viernes, 8 de marzo de 2013

Gregg Popovich. Con él no valen las tonterías



 Que San Antonio Spurs es una franquicia "diferente" al resto de los equipos NBA... no cabe duda. Allí todo va a una velocidad diferente, a un ritmo distinto, y sin duda alguna, él es el principal, digamos, "culpable".

 En una Liga en la que estamos cada vez más y más acostumbrados a ver a los jugadores hacer lo que les place, campando a sus anchas impartiendo su propia ley, hay una ciudad al sur de Texas, San Antonio, en la que las tonterías no valen, y las cosas, o se hacen bien... o se hacen bien. Como dirían los Marines: "el fallo no es una opción".

 Hablamos de Gregg Popovich, también conocido como Pop ó Coach Pop.

 Pero... cómo ha conseguido Popovich llegar a dónde ha llegado?. Cómo puede haber hecho de San Antonio, una ciudad sin mercado apenas, una ciudad de tantísimo prestigio baloncestístico?. Estamos hablando de un entrenador que lleva ligado a San Antonio Spurs desde 1996 (como entrenador oficial, ya que antes, en 1988, ingresó con los tejanos como asistente de Brown, su, digamos, cicerone).

 A día de hoy, es el entrenador más longevo de la NBA, con 17 años en el cargo, y el entrenador de la llamada Big 4 (los cuatro deportes principales americanos: béisbol, football, baloncesto y hockey), que más años lleva en el mismo cargo, en la misma franquicia. Casi nada!.

 Repasemos la vida de Pop, sus impresiones, su formación, y su pasión por la perfección.

 Gregg Popovich nació un 28 de Enero de 1949, en East Chicago, Indiana.

 Pop, en Indiana, se crió, digamos, en un ambiente "distinto". Su padre, serbio, se casó con una mujer norteamericana... de padres croatas (mezcla explosiva), sin duda... y de ahí salió el volcánico Gregg.


 Allí, en su Indiana natal, Pop siempre destacó por ser un chico lo suficientemente callado como para marcar las distancias y lo suficientemente hablador como para imponer respeto. Además de esto, era un chico particularmente curioso y buen estudiante, por lo que jamás tuvo problemas.

 Acudió allí, en East Chicago, a Merrillville High School, donde, tras muy buenas notas y grandes comentarios por parte de sus profesores, en 1970 se graduaba. En la foto inferior, recientemente en Merrillville, Indiana, junto a un jugador que nos sonará: George Hill, base de Indiana Pacers. Ambos estudiaron allí (obviamente, en épocas diferentes), y recientemente coincidieron en un evento benéfico:


 Tras en 1970 graduarse... Gregg lo tenía muy muy claro: acudiría a las Fuerzas Americanas de su país, pasando a estudiar en U. S. Air Force Academy.

 Allí, Gregg, marcó sus primeros pasos, digamos, serios, con el baloncesto. Sin ser un gran jugador, allí jugó en el equipo durante 4 años, y siempre fue conocido por su carácter combativo y serio. "Era un tormento", decía un compañero suyo. "Gritaba como un loco, amenazaba, te empujaba... pero siempre lograba encontrar ese punto en el que no te sintieses ofendido. Es un tipo especial".

 Llegó a ser capitán del equipo, e incluso en su año senior fue máximo anotador.

 Allí, en U. S. Air Force Academy, Gregg estudió ciencias soviéticas, y tras graduarse, en 1974, ingresó, nada más y nada menos, que en la Central de Inteligencia Norteamericana. "Reconozco que siempre he sido una persona curiosa", admitía Popovich en una entrevista. "Siempre me ha gustado saber algo más, y siempre he encontrado fascinante encontrar la manera de llegar a los demás, a ese punto recóndito de su mente, donde es capaz de escucharte".


 Tras graduarse y formar parte de la Central deInteligencia Norteamericana, Gregg vivió en Europa durante 5 años, sirviendo para Fuerzas Armadas Norteamericanas, repartidos entre Europa del Este y la extinta Unión Soviética. Su pasión por ciencia, por Europa, los orígenes de sus padres y por ser simplemente "más que el resto", le llevaron a ser, literalmente, una rata de biblioteca. "Me pasaba horas, días e incluso semanas leyendo", decía. "Todo me apasionaba. El baloncesto era una parte muy importante de mí vida, lo amaba, pero quise llevarlo más allá. Comencé a leer libros de educación física, de como llevar al deportista más allá, y comencé a interesarme ya no sólo por el baloncesto a nivel de competición, sino a ser entrenador; a transmitirles a los demás mi forma de ver las cosas".


 Tras su periplo como jugador, jugando en la misma Europa para el equipo de las Fuerzas Armadas, en 1974, Gregg abandonaba el puesto en el equipo como jugador... para ingresar en el cuerpo técnico, como asistente, de quién sería su primer maestro: Hank Egan.


 Con Hank, Popovich aprendió muchísimo. Muchísimo más de lo que él mismo, como posteriormente reconoció, esperaba. "De Hank lo aprendí prácticamente todo", decía. "Con él, entrené como jugador, y cuando me pidió que le ayudase... no pude negarme. Mi maestro me estaba pidiendo consejos, y eso para mí marcó un antes y un después en este mundo".

 Hank y Gregg estuvieron juntos entrenando allí desde 1974 hasta 1979 (paradójicamente, en un futuro sería Egan quién fuese ayudante de Pop, en San Antonio, para luego ser asistente de Mike Brown, en Cleveland Cavaliers).

 Pero Pop... Gregg Popovich siempre llevó una velocidad extra que el resto no tenía. Desde muy muy joven destacó por ser un tipo que extrañamente combinaba a la perfección lo visceral con lo neuronal, y posteriormente, muchos comenzarían a llamarle Magneto (en referencia al héroe de la serie X- Men, quién era capaz de controlar las mentes).

 Su curiosidad le llevó a límites, a lugares, a los que él mismo no pensó que jamás pudiese llegar, y cuando se quiso dar cuenta... su pasión por aprender le llevó a verse estudiando en University of Denver, a la vez que estaba en las Fuerzas Armadas, estudiando un master en Educación Física. En 1979, tras terminar su post- grado, ingresó como entrenador en Pomona- Pitzer:


 Y allí, en 1979, en Pomona, como entrenador... surgió la magia.

 Gregg Popovich se encontraba entrenando a los chicos de Pomona, cuando conoció a quién se convertiría en su máxima figura en el baloncesto. Que Pop diga que admira a alguien es, cuanto menos, raro. Bien, pues de él lo dijo: hablamos de Larry Brown, quién por aquel entonces entrenaba a Kansas University.


 La amistad que Larry y Gregg hicieron, a la par que la admiración que ambos se tenían fue tal, que Gregg Popovich, a voluntad propia, abandonó durante una temporada a su equipo, Pomona, para ser asistente de Larry, en Kansas, y aprender de él. Tras su breve paso por Kansas, Gregg volvió a Pomona, durante una temporada más.

 Pero Larry y Pop ya estaban unidos. De hecho, estaban unidos mucho más de lo que ellos mismos llegarían a imaginar.

 La admiración de ambos era mutua, y Pop, en más de una ocasión, ha nombrado a Larry Brown como "su máxima inspiración".

 Como decimos, Larry y Gregg ya estaban unidos, y pronto, muy pronto, darían, por supuesto juntos, su primer gran paso: la NBA.


 Y este primer paso... si unía a Larry Brown y a Gregg Popovich... también unía a Gregg Popovich con "su" equipo: San Antonio Spurs.

 Larry y Pop llegaron a San Antonio en la temporada 1987/ 1988, con Brown de primer entrenador y Popovich de asistente. Juntos estuvieron hasta 1992.

 Durante todos esos años, Larry se encargó, poco a poco, de formar un equipo brutal, sin hacer demasiado ruido, y le fue enseñando a Popovich las primeras pautas de esto.

 Una de las frases que Pop repite constantemente, fue una frase que Larry le dijo, y que él, como siempre, grabó a fuego en su cabeza: "Para tener un buen equipo, no necesitas, no quieres, a los mejores jugadores, a las mega estrellas. Necesitas a esos jugadores que sean los mejores dejándose entrenar; que quieran aprender, y que te vean como su referencia. Eso son ganadores". Es algo que, si nos damos cuanta, Coach Pop siempre dice en sus clinics o charlas pre/ post partido.


 Pero donde de verdad residía la fuerza... era en el banquillo. No en el banquillo de jugadores... sino en el cuerpo técnico.

 Larry era un tipo muy meticuloso en todo lo que hacía, y esa pasión, ese estudio y esa entrega, fue metiéndosela, aún más si cabe, a Pop.

 El cuerpo técnico de los Spurs, con Larry Brown al mando, y con Gregg Popovich como co- piloto, contó además con R. C. Buford, hombre de gran confianza para Brown, Alvin Gentry (recientemente destituido como entrenador de Phoenix Suns), y Ed Manning.

 Todos ellos formaron un gran equipo, pero por aquel entonces... el problema residía en casa, y se llamaba Red McCombs:


 Red McCombs por aquel entonces era el propietario de San Antonio Spurs, y cansado de que la franquicia no fuese del todo rentable, y de que los resultados inmediatos no llegasen, decidió destituir a todo el cuerpo técnico. Era la primera vez (y dicho sea de paso, la última, que Pop se sentiría traicionado, incompleto).


 Pero si algo tuvo Gregg Popovich (además de talento a raudales)... fueron buenos maestros.

 El equipo, como decimos, se disolvió, y de San Antonio, Texas, Pop se fue a Oakland, California, para ser asistente en Golden State Warriors, pero a manos de... nada más y nada menos que el sensacional Don Nelson:


 Don Nelson, uno de los entrenadores más grandes de la historia del baloncesto, se había fijado en Gregg Popovich, y eso ya era de admirar... aunque a Pop, por no demasiada experiencia que tuviese en la NBA... eso no le intimidó lo más mínimo.

 Su primera medida a tomar?. Llevarse a Golden State Warriors a quién había sido su estrella, su líder y ojos en la pista, Avery Johnson, antiguo base de Spurs y Warriors, entre otros, y hasta hace bien poco, entrenador de Brooklyn Nets. De aquella, Avery había sido cortado por San Antonio, por lo que Pop... ni se lo pensó:


 Pero Popovich... no había dicho su última palabra aún.

 San Antonio seguía en su cabeza. Dicen que el primer amor nunca se olvida, y Pop, si establecemos el símil, había caído profundamente enamorado de la pequeña ciudad al sur de Texas.

 En 1994, tras años en Oakland, Popovich volvía a San Antonio Spurs, esta vez como Vicepresidente de Operaciones del equipo, por petición expresa del nuevo dueño de la franquicia, Peter Holt (y actual propietario, a día de hoy):


 Pero Pop, como todos sabemos... no es particularmente fan de los experimentos.

 Si algo define a este genial entrenador y particular tipo, es la estabilidad, y la confianza extrema en los suyos, por lo que, cual ave de rapiña, no dudó, en cuanto llegó a San Antonio de nuevo, en hacer otra de sus jugadas maestras. De nuevo, Avery Johnson, a quién se había llevado consigo a Golden State, regresaba a San Antonio Spurs. Primera... en la frente, como suele decirse.

 Otro de los movimientos maestros de Pop, además de volver a convertir a Avery Johnson en su base estrella, de nuevo, fue, nada más y nada menos, que traspasar a todo un ilustre de la NBA, que por aquel entonces, comenzaba: Dennis Rodman.


 Que Dennis Rodman y Gregg Popovich no podían ni verse... no era un secreto. Hay veces que podemos utilizar la expresión secreto a voces, pero en este caso... ni eso.

 El Gusano y Pop no se tragaban, no podían el uno con el otro, por lo que Gregg, en una jugada inteligente, traspasó a Rodman a Chicago Bulls, a cambio del pívot Will Perdue.

 Pero Pop... no salía de una, apagando un fuego, de la manera más drástica posible... para meterse en otra.

 En 1996, es decir, dos años después de llegar al equipo como Vicepresidente de Operaciones, toma el mando del equipo, como entrenador principal, echando del puesto a Rob Hill, tras un escandaloso inicio de temporada de éste, con 3 victorias... y 15 derrotas.

 Desde entonces (1996), Gregg Popovich será entrenador de San Antonio Spurs, indefinidamente, hasta el día de hoy.

 Pero... los inicios no fueron fáciles.

 El equipo, que contaba con David Robinson, El Almirante, como estrella, sufría un duro golpe, en lo deportivo.

 David Robinson había caído lesionado en los primeros partidos de liga, con una lesión en la espalda, y más tarde, uniéndola a la del pie, le impidieron jugar durante toda la temporada, con lo que... el caos estaba, casi, garantizado. Aún así, Popovich siempre mantuvo que "así es la vida. Las lesiones son parte del juego. Nosotros podemos hacer por que sean lo menor posibles, pero dentro de unos límites. Tenemos a grandes jugadores, grandes hombres, que no chicos, y saben qué es lo que han de hacer. Aún así, a veces esto sucede".

 La temporada 1996/ 1997 (su primera como entrenador principal), fue desastrosa.

 La mala suerte quiso cebarse de manera implacable con los Spurs, y a la lesión de David Robinson se unieron las de Mario Ellie, Vinnie Del Negro (actual entrenador de L. A. Clippers), y Chuck Persons. En resumen, que... la temporada fue un desastre.

 Pero aquel desastre traería algo bueno.

 Habiendo quedado tan mal en Liga, los Spurs, al año siguiente, lograron hacerse, vía Draft, y procedente de University of Wake Forest, con... Tim Duncan:


 Y con la llegada de Timmy... todo, literalmente, cambió.

 Rápidamente, Gregg Popovich consiguió aquello por lo que había estado suspirando, las llamadas Twin Towers (Torres Gemelas), con Tim Duncan como ala- pívot y David Robinson jugando de "5", y en su 2ª campaña en el equipo, San Antonio pasaba de no llegar ni a Playoffs, a llegar a Semifinales de Conferencia, con 56 victorias y 26 derrotas:


 Con las Torres Gemelas ya en marcha... Gregg Popovich demostraría, en su 3ª campaña (1998/ 1999), quién era.

 Esa temporada, San Antonio asustaba. Con la pareja Duncan- Robinson por dentro, y con el pequeño general, Avery Johnson, como base estrella, los Spurs demostraron quienes eran, y que un gran mercado no lo era todo en la NBA. Junto a Mario Ellie, Steve Kerr, Jerome Kersey, Will Perdue y Malik Rose, entre otros, Spurs, y más concretamente Gregg Popovich, ganaba su primer anillo NBA.

 Era 1999:


 Y tras esto... Pop se ganó, si cabía, más y más respeto.

 El carácter de Gregg ya era conocido en la Liga, y todos sabían que si miraban a la banda, verían a un pit- bull, con el pelo canoso, advirtiéndoles varias cosas: a los rivales, que ganar en San Antonio no era tontería. que si querías ganar... ibas a sudar algo más que sangre para conseguirlo. A sus pupilos... que no valen las tonterías. San Antonio tiene "cultura de baloncesto; huele a baloncesto", como él dice y "quiero que seamos sucios. Quiero ver cosas sucias. Quiero ver como hundimos al rival, como le hacemos daño, y como se va a casa dolido. No quiero concesiones. No estamos aquí para hacer concesiones".

 En su campaña siguiente a la consecución de su primer anillo, Pop y sus Spurs caían en 1ª Ronda de Playoffs, y al año siguiente, en la temporada 2000/ 2001, volvían a caer de nuevo, esta vez en Finales de Conferencia.

 Con esto, algunas cosas quedaban claras. Y la primera y principal era que... San Antonio estaba en el mapa, y que había llegado para quedarse. En el año 2002, un íntimo suyo, R. C. Buford, con quién compartió su primera época en S. A., volvía al equipo, por petición suya, como General Manager.

 Tras todo aquello, en 2003 San Antonio Spurs, ya asentado como equipo puntero en la Liga, volvía a la carga, con armas nuevas... y otras no tan nuevas.

 Se ganaba el 2º anillo de la franquicia (y el 2º de Gregg), en unas Finales, ante New Jersey Nets, por 4- 2, con un equipo impresionante: Tim Duncan, Danny Ferry (con 34 años), Bruce Bowen, un joven rookie llamado Manu Ginobili, un joven sophomore llamado Stephen Jackson, Steve Kerr (con 35 años), otro joven sophomore, de nombre Tony Parker, el gran David Robinson, Malik Rose y Steve Smith.

 Era 2003:


 Tras este título, Gregg Popovich se hacía aún más grande en la NBA, consiguiendo además el trofeo Coach of the Year.

 Tras aquel triunfo, su segundo anillo de campeón NBA, el segundo de la franquicia, y su primer trofeo como Entrenador del año, Gregg y sus Spurs crecieron aún más.

 Su forma de ver el juego, creando siempre un equipo alrededor de sus estrellas, que jamás caducaban (Duncan- Parker- Ginobili en la actualidad, pero Duncan- Robinson- Parker en un pasado más reciente), le dio otra dimensión al juego, demostrando que no siempre ganan... los que más dinero tienen, y más dinero se gastan.

 "Hay que encontrar la manera de encontrar a esos grandes jugadores, a esas grandes personas. Hay muy buenos jugadores que no venden camisetas, a los que quizás no les quede tan bien la camiseta por dentro como a otros, o que no lleven unas zapatillas tan bonitas... pero que son mejores jugadores. Un gran entrenador no quiere a los mejores jugadores. Quiere a aquellos jugadores que son mejores para entrenar; que se dejan enseñar. Tengo a Tim conmigo, a quién jamás he tenido que levantarle la voz. Tony (por Parker), llegó aquí, a San Antonio, sin tener ni idea de nada, y ahora sabe perfectamente lo que el equipo necesita a cada segundo del partido. Y mira a Manu (por Ginobili): nadie sabe ni que está jugando, y es uno de los tipos con más talento que jamás he tenido el privilegio de entrenar". Filosofía Popovich:








 Tras la consecución del 2º anillo, en 2003, los Spurs parece que se tomaron, digamos, un año de pruebas.

 En la temporada siguiente (temporada 2003/ 2004), los Spurs caían, en Playoffs, en las Semifinales de Conferencia... cargando las pilas para la temporada siguiente.

 Llega la temporada 2004/ 2005. Los Spurs no gustaban a nadie: camisetas obsoletas, jugadores no demasiado vistosos, un entrenador que se pasaba el día protestando... pero la realidad que es cuando alguien te critica tanto... es que, o te teme... o te envidia. Y así era.

 Los Spurs volvieron a ser un rodillo, y esta vez, en las Finales, se las veían con Detroit Pistons. Resultado?. Un ajustado 4- 3 a favor de los de Texas.

 El equipo, formado por Brent Barry (actual comentarista NBA), Bruce Bowen, Tim Duncan, Manu Ginobili, todo un clutch palyer como Robert Horry, Tony Parker, Glenn Robinson, a.k.a Big Dog, y procedente de Milwaukee y ex de Purdue, Malik Rose y Beno Udrih, entre otros, hundía a Detroit Pistons, con un Tim Duncan inmenso que además ganaría el MVP de las Finales NBA.

 Además, ese año, Pop era nombrado, por 1ª vez, entrenador del equipo All- Star del Oeste.

 Era 2005:


 Y como si la historia estuviese perfectamente escrita... al año siguiente volvía a pasar lo mismo.

 Que era lo mismo?. Pues que el equipo, tras la consecución del anillo (ya iban 3), volvía a caer en Semifinales de Conferencia, en Playoffs. Parecía que la historia estaba perfectamente trazada por Pop, y que S. A., ganaba y llegaba a las Finales... cuando él quería:


 Y llegamos así al año 2007.

 Por aquel entonces, en la NBA había un equipo, Cleveland Cavaliers, que asustaba. Ese equipo contaba con la máxima estrella del momento, un jovencísimo LeBron James, y sus Cavs avanzaban a las Finales de la NBA cual tormento.

 Todos temían a aquellos Cavs, que tenían en LeBron, además de a la nueva máquina de la NBA, a un producto de marketing perfecto. Como decimos, todos les temían... pero el miedo, en San Antonio, es una ilusión; es algo que simplemente no existe.

 Aquellos Cavs, como decimos, llegaron a la Final, y en ella... se mediaron a Pop.

 Resultado?. Mortal para LeBron. Los Spurs bajaban al mundo real a los de Ohio, y con un contundente 4- 0, ganaban su 4º anillo en menos de 10 años, y el 4º de Popovich.

 El equipo contaba con Brent Barry, Matt Bonner, Bruce Bowen, Tim Duncan, Melvin Ely, Michael Finley, Manu Ginobili, Robert Horry, Fabricio Oberto, Tomy Parker, Beno Udrih, Jaque Vaughn y James White.

 Era 2007:


 En aquellas Finales, Tony Parker fue nombrado MVP.


 Previo a aquella temporada, en 2006 (concretamente, el 2 de Marzo), Gregg Popovich consiguió su victoria 500 en la NBA, y el 19 de Mayo de 2008, en el partido de Playoffs que enfrentaba a San Antonio Spurs y New Orleans Hornets, Gregg consiguió su partido 100 en PO:


 En 2012, tras la consecución de la temporada regular, Pop consiguió su 2º galardón a Coach of the Year, tras el obtenido en 2003:


 Y con los años... los Spurs han ido envejeciendo.

 Parker es la estrella más joven de los de San Antonio, y cuenta con 31 años, por lo que... el futuro parece, a priori, complicado.

 Por qué a priori?. Siempre damos a San Antonio por muertos... y ellos siempre matan a más de uno. Los acusamos de todo: juegan soso, son viejos, pelean demasiado, Pop es un antipático... pero siempre se cuelan en Playoffs, y para colmo de colmos... son, actualmente, líderes en la NBA, con sólo 3 partidos perdidos en casa en esta temporada!. Increíble.

 Una de las perlas de Gregg Popovich este año ocurrió tras su manía de reservar a sus jugadores. Él sabe que el final está cerca, y no tiene pensado malgastar a sus jugadores ni lo más mínimo. Si hay que descansar... se descansa, y da igual el rival.

 Esta perla tuvo lugar el 24 de Noviembre de 2012. Los Spurs jugaban en Miami, ante Miami Heat de LeBron James, Dwayne Wade, Chris Bosh y Ray Allen. Bien, pues Pop... decidió reservar a sus 4 titulares principales (Duncan, Parker, Ginobili y Green), sin importarle el rival.

 San Antonio puso contra las cuerdas, como siempre, a Miami, aunque terminó perdiendo. Pero el colmo fue cuando Stern, comisionado de la NBA, anunció que S. A. sería sancionado con 250.000 dólares... por no alinear a titulares, como muestra de falta de respeto a los Heat:


 "No entiendo la sanción", decía Popovich. "Yo puedo poner a jugar a quién yo determine, que para algo soy el entrenador. Además... casi ganamos!. Ya sabemos, aún así, lo que pinta San Antonio en la NBA. Nadie nos quiere, jugamos el peor de los calendarios... y encima nos sancionan. Seguiremos adelante. Es lo que hay".

 En la actualidad, Gregg Popovich está casado con Erin Popovich, con quién tiene dos hijos: Jill Popovich y Micky Popovich.

 Popovich, durante su estancia en San Antonio, se ha convertido en más que un entrenador. Se ha convertido en un Dios.

 Sus 4 anillos de campeón (1999, 2003, 2005 y 2007), así lo atestiguan, además de sus 2 premios al Entrenador del año, y sus 3 veces apariciones como entrenador en el All- Star (2005, 2011 y 2013). "Has de amar aquello a lo que te dediques. Amo esto. Amo San Antonio. Amo vivir aquí, y amo a su gente. Qué más puedo pedir?".

 La realidad es que lo Spurs, obviamente, cada año que pasan son un año mas viejos. Pero pase lo que pase, y aunque sepamos que el final de esta genial e incomparable dinastía está cerca... con Popovich, jamás podremos darles por muertos. Eso nunca. Cuando le preguntaron acerca de las normas respecto a llegar tarde a entrenar que la franquicia tenía, su respuesta fue clara: "Aquí eso no existe. Más vale que nadie llegue tarde. Ahí lo dejo".

 Esto es lo que ondea en el AT&T Center de San Antonio, y es gracias a Pop:


 Ha habido, hay y siempre habrá, grandes entrenadores: Phil Jackson, con su triángulo; Jerry Sloan, con su particular forma de alentar a los rookies... Pero Gregg Popovich... es especial.

 Gregg Popovich. Definitivamente... The Special One.

 En la despedida, os dejo con un vídeo suyo, con algunas particularidades de este sensacional entrenador.

 Espero lo disfrutéis, porque realmente vale la pena.

 Gregg Popovich. Con él no valen las tonterías:


















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