martes, 28 de mayo de 2013

El fin justifica los medios. Los jugadores más sucios de la NBA



 Simplemente... es parte del juego.

 No lo neguemos: nos encanta.

 La NBA, una Liga que, sin duda, rebosa testosterona, no es ajena a lo que todos los árbitros y propia organización quiere evitar continuamente bajo todos los medios: las peleas.

 Raro es el partido en el que no vemos un choque "particular" entre dos de estos gladiadores que tiene la Liga.

 Ya no nos pararemos a hablar de grandes peleas de la NBA (pabellones como el de Detroit, con aquella pelea entre Pacers y Pistons, o la famosa pelea entre Knicks y Nuggets), pero lo que sí haremos... será pararnos a hablar de grandes instigadores en la NBA. Esos tíos a los que formar una pelea simplemente... les encanta.

 Todos los equipos tienen, al menos, uno. Todos tienen a ese tipo al que todos quieren evitar... o también buscar; ese perro de presa al que no le cuesta ni dos centésimas de segundo calentarse, y al que en cuanto se le cruzan los cables, el lío está formado.

 Pasemos, a continuación, a hablar de los tipos más sucios de la NBA:

1. Reggie Evans (Brooklyn Nets):



 Reggie Evans; Mr. Pensacola. Sin duda, el tipo más sucio de toda la NBA.

 Reggie, nacido en Pensacola, Florida, en 1980, cuenta ya con 32 años... y una más que amplia experiencia en la NBA, en su continua cruzada con cualquiera que se le ponga en su camino.

 Ex jugador de Iowa, en la universidad, y de Seattle Supersonics, Denver Nuggets, Philadelphia 76ers, Toronto Raptors, L. A. CLippers y actualmente en Brooklyn Nets, este trotamundos de la NBA ha sido considerado, por casi 150 jugadores de la NBA, como el jugador más sucio de la Gran Liga.

 Jugadores como Kevin Love (también algo oscuro donde los haya), ha llegado a decir de él que "es horrible. Todo el partido se pasa dándote codazos, hablando por lo bajo, pegándote... Y cuando te enfrentas a él, sonríe, pensando que al fin ha logrado lo que quería. Es un infierno, pero supongo que sus compañeros estarán encantados".


 Avery Johnson, ex entrenador de los de Brooklyn, llegó a decir de él que "si tengo una pelea en un bar con tíos malos, me encantaría tener a Reggie en mí bando. Sé que pondría la cara por mí, y que acabaría con todos ellos".

 Calificado como el mayor flopper de toda la NBA, Reggie no es ni mucho menos un virtuoso... pero sí es un espectáculo: lucha, trabaja al límite... todo para que su equipo se salga con la suya.

 Un manía suya?. Firmar contratos de un solo año de duración.

 No le ha ido mal.

2. Kevin Garnett (Boston Celtics):



 Hace falta hablar del rey del Trash Talking?.

 Kevin Garnett, con ya 36 años, y natural de Greenville (Carolina del Sur), es un experto, sin duda, en sacar de quicio al hombre más tranquilo del mundo.

 Muchos, como por ejemplo Pau Gasol, han llegado a decir de él que "era mí ídolo... hasta que le conocí. como jugador?. Impresionante. Cómo persona?. Odioso".

 Kevin, llegado a la NBA vía instituto (Farragut Academy), ha jugado para Minnesota Timberwolves y ahora Boston Celtics, y su juego... no ha cambiado en absoluto.

 Nadie puede dudar que, sin duda, es el jugador más pasional que jamás ha pisado una pista de baloncesto... como tampoco puede nadie dudar que es un tío... que mejor tenerle lejos:


 Pero Garnett es, sin duda, un perfecto experto en darle a todo una vuelta más de rosca. Es capaz de no solo sacar de quicio a rivales... sino también a compañeros!. Y sino que se lo pregunten a Glen, Big Baby Davis, en su estancia en Massachusetts, cuando Kevin, literalmente, le dejó llorando en el banquillo, en pleno partido, tras reprenderle sin cesar por una actuación!.

 Garnett será lo que queramos, pero es tan odiado como admirado. Es el rey del barullo, del juego sucio, de la pelea, pero... tardaremos muchos años (si llega), en encontrar a alguien como él.

3. Metta World Peace (L. A. Lakers):



 Metta World Peace (antes Ron Artest), no es que sea particularmente sucio; esque, simplemente... va por libre, y como te descuides... puede quitarte la cabeza.

 Metta, quien padece esquizofrenia paranoide, es tan genial jugador... como paciente a tratar, y con camisa de fuerza!.

 Nacido en New york hace ya 33 años, y ex jugador de University of St. John's, ha jugado, desde que llegó a la NBA, para Chicago Bulls, Indiana Pacers (no hace falta que hablemos de la pelea en Auburn Hills, ante Detroit), Sacramento Kings, Houston Rockets y, finalmente, en L. A. Lakers, donde no deja de sorprendernos:


 En Indiana?. Salió a palos, tras su pelea en Detroit, en el acto MAS BOCHORNOSO de la historia de la NBA. 

 En Sacramento y Houston... lo intentó. Intentaba liarlas cada poco, pero no lograba, del todo, ser el centro de atención y finalmente, fichando por Lakers... se ha desatado, y cada partido parece ser la guerra del Vietnam para él.

 Todos le tachan de tener un grandísimo corazón, pero también dicen que "hay algo en su cabeza que no llega a encajar. Si es un puzzle... falta una ficha", decía Kobe.

 Pau, compañero y buen amigo suyo, dijo de él que "es el mejor tipo que conozco. Tiene un corazón que no le entra en el pecho, pero cuando se le cruza el cable... di adiós".

 Que le pregunten a James Harden, ahora estrella en sus ex Houston Rockets, que se le pasó a Metta aquel día por la cabeza para casi arrancarle, literalmente, la cabeza del sitio. Él alegó "emoción del momento". Harden... casi homicidio.

 Jugador tan particular como agresivo, nadie puede poner en duda que Metta es un peligro, y que jugadores así, por buen corazón y calidad individual que tengan... tienen que ser vigilados de MUY cerca.

4. Chris Paul (L. A. Clippers):


 Sí; el bueno de Chris Paul entra en la lista, y es la primera gran estrella, junto a Garnett, en entrar en este "selecto" club.

 Paul, pese a esa cara de niño bueno, y ese look casi inmaculado... es uno de los jugadores, sobre la pista, más odiado por todos.

 Natural de Lewisville, Carolina del Norte, y ex de Wake Forest, llegó a la NBA para jugar para New Orleans Hornets, y ahora, desde el año pasado, para L. A. Clippers, en pro de dar un salto de calidad.

 Jugador ejemplar fuera de la pista, con una vida muy ordenada y modélica, es un jugador que en la pista, sin duda, se gana mil y un enemigos a cada partido.

 Jugador aficionado a envestir con la cabeza en sus penetraciones, y a robar balones (es el mejor ladrón de balones de la NBA), no le cuesta ni lo más mínimo soltar la mano en cada robo, cayendo, literalmente, donde caiga.

 Acusado siempre, desde sus años en el high school, de tener un muy mal perder, es un jugador que, si el partido va mal... reparte de lo lindo. Sino que se lo pregunten a Pau Gasol, con quien las tuvo en un pasado:


 Tan excelente como malhumorado, Paul es todo un genio.

5. Danhtay Jones (Atlanta Hawks):


 Cara de buen chico; pero no nos dejemos engañar. Le encanta hacer daño. Así de simple.

 Es un jugador al que no se le puede acusar de sucio; no se le puede acusar de defensivo. Hay, simplemente, que acusarle de agresivo.

 Su particular fijación con Kobe Bryant, al que ya le ha hecho daño más de una vez (e intencionadamente), ha hecho que sea, prácticamente odiado, por toda la NBA, y que los árbitros hayan admitido que "hay que mirarle con lupa. Su rodilla, su cadera, su codo, sus manos... siempre las tiene preparadas para algo malintencionado", decía Kobe.


 Jugador defensivo, utilizado para defender siempre a las estrellas de los equipos rivales, Danhtay ha escogido una extraña manera de ser recordado.

 De ser recordado como uno de los tipos más sucios que han pisado la NBA. Él, por el contrario, alega que "un hombre ha de hacer lo que un hombre ha de hacer. Me pagan por ayudar a mí equipo. Y yo ayudo a mí equipo".

6. Chris Andersen (Miami Heat):


 Más que sucio... llamémoslo alborotador.

 Chris Andersen, mas conocido como Birdman, en alusión a sus tatuajes, pasión por los pájaros y por su curiosa celebración a la hora de celebrar jugadas, es un jugador que ha luchado, y mucho, para llegar a donde ha llegado.

 Natural de Long Beach, California, Birdman, de 34 años ya, ha tenido que pasar años en la Liga de Desarrollo antes de tener su oportunidad en la NBA.

 Esa oportunidad llegó de manos de Denver Nuggets. Tras ello, pasó a New Orleans Hornets, para luego regresar a Denver... y ahora, finalmente, está en Miami Heat, tras ficharle éstos en Enero, en pro de reforzar el juego interior.

 Pese a su aspecto y su juego, Andersen es un excelente trabajador. Exento de técnica... pero trabajador.

 Atrás quedan sus problemas con la cocaína, y sus años en la D- League, y tras demostrar en Denver y NOLA que es un buen defensor, termina en Miami, con el famoso Big Three, para ganar un anillo... o los que pueda!


 Jugador que siempre, pase lo que pase, va al choque, es un experto, con empujones y comentarios por lo bajo, de sacar de quicio al rival.

7. Kurt Thomas (New York Knicks):


 Un respeto para el abuelo de la NBA!.

 Thomas, con ya 40 años (nacido el 4 de Octubre de 1972, en Dallas), es el jugador con más años en jugar en la NBA, tras toda una vida, repartida entre... un total de 10 equipos!. Un tercio de la Liga!. 

 Miami Heat, Dallas Mavericks, New York Knicks, Phoenix Suns, Seattle Supersonics, San Antonio Spurs, Milwaukee Bucks, Chicago Bulls, Portland Trail Blazers y finalmente, de nuevo, en New york Knicks, han sido sus hogares a lo largo de esta larga etapa, y eso, para el ex de TCU... representan muchas peleas:


 Amigo como pocos de los agarrones, empujones e insultos, el propio Kevin Garnett (ahí es nada), llegó a decir de Thomas que "es el tío más duro al que me he enfrentado. Sabe colocarse muy bien, y siempre tiene algo con lo que sorprenderte".

 Que KG diga algo así de ti... tiene "mérito", sin duda.

8. Joakim Noah (Chicago Bulls):


 La lesión de Derrick Rose este año, y su posterior misterio sobre su estado, ha convertido a Noah en, sin duda, la estrella de los Bulls. Y se lo ha ganado.

 Joakim, nacido hace 28 años en New York, y ex de los Gators de Florida, ha jugado siempre con Chicago Bulls, desde su llegada a la NBA.

 Pero un tipo como él, con ese espíritu aguerrido, es incapaz de tener la boca cerrada.

 En esta última temporada (en las anteriores también lo vimos, pero en esta, sin duda, mas aún), hemos visto su particular fijación por LeBron James y sus Miami Heat.

 Es un hecho que no se aguantan, y en parte, él ha sido quien ha acrecentado la rivalidad entre los de Illinois y los del sur de Florida. En estos últimos Playoffs, tras la eliminación de Bulls, lo dejó MUY claro: "Me gusta Miami. La ciudad me encanta... pero odio a Miami Heat. No me gustan, y nunca me  gustarán". Curiosa manera de ganarse el cariño de la ciudad!


 Noah es un experto en calentar al rival. Le encanta gritarle al oído, soltar el codo, empujar... es un jugador que, sin duda, ama el contacto.

 Su carácter, combativo hasta extremos insospechados, le ha convertido en el líder de Chicago, y más ahora, que su "antiguo" líder, Rose, ha demostrado una pasmosa fragilidad.

9. Ryan Hollins (L. A. Clippers):


 Otro fajador.

 Ryan, de 28 años, parece mucho mayor de lo que en realidad es, y esque sus batallas... le hacen ya mayor.

 Nacido en Pasadena, California, en Octubre de 1984, el ex jugador de UCLA ha pasado ya por Charlotte Bobcats, Dallas Mavericks, Minnesota Timberwolves, Cleveland Cavaliers, Boston Celtics y ahora está en L. A., jugando para Clippers.

 Su rol en todos los equipos en los que ha estado?. Siempre ha sido el mismo: minutos limitados, y cancha libre para hacer de las suyas, para sacar de quicio al rival.

 Es un tipo al que le gustan las peleas, y no es nada raro, ni muchísimo menos, verle zurrarse con rivales, a cada partido.

 Uno de sus famosos altercados?. Con otro ilustre: Charlie Villanueva, jugador de Detroit Pistons:


 No es un buen pivot... pero hace su trabajo.

10. Dwight Howard (L. A. Lakers):


 Un jugador que, de haber trabajado, aunque solo fuese un poco, podría haber sido un referente por años y años. Pero donde no hay cabeza...

 Superman, con ya casi 28 años, ha sido un referente desde su llegada a la NBA, de mano de Orlando Magic.

 El jugador, natural de Atlanta, y llegado a la Gran Liga desde el instituto (Southwest Atlanta Christian Academy), llegaba a la NBA para gobernar una Liga en la que los pivots, salvo permiso de unos pocos (recordemos a Shaquille O' Neal), apenas tenían, digamos, nivel como para ser tenidos demasiado en cuenta.

 Jugador defensivo del año en 3 ocasiones, Howard, completamente exento de técnica, se ha valido, a lo largo de los años, de su espartano físico para superar a todos los rivales, pero en cuanto el físico le ha fallado... Ya no ha sido, ni de lejos, el mismo.

 El año pasado, en un partido ante Dallas Mavericks, se lesionaba de gravedad en la espalda, teniendo que ser operado este verano, y cuando parecía que estaba de vuelta... su hombro llamaba a la puerta de la enfermería, pidiendo una operación.

 Pero Dwight, amigo como pocos de la sonrisa y de marear la perdiz, diciendo que ahora quiere jugar aquí, y luego quiere jugar allá, no se preocupó, para nada, de pulir su técnica a lo largo de los años, y ya... no es un niño:


 Muchos fueron los veranos en los que Orlando se preocupó por su tiro, inexistente del todo, y por sus movimientos en el poste. Pero Dwight, literalmente, pasó de todo.

 Estuvo siempre más pendiente de sonreír a las cámaras, de hacer mates espectaculares, de conseguir concursos de mates... que de su propio equipo, y eso, con 21 años, es lógico (en parte), pero con ya 27... roza lo patológico.

 Ahora, en Lakers (un equipo de nivel), y con una edad en la que debería de ser una cosa u otra, Howard se encuentra entre dos mundos: en ese punto en el que quiere, en el que necesita, ser una estrella, pero... en ese punto en el que NO puede serlo. O al menos en un equipo aspirante al anillo.

 El genial Reggie Miller, retransmitiendo un partido, tras fallas Dwight un tiro libre y reírse, fue muy claro: "Deja de reírte, y ayuda a tú equipo. Esa sonrisa no ayuda. Hazte mayor".

 Es el sentir de un jugador que, para superar a rivales, siempre se ha valido de empujones y codazos, haciendo gala de un físico que, mientras ha aguantado (aún aguanta, aunque menos), le ha valido.


 Bien, pues estos son, a opinión personal, los 10 jugadores más sucios de la NBA (siempre, por supuesto, habrá diferentes opiniones al respecto).

 Jugadores como Shane Battier, hiper defensivo donde los haya; Jamal Magloire, quién no se corta a la hora de dar palos; Kevin Love, quien pese a su cara de buen chico, también reparte en el poste como si no hubiese un mañana; Gerald Henderson, todoterreno de los 'Cats de Charlotte, o Zach Randolph, de Memphis, podrían estar en esta lista, pero a opinión personal... estos son los tipos que menos quieren ver delante los rivales:


 Otros, como los ya retirados Jeff Foster (Indiana Pacers), Rasheed Wallace o Allen Iverson, podrían haber entrado en este club, pero... eran otros tiempos:


 En la despedida, os dejo con un vídeo con una de los incidentes mas conocidos ya en la NBA: la brutal agresión de Metta World Peace a James Harden, en sus tiempos en Oklahoma City Thunder. Un vídeo, simplemente, escalofriante. No pasó nada, pero... lo que podría haber sucedido:




 Un jugador que, seguramente, debiera de estar en un sitio... vigilado.

 NBA. Where Amazing Happens.


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