lunes, 11 de febrero de 2013

David Lee. Un jugador totalmente infravalorado



 Cuando uno es constante, trabajador, duro, tenaz y demás adjetivos que queramos atribuir, lógicamente los éxitos van saltando a la luz. Es un proceso lógico, aunque en algunas ocasiones, también puede ser lento, duro... y a veces injusto.

 Los que hemos seguido de cerca a este GRAN jugador, sabemos de quién estamos hablando: hablamos de un chico que, sin nunca hacer ruido, siempre ha hecho bien su trabajo. Mil y un entrenadores han tenido el placer de entrenarle, y seguramente todos hablen maravillas de él; ha tenido cientos de compañeros, y hasta donde sabemos, ninguno ha hablado nunca nada malo acerca de él. Pero sin embargo... parece que muchos son ahora los que le descubren, tras 8 temporadas ya en la NBA, divididas entre New York y Oakland: hablamos de David Lee, ala- pívot de Golden State Warriors.

 David Lee nació en St. Louis,  Missouri, un 29 de Abril de 1983.

 Sus padres, Gary Lee y Susan Lee, siempre han hablado de su carácter, extremadamente reservado: "David siempre ha sido un chico callado", decía Susan; "alegre, pero callado. Nunca te dabas cuenta que estaba ahí, pero es como una esponja de información: todo lo que le dices, todo lo que hablas, todo lo que ve... se queda almacenado en su cabeza, y sabe perfectamente cuando utilizarlo. Es un chico muy inteligente".

 Pero David, de pequeño, tenía ciertos problemas: su carácter, reservado, como decimos, le hacía perder con facilidad amigos, y se veía a menudo sólo, ya que nadie quería jugar con él. "Comencé a jugar al tenis de muy pequeño", decía en una entrevista. "Comencé a jugar al tenis por un simple motivo: porque es un deporte de jugar sólo. Sentía que no le gustaba a la gente, y por eso me aislaba en cosas que no necesitasen de los demás".

 Pero aunque él a veces lo pensase... no estaba sólo; había alguien muy importante en su vida. Con total seguridad, la persona más importante en su vida, como él la define: E. Desmond Lee, su abuelo:


 Su abuelo, Desmond, había sido atleta en un pasado en la universidad de Washington, y era una personalidad en todo St. Louis, por todas sus contribuciones a la ciudad.

 David, de muy pequeño, solía ir con su abuelo al zoo de St. Louis, ubicado en Forest Park. Hasta aquí todo normal. Su abuelo tenía una pasión: los grandes felinos. Pumas, jaguares, tigres, leones... adoraba a aquellos grandes felinos, y su pasión se la transmitía al joven David: "Has de tener cuidado, Dave", le decía; "si no tienes cuidado con las manos, estos animales pueden devorarte en un sólo segundo, y luego tendré que contarle a mamá por qué un gato gigante se ha llevado al pequeño David", le decía. "Recuerdo esos días como los más felices de mí vida; jamás los olvidaré. Ojalá alguien llegue a admirarme algún día como yo le admiro a él".

 Desi, como su abuelo era conocido en todo St. Louis, era un tipo famoso en la ciudad, como decimos, y a él... a él le encantaba presumir de nieto: "Mirad que chico", decía cuando paseaban; "un día será grande, y podrá con todos estos animales", les decía a los cuidadores del parque. En las cenas familiares, el pequeño David siempre procuraba sentarse al lado de su abuelo, e imitarle en todos sus movimientos: "me encantaba esa naturalidad, esa elegancia, esa pasión que radiaba a los demás. Él hablaba y todos escuchábamos como si fuese un sabio de los de antes", decía David tras su funeral.

 Pero como decimos, David siempre fue un tipo reservado. Pero reservado...hasta el extremo!. Tal es su carácter que el mismísimo Donnie Walsh, propietario de los New york Knicks, pudo verlo en primera persona: "Corría el 12 de enero de 2010", decía Walsh, "y nadie sabíamos nada prácticamente de la vida privada de David, hasta que esa mañana llegó más temprano de la cuenta al pabellón y sin dudar dijo: he de coger ya un avión; mi abuelo acaba de fallecer. Y se fue; sin más". Su abuelo, Desmond, fallecía el 12 de enero de 2010, a los 92 años de edad.

 Pero repasemos la vida de David, tras comentar esta curiosa historia.

 David, en su etapa escolar, acudió primero a John Burroughs School:


 Más tarde acudirá a Chaminade College Preparatory School, también ubicado en St. Louis. Quizás Chaminade College nos sea algo "familiar", ya que por allí pasó, hasta hace relativamente poco tiempo el joven Bradley Beal, escolta rookie de Washington Wizards:


 Allí, en Chaminade, David destacó por una inteligencia extrema a la hora de practicar el baloncesto. En su primer año allí, David, zurdo "cerrado" de nacimiento, se rompió la mano en un entrenamiento, por lo que, lejos de esperar a que esta curase, decidió que lo mejor era comenzar a jugar con la otra: "No quería estar parado todos aquellos meses. Me parecía una tontería. Le decía a mí madre: mamá, Dios nos ha dado dos manos por esto; si te falla una... tienes la otra". Curiosa manera de ver las cosas!

 Según la revista norteamericana Parade, David Lee era el mejor jugador de instituto de todo el país, y en 2001 fue el ganador del premio Mr. Show- Me Basketball, que se le entrega al mejor jugador de baloncesto de todo Missouri.

 Pero los años pasaban, y con 18 años, David tenía que tomar su primera "gran decisión": la universidad.

 David siempre había sido un buen estudiante, por lo que rápidamente aceptó una beca deportiva de University of Florida, para jugar con los famosos Gators, entrenados por Billy Donovan. Allí permanecerá durante 4 temporadas, desde 2001 hasta 2005. En la foto inferior, Billy Donovan:


 Con los Gators, que jugaban en el también famoso O'Donnell Center, David permaneció 4 temporadas, y todas ellas entrenado por el señor Donovan.

 Donovan había caído rendido a los pies del joven David ya desde su segundo año en High School, cuando vivía en Missouri: "David era algo inhumano", decía Donovan. "Le vi en varios partidos, tras mandar a nuestra gente allí, y siempre nos pareció uno de esos jugadores especiales. Nunca entraba en guerras personales con nadie, si le hacían falta, miraba de reojo pensando en que él era mejor, y tras ganar los partidos se iba al vestuario como si allí no hubiese sucedido nada. Era un ganador, y queríamos a ese tipo de ganadores. A jugadores que antepongan el colectivo por encima de cualquier otra cosa".


 En su primer año con los de Florida (temporada 2001- 2002), David compartió vestuario con grandes conocidos en la NBA hoy, como por ejemplo Matt Bonner (San Antonio Spurs), y que de aquella era junior; el gran Udonis Haslem, bicampeón de la NBA con Miami Heat, y otros, como Justin Hamilton, Ronnie King, James White, LaDarius Halton, Seith Hailmovitch, Orien Green, Max Booker ó Bonell Colas.

 Aquella temporada, los Gators consiguieron un récord de 22 victorias y tan sólo 9 derrotas. Consiguieron ser campeones de su División, y terminaron en el 5º puesto en el NCAA Tournament de 2002, tras caer ante Creighton en la 2ª prórroga de la 1ª Ronda:


 Avanzaba David hacía su segunda temporada con los de Florida (temp. 2002/ 2003), y quizás fue este su año de, digamos, "renacimiento". David estaba algo cansado de no ser el jugador que él quería ser, con el que él disfrutaba, y así se lo comunicó a Donovan, su entrenador: "Recuerdo perfectamente aquel día", comentaba David. "Recuerdo que llegué al pabellón y lo primero que hice fue buscar al entrenador y decirle que tenía que hablar con él, que había algo en mí cabeza que no me permitía dormir, y así se lo dije".

 Tras esta reunión, Donovan reconoció que "aquel día, para mí, David se volvió un hombre, y dejó de ser un joven. Su carácter me demostró mucho, y yo no quise fallarle".

 Y con todo hablado... comenzó la temporada. Los Gators se hicieron por aquel entonces con jugadores como Chris Capko, Rasheed Al- Kaleem, Christian Dejer, Matt Walsh, Brett Nelson, Mario Boggan, Adrian Moss, y sobre todo, con el genial Anthony Robertson.

 Un récord de temporada regular de 25 victorias y 8 derrotas (una menos que en la temporada anterior), les llevó de nuevo al NCAA Tournament, donde caerían ante Michigan State por 68- 46 en la 2ª Ronda.

 Aquella temporada, Lee, con 11 puntos, 7 rebotes y 2 tapones por partido, dio un paso al frente, en un equipo en el que Matt Bonner, Anthony Robertson y Matt Walsh brillaban por encima de los demás.


 La temporada junior (3ª temporada), de David Lee con los Gators, seguiría marcada, de alguna manera, por la tónica de sus antecesoras. El equipo, entrenado por Billy Donovan, se hacía con jugadores como Mohamed Abukar, Ryan Appleby ó Lee Humphrey, y los balances en temporada regular no distaban demasiado de los conseguidos en años anteriores: 20 victorias y 11 derrotas, en esta temporada, marcaban el paso al NCAA Tournament de nuevo, donde, repetimos una vez más, de nuevo los Gators volvían a caer, en este caso en 1ª Ronda, ante Manhattan, por 75- 60.

 En una temporada en la que Matt Bonner ya no estaba, David Lee, junto con Anthony Robertson y Matt Walsh, será la gran estrella de los de Florida, promediando 13'3 puntos y 7 rebotes:


 Temporada 2004/ 2005. Última temporada de David Lee a bordo de la nave Gator.

 Sin duda alguna, la temporada estrella de Lee en su etapa universitaria (aunque tan sólo lo fuese a nivel individual).

 El equipo, en aquella temporada, se hacía con grandes (sino grandísimas) incorporaciones, como el dominicano Al Horford, actualmente en Atlanta Hawks, Joakim Noah, actualmente en Chicago Bulls, ó Corey Brewer, en Denver Nuggets, además de otros jugadores como por ejemplo Cornelius Ingram.


 Los de Donovan hicieron, quizás, su mejor temporada regular, con 24 victorias y tan sólo 8 derrotas, llegando, una vez más, al NCAA Tournament. Los de Florida pensaban, quizás, que con las incorporaciones de Horford, Noah, Brewer e Ingram, además de lo que ya había, con Lee al frente, sería suficiente para dar un golpe en la mesa del campeonato... pero no fue así. En 2ª Ronda, los Gators caían ante los chicos de Villanova, por 75- 65:


 Tras 4 años en Florida, David se graduaba y terminaba su periplo universitario, con la NBA llamando a su puerta.

 Paradojas de la vida, al año siguiente, en la primera temporada de los Gators sin Lee, estos conseguirán hacerse con el Campeonato Nacional, tras vencer en la Final a UCLA:


 Llegaba el gran momento: el Draft de la NBA.

 Los prospects decían que David Lee era un jugador realmente válido, realmente fiable, pero... su juego, siempre serio y quizás algo "seco", no gustaba del todo.

 En el Draft de 2005, New York Knicks contaba, en 1ª Ronda, con 3 elecciones. La primera de ellas será destinada a Channing Frye, actualmente en Phoenix Suns, y la segunda irá a parar a Nate Robinson. En la 1ª RONDA, EN LA 30ª ELECCIÓN GLOBAL, New York Knicks escogía a David Lee, en un Draft en el que el nº1 será Andrew Bogut (actualmente compañeros en Golden State Warriors), y super estrellas como Deron Williams ó Chris Paul serán escogidos en la 3ª y 4ª elección global, respectivamente. En la foto inferior, junto a Spike Lee, fan de los Knicks:


 La elección de Lee, aún así, no gustó a los aficionados del equipo de la Gran Manzana. Quizás muchos no conociesen a Lee, y sólo viesen en él a un tipo grande, con buena mano y con buenos movimientos, pero aún así, los que creían ó decían conocer su juego, tampoco apostaban en exceso por él, por lo que incluso en la noche del Draft, llegaron a escucharse varios silbidos tras su elección por Knicks.


 Pero aquello no preocupaba ni lo más mínimo a David: "Intentaré demostrar que merezco estar aquí", se limitó a decir en el speak, tras su elección en el Draft. Y vaya si se puso a ello!.

 Su primera parada?. La Summer League. En ella, Lee dio muestras de lo que iba a ofrecerle a la NBA, y promediaría 12 puntos y 6 rebotes por encuentro.

 Pero aquellos Knicks... aquellos Knicks eran un auténtico caos. Entrenados por Larry Brown, en la primera temporada de Lee en el equipo (temporada 2005/ 2006), los Knicks fueron un verdadero desastre.

 David coincidió con jugadores como Trevor Ariza, Matt Barnes, Jamal Crawford, Steve Francis, Eddie Curry, Anfernee Hardaway, Jalen Rose ó Stephon Marbury, por lo que... el caos estaba prácticamente garantizado.

 En un equipo en el que la defensa era algo inexistente, los Knicks cosecharon un récord de 23 victorias y 59 derrotas, por lo que los Playoffs serían algo más que lejano. Los números de David?. 5 puntos y 4 rebotes, jugando más bien... poco:












 Comenzaba la 2ª temporada de David Lee con los Knicks, y se vislumbraban cambios.

 Los Knicks, un equipo histórico en la NBA, no podía permitirse el "lujo" de deambular por la Liga sin rumbo, por lo que algo debía de cambiar... y cambiar rápido.

 Los de la Gran Manzana se apresuraron en despedir a su entrenador, Larry Brown, para rápidamente hacerse con Isiah Thomas, quién estaría dos temporadas al mando de la nave. Parecían buenas noticias para David.

 Isiah, el gran Zeke, había sido uno de los que había defendido prácticamente a capa y espada el juego de Lee, por lo que lo primero que hizo al llegar a NY, fue tener una reunión con él:


 El equipo, que contaba prácticamente con las mismas figuras que la temporada anterior, no mejoró, pero en Lee... en David se produjo un "click"; un "algo" que hizo que se convirtiese en un jugador muy a comenzar a tener en cuenta. Sus números?. De unos irrisorios 5 puntos y 4 rebotes... pasaban a convertirse en 11 puntos y 11 rebotes. Lamentablemente, los Knicks, con un récord negativo de 33 victorias y 49 derrotas, no llegaban a la post- temporada.


 Tercera temporada de Lee en los Knicks y segunda de Isiah en el banquillo.

 Los Knicks, con un David Lee que parecía asumir, en las sombras, el mando del equipo (su carácter reservado no le "permitía" levantar la voz), creían en un nuevo nacimiento.

 Jugadores como el díscolo Zach Randolph, Wilson Chandler ó Jared Jeffries llegaban a completar el roster, que unido a jugadores como Jamal Crawford ó el propio David Lee, parecían completar una plantilla respetable, y con sus opciones de llegar a Playoffs, pero... de nuevo, golpe.

 Los Knicks, absorbidos por el caos, cosecharon su tercera temporada en la "era Lee" fuera de la post- temporada, con un récord de 23 victorias... y 59 derrotas!. Lee, en sus ya "clásicos" números: 11 puntos y 9 rebotes:











 Los Knicks de Donnie Walsh pensaron en buscar una solución. tras los casos fallidos de Larry Brown e Isiah Thomas, pensaron en Mike D' Antoni como posible vía de escape.

 Mike D' Antoni llegaría a los Knicks, procedente de Phoenix, para la temporada 20087 2009 (4ª campaña de Lee en NY), y... las cosas, prácticamente, no cambiarían demasiado.


 El equipo aún contaba con Zach Randolph y su mareante contrato como estandartes, junto a Jamal Crawford, pero con D' Antoni llegaban a los Knicks jugadores como el italiano Danillo Gallinari, Chris Duhon, Al Harrington, Larry Hughes ó Chris Wilcox.


 D' Antoni, conocido como el rey del famoso "run & gun" (correr y tirar), no logró cambiar la dinámica perdedora de los Knicks ni muchísimo menos, y el equipo seguía apoderado por el caos y la anarquía: era frecuente ver a Harrington, jugando como ala- pívot, subiendo el balón, para tirar un triple absurdo, Zach estaba todo el día en peleas, Gallinari estaba perdido... vamos, que todo era horrible.

 Con un récord de 32 victorias y 50 derrotas, los Knicks mostraron mil y una debilidades, y a nivel individual, como siempre, David Lee era lo único que se salvaba. Sus números se convirtieron en los mejores en su carrera como profesional, con unos promedios de 16 puntos y 12 rebotes por partido.

 Los aficionados de los Knicks reconocían, en parte, a Lee como jugador franquicia del equipo, pero su falta de carácter, su falta de comunicación con sus compañeros, en pro de mejorar al equipo, le convertían en un líder, digamos, poco fiable.

 La temporada 2009/ 2010 (5ª campaña de Lee en NY), sería la mejor de su carrera hasta el momento.

 Mike D' Antoni siguió a bordo de la nave a la deriva una campaña más, tras la marcha de jugadores como Zach Randolph ó Jamal Crawford, en pro de hacer una limpieza total, y Lee notó el cambio.


 De repente, Lee se convirtió en una estrella, en un jugador casi imparable, y pese a que los Knicks siguieron siendo un equipo perdedor (sin querer herir sensibilidades de aficionados Knicks), Lee era un jugador que, pese a su juego, apetecía ver.

 Tal fue su rendimiento en la campaña, que pese a no ser seleccionado para jugar el All- Star, la lesión de Allen Iverson propició que los entrenadores seleccionados para el partido de las estrellas no tuviesen otra alternativa que rendirse a la selección, por primera vez en su carrera (y la única hasta el momento), de David Lee como miembro del equipo del Este:


 El equipo siguió dando pena, a nivel deportivo, y con sólo 29 victorias en todo el año, volvieron a quedarse fuera de los Playoffs.

 Los números de David se convirtieron en los mejores hasta el día de hoy, y su temporada, su última temporada en los Knicks, se saldó con unos promedios de 20 puntos y 12 rebotes, siendo la estrella del equipo, por delante de jugadores como Al Harrington, Danillo Gallinari, Wilson Chandler, Nate Robinson, Bill Walker... ó el veterano Tracy McGrady, llegado con la temporada comenzada, para intentar dar un golpe de efecto (fallido).

 Tras cinco años en New York, los Knicks determinaron que todo tenía que cambiar. Eran demasiados años haciendo el ridículo en la Liga, y los jugadores que la directiva traía, junto a los que ya estaban, no parecían mejorar en ningún caso el rendimiento y los resultados, por lo que... tocaban cambios.

 El Julio de 2010, David Lee era traspasado, prácticamente gratis, a Golden State Warriors (en el otro extremo del país). Gratis... por qué?. Bueno, sin querer establecer comparativas, David era traspaso por un montante de tres jugadores, además de una segunda ronda del futuro Draft de la NBA. Los jugadores?. Kelenna Azubuike, Ronny Turiaf y Anthony Randolph (jugadores prácticamente de relleno). El contrato de Lee era lo suficientemente elevado (unos 11.000.000 de dólares), como para no querer los Knicks conservarlo. Fin a 5 años en su equipo del Draft, con rumbo a Oakland:


 De esta manera, Lee, a sus 27 años, abandonaba New York, destino California, para jugar en unos Warriors que, con jugadores como Stephen Curry y Monta Ellis, parecían apuntar a grandes cosas:


 En su llegada a Oakland, Lee, siempre frío, parecía mostrar su lado más... humano: "Si te soy sincero... esta es la tercera vez que, digámoslo así, salgo de casa. De Missouri me fui a Florida, y de Florida me fui a NY. Pensé que mí relación con los Knicks sería eterna, la verdad, pero hemos de pasar página, y ahora llego a una franquicia nueva, atractiva, con grandes jugadores de futuro, y con ganas de dar guerra en el Oeste".

 En su primera campaña en los Warriors (temporada 2010/ 2011), David sería entrenado por Keith Smart. A su llegada al vestuario... lógicamente todo era nuevo. La primera broma que tuvo que sufrir fue... meterse en cuarto de la limpieza en vez de en el vestuario, como broma de algún compañero "gracioso" (aún no se sabe, a día de hoy, quién fue el chistoso). "Bueno... hacía años que no sufría una novatada, así que esto es lo que hay. Ya me imagino que esta será la tónica durante todo el año", decía un siempre resignado Lee:


 Equipo nuevo, ciudad nueva, aficionados nuevos, compañeros nuevos... Todo era nuevo para David... excepto lo más importante: la dinámica ganadora, la cual seguía siendo inexistente.

 El equipo, con jugadores como Stephen Curry, Monta Ellis, Jeremy Lin, el letón Andris Biedrins, Acie Law, Vladimir Radmanovic, Al Thorton ó Dorrel Wright, no pudo hacer demasiado, con una continua "guerra de egos" abierta entre Curry y Ellis, en vistas de ver quien era mejor de los dos, y los Warriors, con 36 victorias y 46 derrotas, se quedaron, esta vez en el Oeste, fuera de los Playoffs. Llama la atención que Lee, en sus 6 años en la NBA, nunca llegó a disputar ni un sólo partido de Playoffs:


 Su segunda campaña con los Warriors tuvo lugar la temporada pasada. El equipo cambió de entrenador, pasando éste a ser el genial Mark Jackson, ex jugador, entre otros, de Indiana Pacers, y pareció imprimirle "algo nuevo" al equipo.


 Con el "lockout" asolando la Liga, la temporada se quedó en un total de 66 partidos, de los cuales sólo 23 fueron saldados con victoria por parte de los Warriors, y pese a que los Warriors no lograron hacerse con una plaza para los Playoffs, los chicos de Mark Jackson, a los que se unían jugadores como Richard Jefferson, Nate Robinson (antiguo compañero suyo en NY), el joven Klay Thompson, procedente del Draft ó Brandon Rush, quienes le darán un lavado de cara al equipo.

 Pero el traspaso que sacudió a los Warriors tuvo lugar a mediados de temporada. Era un hecho que Curry y Ellis no podían jugar juntos. Ambos son jugadores geniales, pero... si uno está en pista, el otro le pisa, y así sucedía a la inversa. "Teníamos que tomar una decisión", dijo Jackson. Y la decisión llegó:


 A mediados de temporada, Warriors y Bucks llegaban a un acuerdo, mediante el cual Monta Ellis pasaba a ser jugador de la franquicia de Milwaukee, a cambio de... el australiano Andrew Bogut. Hemos de recordar que, años atrás (en 2005), Bogut había sido la 1ª elección global del Draft, por delante del mismo Lee, además de otros jugadores como Paul o D- Will:


 Con Bogut en los Warriors, parecía que estos se aseguraban a una de las parejas interiores más potentes de la Liga, pero... las lesiones continuas de Bogut no le permitieron aportarle nada, prácticamente, a su nuevo equipo.

 Lee, en su 2ª campaña con los de Oakland, fue el mejor, incluso por delante de Curry, jugador franquicia del equipo, con unos promedios de 20 puntos y 10 rebotes:


 Esta temporada se cumple el 8º año de David Lee en la NBA, y su 3ª temporada con los Warriors. Las cosas marchan, por el momento, muy bien para los de Oakland, que marchan en 6ª posición en el Oeste, con 30 victorias y 21 derrotas, por detrás de potencias como Clippers, Thunder, Spurs ó Grizzlies.

 El bloque formado por Curry como base, Klay como escolta, el joven Barnes como alero y Lee como ala- pívot (aún se espera el retorno del australiano Bogut), parece que funciona, y los Warriors son, a día de hoy, uno de los equipos más vistosos de la NBA. Los números de Lee rozan los históricos, con 19'2 puntos y 11 rebotes por partido:


 Bien, pues este es David Lee. De él, llaman la atención, quizás, varias cosas. Una de ellas es que se trata de un jugador que, en 8 temporadas en la NBA, aún no ha disputado ni en una sola de ellas los Playoffs, pese a sus números.

 La otra quizás esté relacionada con su status. Se trata de un jugador que, por números y regularidad, está, sin duda, entre los mejores de la Liga, pero que, sin embargo, por diversos motivos, no ha llegado a ser considerado, digamos del todo, como la gran estrella que es: su carácter, frío y reservado, y su juego, oscuro y eficiente, a la par que soso, han hecho que muchos quieran quizás, mirar hacía otro lado. Pero David lleva aquí mucho tiempo, y es ahora cuando la gran mayoría comienzan a ver en él al grandísimo jugador que es, a sus 29 años. A él nunca le ha importado, y su única misión ha sido ser mejor, día a día:


 David Lee. Sin duda alguna, la gran estrella más infravalorada de la NBA.

 En la despedida, os dejo con un vídeo con algunas de sus mejores jugadas con los Warriors, su "nuevo" (no tan nuevo), equipo. Llama la atención, como siempre, su seriedad, su eficiencia, su disciplina, y su concentración en el juego.

 Espero que disfrutéis de este sensacional vídeo:











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