martes, 21 de mayo de 2013

Kevin Durant. La siguiente víctima?



 El tema promete, cuanto menos, ser... delicado.

 Es Kevin Durant un jugador de una talla inmensa?. Por supuesto que sí.

 Es Kevin Durant un jugador llamado a hacer historia, y a "perforar" récords habidos y por haber?. Desde luego.

 Entonces... de dónde están llegando las críticas ahora, se preguntará uno?.

 Bien, pues la verdad... que comienzan a llegar desde todos los sectores del baloncesto (o al menos, desde una mayoría).

 La NBA es la mejor Liga del mundo, sin duda alguna. Hemos visto, vemos y desde luego que veremos a tipos hacer cosas que se escapan de lo lógico: hemos vibrado con Jordan, con Bird, con las locuras de un tal Magic, con aquellas jugadas de Kareem, con la bestialidades de Shaq, con las geniales jugadas de Kobe, el dominio de LeBron... y allá por 2007, llegaba, desde Texas, un chico espigado y rozando lo esquelético, llamado... Kevin Durant:


 Pero no nos engañemos: esta Liga NO perdona a nadie.

 Todos idolatramos a estas bestias. Por mucho que les critiquemos, a veces, nadie puede negar que ha vibrado y vibra con jugadas de estos tíos. Como tampoco nadie puede negar... que cuando caen, los palos les llueven de todas partes.

 A Kobe le hemos criticado casi por todo.

 Un jugador tan sensacional y único como la Mamba ha sido criticado, a la par que admirado, por todo el mundo. Mirando a la canasta?. Te resuelve un partido. Pero... cuando ha empezado a caer, cuando ha protagonizado jugadas "tontas" (como el 100% de los humanos), todos le hemos criticado, diciendo que si esto o si lo otro.

 Es... ley de vida.

 Llegaba otro: LeBron James.

 A LeBron... se le ha criticado hasta por respirar.

 Todos decimos: "esque es una bestia. No se le puede parar"; pero luego la frase, tan estúpida como inmadura, era: "si, si, pero... no tiene anillos". Tampoco los tienen Barkley, Ewing o Malone... y eran malos?.


 Ese prodigio de la naturaleza, llamado LeBron, llegaba a la NBA en 2003, de la mano de Cleveland Cavaliers, procedente del high school, St. Vicen's- St. Mary's, y permaneció 7 temporadas completas en Cleveland, Ohio, perforando todos los récords que se interponían en su camino.

 El camino hacía un anillo... que NUNCA llegó.

 LeBron, un animal incansable, con el instinto depredador de un león, fue acusado de todo: de excesivamente físico, de poco técnico, de sobrevalorado, de tener poca cabeza, de ser... incluso egoísta!. Se le acusó de todo, literalmente, y se llegó a decir de él, incluso por momentos, que era un jugador que NO merecía el status que poseía.

 Se cansó de todo, y se fue al sur, a aguas mas tranquilas. Las cálidas aguas de Miami, con sus playas, sus palmeras, su buen ambiente... y con Dwyane Wade y Chris Bosh (casi nada).

 Allí se convirtió en un jugador total. Tras llegar a las Finales (para NO ganarlas, dicho sea de paso), en su primer año, entornó el mea culpa y se puso manos a la obra. Resultado?. MVP de temporada regular, anillo de campeón NBA, MVP de las Finales, oro olímpico en Londres... y así en sucesivo.

 Entonces... era tan malo antes?. Era tan bueno ahora?. Era mejor chico antes que ahora?. Pues... no, no y no.

 Y esto, hablando de superestrellas, nos lleva al siguiente "elemento". El sujeto se llama Kevin Durant, y es un fenómeno:


 En él vemos cosas impresionantes.

 Vemos, incluso, una extraña mezcla entre el mismo Kobe y LeBron. Parece débil, con ese físico que nos hace dudar de todo; pero desde luego que NO lo es. Podría tirar abajo un muro, si sabe que detrás de él hay una canasta.

 Parece que su tiro no es el más... plástico. Pero sus balones entran. Podría desafiar a cualquiera en la NBA en un concurso... y podría perderlo (quién sabe), pero desde luego que se lo pondría MUY difícil.

 Podría meterse con los mejores reboteadores de la Liga, y, sin duda, les plantaría cara. Siempre lo ha hecho.

 Pero... ahora llegan las críticas:


 Grupos de gente sin cabeza (otro apodo sería mas ofensivo), quemaban, tras la eliminación de los Thunder (sus Thunder), en Playoffs, camisetas de KD... en la misma Oklahoma.

 Y esta historia... nos suena?.


 Obviamente, el motivo no es, ni mucho menos, el mismo. LeBron, tras 7 años en Cleveland abandonaba el equipo de su vida, de su ciudad, donde había nacido, en busca de un anillo. Quería desesperadamente ser campeón, y, como le dijo Kevin Garnett: "Yo he estado demasiado tiempo en Minnesota, porque lo amaba. No dejes que tú amor por la ciudad ciegue tu carrera como profesional".

 Kevin no ha hecho lo mismo (al menos aún), ya que su equipo... tan solo se quedó eliminado de Playoffs!.

 Pero Kevin ha vivido una historia muy bonita. Una historia muy bonita... hasta ahora.

 LeBron, en sus inicios, no tuvo prisa por el anillo. Llegó a unas Finales y las perdió. Era joven, y todos pensábamos que el anillo, antes o después, llegaría a Cleveland.

 Pero los años pasaban.

 LeBron y sus Cavs', pese a ser mas superiores que nadie, se estrellaban una y otra vez en Playoffs. Y pronto, ese "tranquilos; ya llegará", se convertía en un "no va a llegar".

 A LeBron le podía la presión, y era lógico. Críticas, comparaciones, burlas de otros jugadores mediocres (no miramos a DeShawn Stevenson), haciendo mofa del fracaso de otro... y eso hacía daño.

 Ya consiguió su anillo, va por camino del segundo... y ahora ya se le critica por otros "asuntos". Pero descansa, sabiendo que, pase lo que pase, es campeón.

 Y con esto... le cede el testigo a Durant:


 Como decimos, la NBA no perdona a nadie, y Durant, tras ser idolatrado, elevado a la categoría de semi Dios y dominar en casi, todos los aspectos del juego (junto a, como no, LeBron), comienza a vislumbrar, en vez de luz al final del túnel... una oscuridad aún mayor.

 LeBron tardó años, muchos años, en conseguir ese anillo, y eso pesaba. Hasta 9 temporadas en la NBA fracasó, juntos a dos Finales, para conseguirlo. Durant, en la NBA, lleva ya 6, con esta terminada, y unas Finales en las que ha caído.

 Pero repasemos la carrera, en números y estadísticas, de Durant hasta hoy, para ver... que es lo que falla:

 Ese chico delgado al extremo, Kevin Durant, llegaba a la NBA en 2007, desde Texas, en el 2º puesto, tras Greg Oden (quien parece que con seguridad firmará, ahora, un contrato de 3 años con Cleveland):


 Ese año, una estrella aterrizaba en la Gran Liga.

 En su primer año, con Seattle Supersonics, Durant demostró ya, ser un jugador impresionante.

 No le costó lo mas mínimo ser coronado como Rookie of the Year (igual que LeBron), y promediar unos números que, para un rookie (y para cualquier jugador), eran geniales: 20'3 puntos por partido, 4'4 rebotes y 2'4 asistencias, en casi 35 minutos de media en pista.

 Ese año, ya coincidió con Jeff Green (hoy en Boston Celtics), en el equipo, y pese a las solo 20 victorias y 62 derrotas ese año (NO llegaron a Playoffs), Durant apuntaba alto:


 En su 2º año en la NBA (temporada 2008/ 2009), el equipo abandonaba Seattle, con destino Oklahoma. Durant dejaba de ser un Sonic, para ser un Thunder:


 Al equipo llegaron jugadores como Russell Westbrook (casi nada), y junto a Green y Durant, parecía que Oklahoma podía ser la nueva "potencia emergente".

 El equipo no jugó bien ese año (eran nuevos en la Liga), y con un Durant que fue el líder absoluto (al igual que lo era LeBron en Cleveland), los Thunder ganaron solo 23 partidos, perdiendo 59 en total, en el año que Scott Brooks llegaba como entrenador.

 Durant?. Con 25'3 puntos por noche, junto a 6'5 rebotes y 2'8 asistencias, en la barbaridad de 39 minutos en pista, se había convertido en una realidad:


 Dos temporadas en la NBA, anotando y haciendo lo que quería, y... ni una sola participación en Playoffs.

 No había, la verdad, ninguna prisa. Solo tenía 20 años, y toda una vida NBA por delante.

 Llegó la temporada 2009/ 2010. Su tercer año en la NBA.

 Oklahoma City Thunder, con movimientos maestros de su cúpula, conseguía, en la 3ª posición global del Draft, a un tal James Harden.

 Durant veía como su equipo, los Thunder, ya eran una realidad palpable: Russell Westbrook, James Harden, Jeff Green y un tal Serge Ibaka (llegado el mismo año que Westbrook, en 2008), además de, obviamente, él mismo, hacían de los Thunder un equipo, cuanto menos, llamativo: no estaban en un gran mercado (Oklahoma, como pasaba con Cleveland), pero aquel equipo era para echarle un ojo.


 Ese año, lógicamente, los Tunder sí que llegaron a la post temporada.

 Con esas estrellas en nómina, los de OKC, de la mano de Brooks, consiguieron la nada desdeñable cifra de 50 victorias, junto a 32 derrotas, lo que les valió para ser cuartos en la Northwest Division.

 Llegaron a Playoffs... y pagaron el pato.

 Unos L. A. Lakers muy bien organizados, de la mano de, como no, Kobe Bryant, vencían, por 4-2, a los Thunder de Durant. Eran ya 3 años en la NBA. Solo una participación en Playoffs... y, como los niños pequeños, a la cama a las primeras de cambio:


 El equipo tenía, la verdad, muy buena pinta. Sus estrellas (Durant, Westbrook, Harden y un emergente Ibaka), no promediaban, ni tan siquiera, 23 años, y el futuro de la franquicia, de la mano de un GM como Sam Presti, parecía asegurado.

 Ese año?. Su MEJOR año: 30'1 puntos por partido, 7'6 rebotes y 2'8 asistencias. Simplemente impresionante.

 Con esto, llegó la 4ª campaña de KD en la NBA. La temporada 2010/ 2011.

 El equipo añadió alguna pieza al roster, como por ejemplo el liviano Nate Robinson (menudos Playoffs ha hecho con Chicago!), y Durant parecía encantado.

 Los Thunder, a nivel de equipo, alcanzaron las 55 victorias (habían mejorado), y solo perdieron 22 partidos. Durant?. A nivel individual... impresionante: promedió 27'7 puntos, 6'8 rebotes y 2'8 asistencias.

 Y llegaban, de nuevo, los Playoffs. Los segundos Playoffs de Kevin.

 OKC comenzó fuerte. Muy fuerte.

 Tras eliminar en la 1ª Ronda a unos "inocentes" Denver Nuggets, se medían, en las Semifinales del Oeste, a los "archi enemigos": Memphis Grizzlies. Se los cargaron en el séptimo y definitivo partido, por 4-3.

 Tras todo esto, llegaron a las Finales de Conferencia... donde unos potentes y bien conjuntados Dallas Mavericks, tiraban abajo el sueño de toda Oklahoma, tras barrerles por 4-1:


 Durant dominaba. Durant arrasaba. Pero... 4 años en la NBA. Dos apariciones en PO y, para un jugador que dominaba el juego, como Kevin, aquello no era suficiente.

 Quinta temporada de Durant en la nave Thunder. Temporada 2011/ 2012.

 Sin duda alguna, la mejor del equipo.

 El equipo, con el mismo bloque a la cabeza (Durant, Westbrook, Harden e Ibaka), arrasó en Liga Regular.

 Durant promedió 28 puntos por partido, con 8 rebotes (su máximo como profesional), para liderar a los Thunder a las Finales de la NBA, tras un récord de 47 victorias y solo 19 derrotas (recordemos, temporada mas corta por el lockout).



 Y llegaba la noche. La GRAN noche.

 Que significa la GRAN noche?. Significa, resumido en 3 palabras, un... Durant Vs. LeBron.

 LeBron llegaba a las Finales de la NBA por 3ª vez en su carrera como profesional, tras haber fracasado las dos veces anteriores (una con Cleveland y otra con Miami), para medirse, en su ya 9ª campaña, a Durant. Eran las primeras Finales de la NBA para Kevin, en su ya 5º año.

 Resultado?. Durant no estuvo todo lo fino que hubiese tenido que estar.

 No se entienda mal. Aquellos Playoffs, Kevin promedió 28'5 puntos y 7'4 rebotes, pero si lo que cuenta es ganar... LeBron se llevó el trofeo. Miami era campeón. LeBron era campeón. Y Durant se quedaba, tras fundirse en un abrazo con su madre, con las manos vacías:


 Pero el partido (y las Series), fueron mas. Mucho mas.

 Kobe siempre ha sido comparado con Sir Mike.

 LeBron siempre ha sido comparado con Kobe.

 Y Durant siempre ha sido comparado con LeBron.

 Esto es así. Muchos huirán de ello... pero es así. Todos hemos mitificado, mitificamos y seguiremos mitificando, hasta el fin de los fines, a un jugador. Creemos que es el mejor, y somos capaces de compararlo hasta con el Señor Creador.

 Y le tocaba, esta vez, a Durant. LeBron llevaba "aguantando" esto años, y ahora le tocaba a Durant. El que ganase el anillo sería el nuevo rey.

 Así es que ya había rey. Y Durant lo sabía. Y a Durant, como a cualquier otro grandísimo jugador, le dolía.

 Temporada recién terminada. Temporada 2012/ 2013.

 Los Thunder de Durant decidieron "romper" el buen ambiente, el hermetismo, que había alrededor del equipo. Cómo?. Pues... traspasando al mejor sexto hombre del año la campaña anterior, y uno de los jugadores as queridos de la NBA por todos: el joven y, cuanto menos particular, James Harden.

 Destino?. Houston Rockets, a cambio de, básicamente, Kevin Martin. Hubo mas jugadores en el lote, pero el trade, básicamente, fue ese:


 Se rompía el ambiente. Se rompía la buena sintonía, y la realidad es que a todos nos parecía que los Thunder, ahora, ya eran, sin James, un equipo mas... soso.

 La importancia el 6º hombre se notó. Y vaya si se notó!.

 Cierto es que los Thunder han realizado la mejor campaña de su historia (de su corta historia, cierto es), con 60 victorias y solo 22 derrotas (cada año se superan), pero... el equipo no era el mismo. No es el mismo.

 Russell Westbrook (ahora miembro de la potente Jordan Brand), fue renovado por una cantidad de dinero que, como jugador, sin duda se merece, pero como co- líder de un equipo... quizás ahora, con el nuevo convenio colectivo, pueda sonar excesiva. Excesiva, al menos, para un tipo que no admite de ninguna manera, ser segundo de nadie.

 Y llegó la duda. Serge Ibaka o James Harden?.

 La realidad es que Ibaka se revalorizó una barbaridad, y los Thunder no se lo pensaron demasiado (y tenían que haberlo hecho): 11 millones al año, por 4 temporadas, para un jugador al que podrían haber retenido... por mucho menos. Quizás nadie hubiese pagado tanto por un intimidador. Ibaka no es defensivo. Es intimidador.

 Y Harden... pues se quedó sin dinero.

 El dinero no sería, en un principio, problema.

 Pidió 3 días para pensar, y lo que los Thunder le dieron a cambio... fue un traspaso a Texas, para jugar toda esta campaña al lado del Hombre de Moda el año pasado: Jeremy Lin.

 Los Rockets llegaron a Playoffs. Los Thunder también.

 Unos de puntillas, casi, y otros como el gran monstruo a batir:


 Y una serie de catastróficas desdichas se juntaron para hundir, poco a poco, a Oklahoma.

 En Playoffs, en las series ante Houston (curiosamente, el equipo de Harden), Russell se rompía, en una jugada ante Patrick Beverley.

 Durant se quedaba solo. Solo ante todos.

 En temporada, se quedó a nada de ser el máximo anotador de la NBA. Un tal Carmelo Anthony hundió su sueño.

 Promedió, en temporada, 28'1 puntos y 7'9 rebotes. En Playoffs promedió 30'8 puntos y 9 rebotes. Su equipo quedó eliminado ante su alter ego, Memphis Grizzlies, en las Semifinales de Conferencia, por un, cuanto menos bochornoso, 4-1.

 Que quiere decir esto?. Que Kevin Durant es muy, pero que muy bueno... pero que no puede hacerlo todo. Por desgracia... aún no tiene el don de poder estar en todos los sitios a la vez. Casi pero no.

 Seis temporadas en la NBA. Ningún anillo. Solo unas Finales, y... perdidas.

 La gente, mas que injustamente (y por supuesto, solo algunos, los mas descerebrados), solo encontraron a un culpable:


 Es justo?. No. Por supuesto que no.

 Durant lo ha dado todo por OKC, y lo da todo a cada partido.

 Es una bestia; una mala bestia, y le sobra calidad a raudales.

 Pero... no lo era LeBron?. LeBron no dominaba en todo, en Cleveland?. Es el problema: que estaba solo.

 A LeBron se le rodeó de buenos jugadores... pero, por que no decirlo, sobredimensionados, por el halo que James desprendía: Mo Williams, Daniel Gibson, JJ Hickson... eran jugadores, digamos, decentes, pero llevados a mas por, simplemente, seguir a LeBron. Y cuando James pidió estrellas... le trajeron a dos jugadores que estaban, casi, para la retirada: Antawn Jamison y Shaquille O' Neal.

 A Kevin Durant no le ha pasado lo mismo, pero el destino ha sido similar.

 James Harden, un chico que creaba buen ambiente, que no discutía, y que no se pegaba con nadie por ser titular o salir del banquillo, se le mandó a Houston, haciendo las cosas de una manera precipitada, y se confiaba en un trío que apuntaba... pero que apuntaba por individual, y no por colectivo: Durant- Westbrook- Ibaka.

 Ibaka?. Irregular llevado al límite máximo. Todo el año jugando como sabe, cierto. Intimidando, taponando, y dando tantos signos de mejora, como de estancamiento.

 Jugaba bien partidos, pero otros desaparecía. Y para colmo su relación con la cantante de R&B, Keri Hilson. Directo al estrellato, en vez de centrarse en mejorar.

 Russell Westbrook. Un tipo tan genial... como particular.


 Es un jugador total, pero... no es base. Es un escolta puro y duro, y se han empeñado en venderlo como un base.

 Y para colmo de colmos, no acepta ser segundo de nadie.

 Pippen lo aceptó con Jordan. Drexler lo hizo con Hakeem. Incluso Wade supo hacerlo con LeBron. Y por eso sus equipos, siendo potentes, alcanzaron sus cotas.

 Es cierto que si Westbrook no llega a lesionarse, posiblemente OKC hubiese avanzado, pero... las lesiones son parte del juego. Si Oden no llega lesionarse... también podría haber sido una referencia. Es lo que hay.

 Además de esto, Durant ha ganado una barbaridad de premios dignos de toda una super- mega- ultra- estrella, con casi 25 años (en Septiembre los cumplirá):

- 4 veces All Star.
- Rookie of the Year.
- 3 veces máximo anotador de la NBA.
- MVP del All Star Game, en 2012.
- Campeón del Mundial de Turquía en 2010.
- Campeón de los JJOO de Londres, en 2012.
- Trofeo Oscar Robertson.
- Trofeo Adolf Rupp.
- Trofeo John Wooden.

 Es un historial propio de un jugador llamado a serlo todo:


 Pero por desgracia para él, aún no ha podido pasar por la joyería. Aún no es campeón de lo que de verdad vale: la NBA.

 Grandes estrellas, y HOF, como el grande y único, Patrick Ewing, Charles Barkley, John Stockton, Karl Malone, Pete Maravich, Reggie Miller o, sin ir mas lejos, Allen Iverson (no es, ni mucho menos, HOF), han tenido que decir adiós a sus carreras sin anillos de campeón.

 Siempre serán recordados por su grandeza, pero nunca aparecerán en los libros de los campeonatos.

 Esto le pasaba a LeBron.

 Pat Riley llegó a decir, en la consecución del último anillo de Miami, y el primero de LeBron, que cuando LeBron aterrizó en Miami "había dado por perdido el anillo. Era algo que ya no ansiaba tanto. Lo deseaba, pero tenía en su cabeza la posibilidad de no conseguirlo".

 Jordan consiguió su primer anillo a los 27 años, con 7 años en la NBA, y luego llegaron algunos mas.

 Kobe lo consiguió (el primero de ellos), a los 22 años. Fue de los mas precoces. Llevaba 4 años en la NBA.

 LeBron lo consiguió con la misma edad que Jordan, tras 9 temporadas en la NBA.

 Kevin Durant lleva en la NBA, con esta, 6 campañas. Como mínimo, tardará 7 en poder decir: "soy campeón".

 Es esto malo?. No. Es esto "bueno"?. Tampoco.

 No es ni malo ni bueno. Es lo que hay.

 Pero nosotros (incluyo a todos los amantes de la NBA), mitificamos a nuestras estrellas. Convertimos a un jugador en un tótem, en algo a idolatrar. Pasó con Jordan, con Magic, con Larry, con Kobe, con LeBron... y pasa con Durant. y pasará con todos los que detrás vengan.

 La realidad es que Kevin ya no es un niño.

 Son ya seis años en la élite. Son ya 6 años sin un título. Y la sombra de LeBron, esa dichosa sombra que todos tanto odian, planea, a cada mañana, a cada tarde y a cada noche por encima de la cabeza de Durant. Es como un dolor de cabeza, seguro, que no se cura con una aspirina.

 Durant dijo que "está cansado de ser un segundón. Llevo toda mi vida siendo un segundón. Hasta en el Draft fui segundo. Eso ya se ha acabado".

 Ha de darse prisa, porque poco a poco, esa sombra se va haciendo mas grande, y va cogiendo un tono mas y mas oscuro.

 Es lo que hay. La NBA no perdona a nadie.

 En la despedida, os dejo con las mejores jugadas de Kevin, desde su llegada a la NBA, hasta hoy, acompañadas de una banda sonora impresionante. Me sigue dejando asombrado su capacidad para ser "algo mas".

 Pero necesita el anillo. Necesita pasar su prueba de fuego.

 Espero que lo disfrutéis!


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