori parecía.

 La realidad fue que Ellis jamás recuperó su nivel, y siempre se mostró como un jugador, digamos, lento. Y esto hizo que Antonio tuviese que ponerse a trabajar.

 Otro de los grandes problemas que tuvieron los Nuggets... fue Abdul Rauf.

 Mahmoud tuvo muchos problemas, debido al Islam, su religión, para jugar, y fue sancionado duramente por la NBA, por no querer mostrar respeto (ciertamente, no se sabe aún que se quiso decir con esto), al himno americano, previo a los partidos.

 Antonio, ese año, promedió 13 puntos y 7'5 rebotes, pero los Nuggets naufragaron en Liga, con 35 victorias y 47 derrotas.

 Pero aquel año de rookie... supuso algo mas.

 Los Nuggets, pese a la buena campaña de Antonio, tuvieron ciertos "problemas" para controlar el salto a la fama del joven, y a partir del all- Star Weekend... tuvieron ciertos problemas con él.

 Las compañías de hamburguesa, patatas, refrescos y helados se lanzaron sobre el joven rookie, y por momentos, McDyess pareció perder el control, y, obviamente, los Nuggets sobre él.

 Antonio cogió varios kilos de mas, y ya no era el mismo, por lo que Denver se vio obligado a contratarle a una persona que se encargase de su comida, siendo de los primeros jugadores en la NBA en tener a un encargado propio, para las comidas.

 Pero esto no fue suficiente, y tal fue la desesperación de los Nuggets con el joven Antonio... que las medidas tuvieron que ser... drásticas.


 Drásticas... cómo? Pues... llamando a mamá: Gloria.

 Gloria McDyess se personó en Denver, en casa de Antonio, y rápidamente, todo cambió.

 Antonio llegaba a casa, y mamá estaba ahí, con la compra ya hecha. La dieta de Antonio, rápidamente, volvió a basarse en frutas y verduras, y las hamburguesas, helados y batidos quedaban, como su madre dijo, prohibidas hasta el sábado. Y el domingo... vuelta a empezar: "Aquello fue lo peor que me sucedió en la vida", reía Antonio, ante los micros. "Tuve que comer ensaladas, frutas... como si fuese un robot, y mamá me reñía como a un niño pequeño. Era cómico, desde luego", reía. "Pero cuanto bien me hizo aquello", afirmaba a la vez.

 Y para su 2º temporada (1996/ 1997), con el equipo, Antonio entendió que su trabajo estaría en el ataque.

 Contrató, de manera personal, a su entrenador en el instituto, para entrenar con él 3 veces a la semana, para mejorar sus movimientos al poste. Jim Bovelli, por aquel entonces asistente en Denver, fue otro de los que ayudó, y mucho, a Antonio a mejorar su juego: "Creo que han sido las dos personas que mas me han ayudado en el baloncesto", decía McDyess:


 Antonio, ese año, pasó a promediar 18 puntos y 7'3 rebotes, mostrándose como un jugador, sin duda, mucho mas maduro.

 Pero sus Nuggets volvían a fracasar, y con otras 35 victorias, se quedaban fuera de los Playoffs.

 Con unos Nuggets que simplemente eran un desastre, y con mil y un problemas encima, como la rotura del talón de Aquiles de LaPhonso Ellis, el despido de Bickerstaff como entrenador, el fichaje de Mark Jackson como nuevo base del equipo, y demás inestabilidades... McDyess comenzaba la temporada con su contrato a punto de expirar. Y los Nuggets se pusieron nerviosos.

 En un traspaso a tres bandas, con Cleveland Cavaliers y Phoenix Suns, Antonio McDyess pasaba a ser nuevo jugador de Phoenix Suns:


 Los aficionados de los Suns se volvieron, literalmente, locos con aquel traspaso.

 Eran los grandes ganadores, a priori, de aquella operación, y la pasión por McDyess se desató. Aunque... no por mucho tiempo.

 Antonio, rápidamente, se adaptó a la perfección al esquema de los de Arizona, que además tenían a grandes veteranos, como Danny Manning, Cedric Ceballos y Clifford Robinson en el equipo, y formó un grupo que realmente, asustaba. el equipo, además, contaba con grandes estrellas en la conducción de balón, como Rex Chapman, Jason Kidd o Steve Nash. Casi nada!














 Los que mejor se entendieron? Sin duda alguna, Jason Kidd y Antonio McDyess.

 Muchos periódicos de Arizona definieron aquella asociación como "sexy", y ambos se entendían a las mil maravillas. El sueño del anillo comenzó a rondar en la cabeza de los fans de los Suns, y el mayor problema de Danny Ainge, entrenador de Phoenix, fue, sin duda... encontrar minutos para tanta estrella:


 Aquellos Suns terminaron la Liga como 3º clasificado en la División Pacífica, con 56 victorias y 26 derrotas, y avanzaban hacía los Playoffs. Antonio había promediado, en Temporada Regular, 15 puntos y 7'6 rebotes, además de casi 2 tapones por partido.

 Además de esto, con un 53'6% de acierto en tiros de campo, McDyess se convirtió en el jugador mas eficiente de los Suns.

 En la 1ª Ronda? Les esperaban los incombustibles San Antonio Spurs.

 Y... esto qué quiere decir? Que, por fin, Antonio tenía la posibilidad real de jugar ante su mayor inspiración: David Robinson.

 La pareja interior de San Antonio era increíble, con David Robinson a la cabeza, y un joven Tim Duncan de escudero de lujo, y los Suns, en 4 partidos, dijeron adiós a la post temporada. Antonio lideró, en aquellas Series, al equipo, en puntos (17'7 puntos por partido), y rebotes (13'3 rebotes de media):


 Y tras aquella temporada... Antonio era agente libre sin restricciones.

 Era una situación buena, pero a la vez delicada para él. Phoenix, la verdad, no le agradaba demasiado, y echaba de menos Denver. Dicen que los primeros amores no se olvidan!

 Con la NBA asolada por el lockout, todo se paró hasta el mes de Enero.

 Tras la resolución, Antonio lo tenía claro: quería volver a Denver. Quería volver a Denver Nuggets.

 El equipo prometió construir un equipo campeón, alrededor de él, y estaría con ellos durante 4 temporadas mas.


 Aquella temporada (temporada 1998/ 1999), tuvo solo 50 partidos, y en ella vimos a los mejores Nuggets (por plantilla), en años.

 De hecho, Antonio McDyess jugó, en aquella, su mejor temporada en la NBA: promedió 21'5 puntos por partido, junto a 10'7 rebotes y 2'3 tapones por noche, pero... NO pudiendo llevar a su equipo a la post temporada:


 Mike D'Antoni (hoy entrenador de L. A. Lakers), no encontró en ningún momento la fórmula para hacer que aquel equipo funcionase, y los de Denver finalizaron la temporada con 14 victorias y 36 derrotas. Primera prueba... fracasada.


 Jugadores como Rael LaFrentz, el joven Kenyon Martin, Nick Van Exel o Danny Fortson, junto a Antonio McDyess, eran los otros destacados del equipo.

 Pese al fracaso, aquel verano los Nuggets decidieron renovar a Nick Evan Exel y firmar a Ron Mercer, en pro de formar un equipo perfecto, con McDyess a la cabeza.

 Pero aquello SIEMPRE fracasó, y tras promediar, en las siguientes tres campañas, 17 puntos y 8 rebotes, Denver Nuggets NUNCA llegó, tan siquiera, a Playoffs, mostrando aquel proyecto... como un auténtico fracaso. Con mayúsculas:


 Y con todo aquello cayendo, de todos modos, era justo darle a Antonio lo que se merecía.

 En el verano de 2000, se celebraban los JJOO, en Sydney.

 El por aquel entonces, entrenador del combinado norteamericano, Rudy Tomjanovich, tuvo un problema: la lesión de Tim Duncan.

 Tim tuvo que abandonar la selección, por problemas en el tobillo, por lo que quedaba una vacante interior, que sería para... Antonio McDyess:


 Antonio promedió, en aquellos JJOO, 7'6 puntos y 5'9 rebotes, ganando la medalla de oro de los JJOO de 2000, en Sydney:


 Pero hagamos, de paso, unos cuantos repasos "a otras cosas".

 Verano de 2002. Por aquel entonces, New Yok Knicks se quedaba, digamos, algo "tocado", tras la marcha de Patrick Ewing, 2 años antes, y tenían que empezar... a moverse.

 Rápidamente, firmaron a jugadores como Marcus Camby, Allan Houston y Latrell Sprewell, en pro de volver a estar en le mapa que merecían.

 En el Draft de 2002, jugadores como Scott Layden y Nené Hilario llegaban al equipo, y los Knicks, en cierto modo, volvían a soñar.

 Pero... que pinta McDyess en todo esto?

 Pues... Antonio McDyess era justo la pieza que NY necesitaba. Así de simple.

 En un intercambio en NY y Denver, los jugadores Nené, Marcus Camby y Mark Jackson terminaban en Colorado, mientras que Antonio McDyess terminaba firmando por New York Knicks, junto con la 1ª Ronda del Draft de Denver, la cual NY utilizaría para firmar a Frank Williams:


 Y con esto, Don Chaney, entrenador de Knicks, estaba encantado.

 Firmaba a un jugador interior de paso, que sin duda ayudaría a que jugadores como Sprewell y/ o Houston, hiciesen libremente su juego, y esto... prometía.

 Pero como decimos... solo prometía. Palabra clave? Solo.

 Lo que mas preocupaba era, sin duda, el estado de la rodilla de Antonio McDyess. Corría la temporada 2003/ 2004, y Antonio, con 29 años, tenía la rodilla algo... tocada:


 Pero parecía que no había problemas. Antonio debutaba, en pretemporada, con los Knicks haciendo 17 puntos y 17 rebotes, ante Boston Celtics, lo que haría que nadie se preocupase (o al menos, en exceso), del "pequeño" inconveniente de la rodilla.

 A los pocos días, sin embargo, tenía que retirarse, en un partido ante Suns, por problemas en ésta. La resonancia? Detectaba que Antonio tenía rota la rótula. Todo el año fuera.

 Pero él no se rindió.

 Tras ser evaluado en una Clínica en Mayo, en Rochester, parecía que volvería antes de tiempo, por lo que Antonio comenzó a correr.


 Para el 1 de Diciembre de 2003, los Knicks anunciaron que McDyess se vestiría con el uniforme de los Knicks por primera vez en temporada regular, aunque... no fue así, y tras solo 18 partidos con los de la Gran Manzana, era traspasado. Era la crónica de un fichaje fracasado para los de NY.

 Lugar de destino? Phoenix, para jugar con Phoenix Suns, de nuevo, en un traspaso que "arrastraba" a Stephon Marbury a New York:















 Antonio jugó solo 24 partidos con los de Arizona, promediando casi 6 puntos y 6 rebotes, y con un desastroso récord de 29 victorias y 53 derrotas... los Suns no llegaban a la post temporada.

 Con ocho temporadas en la NBA... Antonio solo había disputado, hasta el momento, unos Playoffs.

 Y tras la temporada... volvía a ser agente libre.

 Antonio quiso reconsiderar sus opciones, y éstas pasaron por firmar por un equipo "con aspiraciones", que incluían a los Rockets, de Houston.

 Pero sin duda, la oferta que mas le atrajo (obviamente), fue la de los campeones de la NBA: Detroit Pistons.

 Los Pistons eran los campeones de la NBA, y venían de barrer a L. A. Lakers en las Finales. Buscaban gente interior... y McDyess, a sus 30 años, encajaba en el rol:


 Larry Brown, entrenador de los de Michigan por aquel entonces, tenía en Rasheed Wallace y Ben Wallace a sus Torres Gemelas, pero la ayuda de Antonio McDyess, desde el banquillo, apuntaba a ser, cuanto menos, interesante:


 Y hambriento por el campeonato, McDyess se adaptó a la perfección al equipo (como siempre).

 En su primera temporada, Antonio promedió casi 10 puntos y 6 rebotes, en 23 minutos, siendo un jugador defensivo importante para los de MoTown.

 Con 54 victorias y 28 derrotas, Detroit se clasificaba para Playoffs, y lo que era algo "normal" para Detroit... para él era increíble: tras toda una vida, prácticamente, en equipos que no conseguían nada, volvía a los Playoffs. "Fue increíble para mí", decía Antonio. "Lo necesitaba":


 1ª Ronda? Philadelphia 76ers. 5º partido? Antonio McDyess tuvo su mejor actuación del año, con 15 puntos.

 En la siguiente Ronda (las Semifinales), eliminaron a Indiana Pacers, por 4-2, avanzando hacía las Finales de Conferencia, donde esperaban... Miami Heat. Los Heat de... Shaquille O' Neal y Dwyane Wade:


 Detroit, milagrosamente, también se deshacía de los de Florida, y se plantaba en las Finales de la NBA. Antonio, tras toda una vida de fracasos colectivos... se plantaba en las Grandes Finales!

 Les esperaba, aún así, el único equipo contra el que había jugado en Playoffs, previamente: San Antonio Spurs, quienes, finalmente, se hicieron con el Campeonato, en el 7º y definitivo partido. Fue la vez que Antonio estuvo mas cerca de tener el anillo en su poder. Su deseado anillo:


 Tras 4 dignas temporadas mas en Detroit, promediando 9 puntos y 7 rebotes, y llegando en todas ellas a Playoffs, en la temporada 2009/ 2010, Antonio McDyess llegaba a un acuerdo con San Antonio Spurs, a la edad de 35 años, para jugar con ellos, por 3 temporadas:


 Tras promediar 5 puntos y 5 rebotes con ellos en dos años, y lacrado por las lesiones, continuas, en sus rodillas, San Antonio, el 19 de Diciembre de 2011, decidía cortarle el contrato, y éste, retirarse, a la edad de 38 años, y con 17 en la NBA:


 Ahora, retirado, somos muchos los que echamos de menos a Antonio.

 No ha sido el "4" con mas calidad que hayamos visto jamás, cierto, pero su explosividad, su fuerza, su dedicación y su buena actitud, siempre fueron una constante en sus juego, y es algo que ahora... cada vez, por desgracia, vemos menos.

 De él siempre se dijo que, si fracasó en NY, además de las lesiones, fue porque su juego era demasiado West Coast, y que, en equipos como por ejemplo Lakers (un símil de NY en el Oeste, por fuerza), hubiese, con poca confianza, sido un jugador letal.

 Pero eso algo... que ya nunca mas sabremos.

 Ahora, a sus 39 años, reside en Alabama, donde, además, hace campamentos de veranos para niños, y trabaja para la universidad, ayudándoles a encontrar nuevos talentos.











 Bien, pues este ha sido Antonio McDyess, uno de, quizás, los grandes olvidados de la NBA.

 En la despedida, os dejo con un vídeo de este concienzudo ala- pívot, quien hizo del trabajo, de la disciplina y de la dedicación, una de sus mejores armas.

 Pese a estar 17 temporadas en la NBA, su nivel no siempre fue alto, pero cuando lo fue... fue de los mejores.

 Espero lo disfrutéis!














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