viernes, 25 de enero de 2013

Brian Scalabrine. The White Mamba



 Nunca fue el mejor; nunca fue el tío con más talento dentro de un vestuario. Él mismo, hace ya años, reconoció que "si quiero jugar, ya se que he de trabajar y pelear más fuerte que cualquiera; no soy un superdotado; lo sé".

 Pero, con todas sus limitaciones (tanto físicas como técnicas), hay una cosa que nadie ha podido arrebatarle a este aguerrido guerrero: el cariño, la fama y la admiración de todos los aficionados de los equipos en los que ha jugado. Es, sin duda, un tipo con estrella: él es Brian Scalabrine. Los apodos, comparaciones, bromas y admiración a la vez han sido una constante en toda su carrera, e incluso su camiseta ha llegado a ser una de las más vendidas... durante semanas:











 Pero... quién es Brian Scalabrine?. Cómo puede ser que un tipo que en sus 11 años como profesional, en su mejor temporada haya obtenido unos promedios de 6 puntos por partido (y hablamos de la temporada '04/ '05, con Nets), haya sido y sea tan sumamente querido por los aficionados?. Comencemos con el curioso caso de Brian Scalabrine (como rezaba la película):

 Brian Scalabrine nació en Long Beach, California, un 18 de Marzo de 1978. En una familia de mezclas, entre italianos, escoceses e irlandeses, el "pequeño" Brian era el menor de un total de 4 hermanos (2 hermanos y 1 hermana, además de él).

 Pero poco duró la familia Scalabrine en California. Cuando Brian era muy pequeño, los Scalabrine se mudaron, casi a la otra punta del país, Washington, donde Brian acudió a Enumclaw High School. Allí, en Washington, quizás "destacaba" algo menos, por su aspecto, pelirrojo, no demasiado "atlético", digamos, y blanquecino de piel, que en la soleada Long Beach... pero aún así... las burlas eran constantes: "Me llamaban de todo, recuerda Brian. "Yo siempre he sido un chico alegre, divertido, y me lo he tomado todo a risa, dijesen lo que dijesen de mí, pero... yo era un niño, y aquello, todo, dolía bastante".


 Allí, en Enumclaw, Brian comenzó a jugar al baloncesto, sobretodo por la presión de sus hermanos mayores: "El baloncesto me gustaba, pero... he de reconocer que se lo debo todo a mis hermanos. Probablemente, sin ellos, sin su apoyo, yo no habría llegado hasta aquí".

 Tras finalizar sus estudios en Enumclaw, Brian fue a la universidad, y su primer destino (tuvo dos), fue Highline Community College, donde permanecería durante dos años (desde 1996 a 1998).

 Allí, jugando para los Thunderbirds, Brian sí que destacó como gran jugador, jugando de ala- pívot, promediando 16 puntos, 10 rebotes, 3 asistencias y 1'2 robos por partido, durante sus dos campañas. Sorprendentemente, Brian sí que parecía un jugador... con talento.

 Los Thunderbirds, actualmente entrenados por Che Dawson, llegaron incluso a ganar el campeonato estatal de la temporada 1996/ 1997, con un Brian Scalabrine increíble, como líder absoluto del equipo. A día de hoy, Brian es un símbolo allí, como se puede ver en algunos autobuses urbanos:


 Pero tras dos años en Highline Community, en Washington... a Brian le llegaba una gran oportunidad. Un hombre sabio, llamado Henry Bibby (entrenador de la universidad del sur de California), se había fijado en Brian, y en 1998, Brian era traspasado a USC (University of Southern California):


 Con los Troyans de USC, Brian Scalabrine permanecerá dos temporadas más (de 1998 a 2001), y será entrenado por el propio Henry Bibby.

 En aquel equipo, en su 1ª campaña, Brian coincidirá con jugadores como Kevin Augustine, "Larry" Ayuso, Sam Clancy, Seymour Daffeh, Brandon Granville, Greg Lakey, Adam Spanich, Shannon Swillis, Jeff Trepagnier (gran amigo suyo), Jarvis Turner o Quincy Wilder. En ese equipo, como decimos entrenado por Henry Bibby... Brian era "el rey":


 Brian, como decimos, nunca destacó ni por su físico ni por sus cualidades, técnicas, bastante limitadas, pero en los Troyans fue, literalmente, un ídolo. Ya en su primer año en el equipo, fue el único jugador de la plantilla en disputar todos los partidos, con un total de 28, y fue, además, líder en puntos (14'5 puntos por partido), rebotes (6'5 por encuentro), y fue el mejor jugador en %'s de tiros de campo, con un digno 53%.

 En su 1ª temporada, en la tarde/ noche del 21 de Diciembre de 1998, y ante American University, Brian Scalabrine tuvo su llamada "primera noche de gloria", con una sensacional actuación, con 26 puntos, 7 rebotes y 2 tapones:


 Aquellos Troyans vencieron en un total de 17 partidos y perdieron en 13. Tuvieron un sensacional inicio de campaña, con 6 victorias seguidas. Tras su sexta victoria, perdieron un partido, para luego remontar el vuelo, ganando otros 4 partidos seguidos, pero tras aquello... el equipo, víctima de sus limitaciones, cayó en barrena.

 La segunda campaña de Brian en USC, siguió marcada por la continuidad de Henry Bibby. Henry reconocía que Brian no era, sin duda, el chico más atlético ni más talentoso de la plantilla, pero reconocía a la vez que tenía algo que ningún otro parecía tener: corazón. "Brian es increíble", decía Bibby. "Da igual donde estés, y qué estés haciendo. Él siempre da el 110%".

 El equipo perdió a figuras como Kevin Augustine, "Larry" Ayuso, Seymour Daffeh, Greg Lakey, Adam Spanich, Shannon Swillis o Quincy Wilder, y en su lugar llegaron otros como David Bluthental, el griego Kostas Charissis, Abdullah Elmagbari, Rob Eres, Frankie Evanisko, Sandy Fletcher, Nate Hair, Rashard Jones, Shelby Jordan y Malachi Thurston. En resumen: muchos nombres en las altas, y, lógicamente, muchos nombres en las bajas.


 Con todo esto... el equipo no apuntaba a grandes miras. Aunque sorprendió a propios y extraños, como suele decirse.

 Brian volvió a ser el gran líder, mejorando sus números del año anterior, a 18 puntos por encuentro, y volvió a ser el mejor tirador del equipo, con, de nuevo, porcentajes del 53%. Fue también nombrado como 2º mejor anotador de la Pacific- 10, donde los chicos de USC se encontraban enmarcados.

 En esta segunda campaña (ya casi al final), Brian Scalabrine tendrá su actuación más destacada como universitario (y también como profesional), anotando, ante Oregon Ducks, 29 puntos y 10 rebotes.

 En la temporada 2001, los Troyans, en la campaña senior de Scalabrine, avanzarán hasta el NCAA Tournament, donde caerán en la llamada Elite Eight Round, ante University of Duke. Brian anotó 13 puntos:


 Tras finalizar la campaña, Brian se graduó, finalmente, en Ciencias Sociales, y anunciaba su marcha a la NBA. Era el fin de un mito en los Troyans.

 Corría el año 2001, y el Draft de la NBA llegaba. Ni muchísimo menos Brian apuntaba a ser una de las denominadas rondas de honor, pero quizás apuntaba a.. algo más.

 Pese a sus limitaciones, casi tan ilimitadas como su garra y tesón, Brian había hecho buenas campañas en la universidad... pero nadie supo (o quiso) verlas. En el Draft de 2001, Brian Scalabrine era escogido en la 2ª RONDA, EN LA 34ª ELECCIÓN GLOBAL, por New Jersey Nets:


 Brian permanecerá en la franquicia de New Jersey un total de 4 temporadas (desde 2001 a 2005).

 La verdad era que Brian, quizás, no apuntaba a hacer grandes cosas en el equipo, pero además de esto... tuvo mala (muy mala) suerte: en Septiembre de 2001, en pleno training camp, tuvo la mala suerte de romperse el 5º metatarsiano, por lo que se pierde, casi, toda la pretemporada.

 Aún habiéndose roto, Brian comenzó a ser admirado y valorado por sus compañeros, debido a la garra que mostraba desde el banquillo: "Recuerdo que nos gritaba, nos animaba, como si fuese nuestro entrenador", recordaba el mismísimo Jason Kidd (hoy viviendo una "segunda juventud" en los Knicks). "Gritaba y gritaba... ondeaba las toallas... era un fenómeno".

 Rápidamente, la mercadotecnia se disparó: tazas, camisetas... todo el mundo quería "un pedazo" de aquel obrero que había llegado, casi de puntillas, a la NBA, debido a su entrega:


 El equipo, por aquel entonces, estaba entrenado por Byron Scott, y en él se encontraba, quizás, la mejor generación en la historia de los Nets, con jugadores de la talla de Jason Kidd, Jason Collins, Lucious Harris, el también rookie Richard Jefferson, el sophomore Kenyon Martin, Keith Van Horn, Kerry Kittles o Reggie Slater.

 Poco a poco, Brian fue recuperándose, y tuvo su gran oportunidad el 26 de Octubre de ese mismo año, en un partido de pretemporada que enfrentaba a los Nets ante Detroit Pistons. Pero la mala suerte seguía empeñada en acompañar al "bonachón" de Brian. Corría el 2º cuarto, y Brian caía lesionado. Esta vez era el pie derecho:


 Brian, que ya lo iba a tener muy difícil de por sí, sufría, además, lesiones que imposibilitaban su irrupción con los Nets.

 Oficialmente debuta en la NBA el 31 de Enero de 2002, en un partido ante Milwaukee Bucks:


 Su temporada como rookie fue realmente mala, promediando 2 puntos por partido, además de 1'5 rebotes y 0'2 asistencias por encuentro.

 Aquellos Nets eran, como decimos, los mejores Nets de la historia de la franquicia, posiblemente, y avanzaron a paso firme hasta llegar a las Finales de la NBA, en 2002, donde caerían por un estrepitoso 4- 0 ante los entonces potentes L. A. Lakers, de un jovencísimo Kobe Bryant. En aquellos PO, Brian Scalabrine promedió, en 6 partidos que jugó, 0'3 puntos y 0'4 rebotes. Todo dicho con esto.

 En su segunda campaña en la NBA, Brian y los Nets siguieron entrenados por Byron Scott, que aunque no confiaba demasiado en Scalabrine... ya comenzaba a vislumbrar pequeños "matices" en él: "Es un tipo curioso", decía. "Le encanta animar a sus compañeros; le encanta ser cercano a los aficionados, y todo esto, al equipo, le aporta. No siempre el mejor jugador en la cancha es el mejor jugador del equipo, y Brian es importante, y mucho, para nosotros":


 Aquella temporada... más problemas para Scalabrine. Al equipo llegaba un jugador realmente importante, el congoleño Dikembe Mutombo, que pese a no jugar en el mismo puesto de Brian... reducía, aún más, sus minutos en pista, ya limitados de por sí. En la foto inferior, Dikembe (en el centro), rodeado de Jason Kidd (ahora en Knicks), Richard Jefferson (actualmente en Warriors), Kenyon Martin (creo que en Filipinas, o al menos, cerca estaba de llegar a un acuerdo), y Kerry Kittles (retirado desde 2005):


 Aquellos Nets, que obtuvieron un récord en Liga Regular de 49 victorias y 33 derrotas, lograron, con un juego increíble, plantarse en, nada más y nada menos que las Finales de la NBA. El rival?. Los increíbles San Antonio Spurs, de Tim Duncan y Tony Parker. El resultado?. Un estrepitoso 4- 2 a favor de los tejanos. Brian, de esta manera, llegaba a "sus" primeras Finales de la NBA, en su año sophomore, aunque "casi" sin quererlo, ya que en todo el año no llegó a promediar 3 puntos y 2'5 rebotes por partido.

 Y Brian seguiría en los Nets en su 3ª temporada (temporada 2003/ 2004).

 Byron Scott comenzó la temporada con los de New Jersey, pero tras 42 partidos en el equipo, en los que consiguió 22 victorias y 20 derrotas, fue sustituido por Lawrence Frank (actualmente entrenador de Detroit Pistons), quién seguiría en el equipo años más tarde:


 Brian seguía "estancado" en un rol completamente secundario en el equipo (cuanto menos)... pero era feliz: "Soy consciente que lo tengo difícil, pero estoy aquí para disfrutar de este momento", comentaba aparentemente contento. "Cualquier jugador lo que quiere es jugar, y meter un montón de puntos por noche, pero yo estoy aquí para apoyar a mis compañeros y para ayudar a mí equipo. Si me dicen que voy a ser útil llevando toallas, las llevaré sin problemas. 1+1 suman 2, y yo estoy aquí para sumar". Así de claro era Brian.

 Aquellos Nets se "deshicieron" de Dikembe, excelso defensor, pero en su lugar, llegaba más "competencia" para Brian, que ya parecía cachondearse de la situación. Si antes había sido Mutombo... ahora era un "grande de grandes": el jugador en cuestión, con ya 10 años de experiencia en la Gran Liga, era, nada más y nada menos, que Alonzo Mourning:


 Con la llegada de Zo, los de New Jersey llegaron a Playoffs, pero se "estrellaron", en las Semifinales de Conferencia, ante Detroit Pistons, perdiendo por 4- 3. Aquellos Pistons... el mismo equipo contra el que Scalabrine, en su debut en la NBA, en la pretemporada, se había lesionado el pie, perdiéndose el inicio de campaña.

 En aquel quinto partido ante los Pistons, Brian tuvo hasta el momento, la mejor actuación de su carrera, anotando 17 puntos. Aquello no sería demasiado para, posiblemente, cualquier otro jugador, pero para Brian... para Brian aquello era GLORIA:


 Previa a aquella temporada, ya finalizada en las Semifinales de Conferencia, Brian había contraído matrimonio en 2003, con su novia de toda la vida, Kristen Couch. Ambos contrajeron matrimonio en 2003, como decimos, en la isla de Hawaii, y actualmente tiene dos hijos:


 Y con todo esto... Brian entraba en su último año en los Nets (temporada 2004/ 2005).

 Aquel equipo, que siguió dirigido por Lawrence Frank, hizo un récord en temporada regular de 42 victorias y 40 derrotas, y en él estaban por aquel entonces jugadores como Vince Carter (recién llegado de Toronto Raptors, y actualmente en Dallas Mavericks), Jason Collins, Jason Kidd, Richard Jefferson, Nenad Krstic, Alonzo Mourning, Clifford Robinson o Jaque Vaugh, por nombrar algunos.


 En aquella temporada, en la que Scalabrine se despediría de los Nets, sí tuvo tiempo de dejar "su sello", con una actuación magistral ante Golden State Warriors, en la noche del 26 de Enero de 2005. Aquella noche, Brian anotó 29 puntos, récord histórico en toda su carrera. Brian era héroe por un día, y sus compañeros lo sabían. "Se lo merece", decía Kidd. "Este tío es un auténtico guerrero". Otros, como su amigo Richard Jefferson (con quién se abraza en la foto superior), decían de él que "lleva mucho tiempo en esto, y su experiencia, su corazón y su amor por el juego son un plus":


 Tras esta temporada, ya se cumplían 4, y con ellas, llegaba el fin del contrato de Brian.

 Todos los aficionados querían que Brian siguiese en el equipo, por todo lo que representaba. Era realmente común verle paseando por las calles de la ciudad, haciendo la compra, tomándose unas cervezas con la gente en las tabernas... vamos, que Brian era un tipo "de barrio". "Siempre me ha gustado estar cerca de los demás", decía Scalabrine años atrás. "Yo soy quién soy por mí trabajo, sí, pero también lo soy gracias a la gente. Me debo a ellos".


 Todo el mundo daba por supuesto que el dinero no sería un problema, y que el pelirrojo bonachón seguiría en New Jersey. Pero no fue así.

 El equipo decidió no renovar al jugador californiano... pero apareció una estrella en el camino: eran los míticos Boston Celtics.

 Los C's, uno de los mejores equipos de la historia de la NBA, caminaba "sin rumbo" por la NBA, con tan sólo Paul Pierce como estrella, por lo que necesitaban, poco a poco, ir reconstruyéndose.

 Rápidamente, los Celtics, dirigidos por Glen, Doc Rivers, se lanzaron a por Brian Scalabrine, ofreciéndole 15 millones de dólares a cambio de 5 años:


 Glen, Doc Rivers se enamoró de la actitud de Brian, siempre conciliadora y tremendamente profesional, y quiso sabia nueva para el equipo. Allí, en Boston, una ciudad "irlandesa" donde las haya... Brian se hizo un jugador "importante"... sin apenas jugar!.

 Brian representaba el tipo de jugador perfecto para los habitantes de la ciudad de Massachusetts: de origen irlandés, apariencia más bien de tipo "bonachona" (con todos los respetos), muy sociable, bromista... Era un jugador que buscaban, y que necesitaban.

 Como decimos, el equipo estaba entrenado por Doc Rivers, quién dijo que, pese a no ser un jugador titular ni mucho menos en el equipo, Brian era un jugador "muy importante para nosotros. Nos aportará cosas que muchos no veis, pero que importan en el baloncesto":


 Aquellos Celtics, no obstante... eran un desastre. La plantilla estaba compuesta por jugadores como Tony Allen (ahora en Memphis Grizzlies), Marcus Barnes, Mark Blount, Ricky Davis, Ryan Gomes, Gerald Green (hoy en Indiana Pacers), Al Jefferson (actualmente en Utah Jazz, como gran estrella del equipo), Dwayne Jones, Raef Lafrentz, Michael Olowokandi, Kendrick Perkins (actualmente en Oklahoma City Thunder), Justin Reed, Wally Szcerbiak, Delonte West, el propio Scalabrine... y sobre todo, su gran estrella: Paul Pierce.


 Brian, aunque fue un jugador "de relleno", se convirtió en un jugador querido, admirado, por los Celtics.

 El equipo hizo un desastroso récord de 33 victorias y 49 derrotas, con lo que los Playoffs... ni de cerca, y Brian realizó unos promedios de 3 puntos y 1'5 rebotes... en tan sólo 13 minutos escasos de juego:


 Pero si aquellos Celtics habían sido malos... prepárense, porque lo peor está aún por llegar.

 Para la segunda temporada de Brian en Boston, los C's se habían hecho con jugadores como Leon Powe, Theo Ratliff, Allan Ray, Sebastian Telfair... y una joven promesa, que tardaría muy poco en cumplir con las expectativas: ese joven se llamaba Rajon Rondo, recién llegado, vía Draft, de Phoenix Suns:


 Como decimos... todo lo malo estaba aún por llegar. El equipo tan sólo contaba con Paul Pierce como estrella, ya que Rondo aún estaba "cociéndose", como suele decirse, y los resultados... no llegaron. Se sabía que los de Boston preparaban un proyecto a largo plazo, pero... cuánto tiempo era aquello?.

 Con tan sólo 24 victorias y 58 derrotas, los Celtics fueron prácticamente un títere ante todo aquel que jugaba un poco "en serio". Los números de Brian?. 1'8 puntos y 1'6 rebotes:


 Pero Brian había apostado a caballo ganador, y lo sabía. Los Celtics era un equipo grande, muy grande, y como decimos, llevaba tiempo planeando una "sacudida" a la Gran Liga, en el mercado. Y llegaría en la tercera temporada de Scalabrine en el equipo (temporada 2007/ 2008).

 El equipo de Doc Rivers se hacía con jugadores importantes, como Glen, Big Baby Davis, Eddie House, James Posey... y sobretodo, dos nombres que representan un "todo": los más que sensacionales Kevin Garnett, que procedía de Minnesota Timberwolves, y el mejor franco tirador de la historia de la NBA: Ray Allen. Junto con su gran capitán, Paul Pierce, formarían un letal Big Three:


 Kevin Garnett y Ray Allen no eran buenos... eran (y son) buenísimos, con lo que el éxito estaba prácticamente garantizado.

 El equipo pasó de 24 victorias y 58 derrotas la campaña anterior a... 66 victorias y tan sólo 16 derrotas (es decir, 42 victorias más que la campaña anterior), y se plantó en las Finales de la NBA, en 2008, en las que VENCERÍA a L. A. Lakers, , por un contundente 4- 2.

 La nota negativa de estas Finales, fue que Brian Scalabrine no llegó a disputar ni un sólo segundo. Brian había disputado ya dos Finales de la NBA, y en esta campaña promediaría 11 minutos en pista, con 1'8 puntos y 1'6 rebotes. Es curioso como un jugador, a priori tan intrascendente para un equipo, conseguía su anillo de campeón NBA, y conseguía, además, el cariño de todos:


 En su 4ª temporada de Massachusetts, Brian compartió vestuario, además de con las estrellas que le "habían" dado un anillo, con jugadores como el talentoso, a la par que conflictivo Stephon Marbury, Patrick O' Bryant (otro jugador querido por la afición verde, dados sus orígenes), y Bill Walker:


 Tras una buenísima temporada, en la que se consiguieron 62 victorias y 20 derrotas, los Celtics llegaban a los Playoffs... donde ser llevarían una muy desagradable sorpresa: en las Semifinales de Conferencia, caían estrepitosamente eliminados, ante Orlando Magic, por 4- 3, dirigidos por el actual jugador de L. A. Lakers, Dwight Howard.

 Brian Scalabrine promedió esa temporada 3'5 puntos y 1'3 rebotes (sorprendentemente, su 2ª mejor temporada como jugador verde.

 Y avanzamos hasta la temporada 2009/ 2010. El último de Brian en Boston.

 A nivel de equipo... fue buena: con un récord de 50 victorias y 32 derrotas (peor que los años anteriores), los C's avanzaban con paso firme hacia los Playoffs. A nivel individual... horrible (particularmente). Brian, jugando menos aún que de costumbre, promedió unos irrisorios 1'5 puntos y 0'9 rebotes.

 En un equipo al que habían llegado jugadores como Marquis Daniels (actualmente en Milwaukee Bucks), Michael Finley, Nate Robinson (ahora en Chicago Bulls), o Rasheed Wallace (en New York Knicks, tras un año retirado), los Celtics llegaron, de nuevo, a las Finales de la NBA (las terceras Finales de la NBA de Brian Scalabrine), y perderían 4- 3 ante quienes las habían ganado años atrás: L. A. Lakers.

 Tras 5 años en Boston, además de otros 4 en New Jersey, Brian Scalabrine volvía a ser "libre".

 No muchos le querían ya, dado su bajo rendimiento y su edad, pero otra puerta importante se le abrió de par en par. El 21 de Septiembre de 2010, firmaba, como agente libre, un contrato no garantizado, con un año de duración, por otro histórico: Chicago Bulls.


 Y Brian, de repente... volvió a nacer.

 Scalabrine salía de Boston, una ciudad con orígenes irlandeses, para recalar en Chicago, otra ciudad con ciertos orígenes irlandeses... aunque más de tipo italiano (al igual que él). Rápidamente, se convirtió en el ídolo de la ciudad, y el pupilo de Tom Thibodeau, entrenador de Chicago Bulls, comenzó a dejarse ver en todo tipo de eventos, bares, parques... era un tipo realmente sociable, y se acoplaba de manera más que sobresaliente, al equipo.

 El bueno de Brian, que nunca había destacado como jugador (sí lo había hecho en la universidad, pero en la NBA... nada de nada), veía como su carrera estaba marcada por dos caminos: el primero era el deportivo, con un anillo de campeón y tres Finales NBA, sí, pero nulo a nivel individual. Y el segundo camino... era el, llamémoslo, "social". Brian Scalabrine fue rápidamente "bautizado" como "The White Mamba" (la mamba blanca), en alusión a Kobe Bryant, jugador de Lakers, quién es apodado como "The Black Mamba":


 Como decimos, su contrato estaba NO garantizado, por lo que pasaría a cobrar el mínimo posible (algo menos de 500.000 dólares), pero Brian era feliz de todas formas: "Qué más puedo pedirle a la vida?", decía Brian. "Tengo una mujer maravillosa, dos hijos fantásticos, me dedico a lo que más me gusta, he sido campeón (en tono algo jocoso), la gente me quiere... Soy un tío, sin duda, con mucha suerte". Y razón no le faltaba:


 Brian no jugó demasiado (siendo benévolos), pero cada vez que entraba en la pista, cada vez que se quitaba el chandal... la gente enloquecía: gritos, aplausos en cada jugada, ovaciones en cada canasta... Brian se sentía como el mismísimo Michael Jordan: "Y eso que soy blanco", decía. "Imagínate si llego a ser negro, y llego a llevar el 23 a la espalda. No me lo quiero ni imaginar", bromeaba. El grito de "We want White Mamba" era una constante en el United Center de Chicago:


 Tras una temporada en lo profesional casi inexistente (1 punto por partido, y 0'4 rebotes)... su contrato terminaba, de nuevo.

 Y con la temporada 2011/ 2012... llegaba el "lockout". Brian, meditando la retirada, decidió darse una oportunidad "extra". Se la merecía, tras tantos años sufriendo derrotas, y saboreando extrañas victorias, desde el banquillo, por lo que... decidió emigrar a Europa.

 Él siempre había dicho que no entraba en sus planes, ya que siempre, moverse, significaba alterar la vida de Kirsten, su esposa, y sus dos pequeños, pero no le quedó otra. El destino?. Como decimos, Europa; y más concretamente, Italia.

 Brian jugó durante un tipo en la Benetton Treviso italiano, pero tras el fin del "lockout", decidió volverse a los EEUU:


 Tras su regreso a los EEUU, en busca de esa última "bala"... volvieron, con otro contrato NO garantizado, a aparecer los Bulls.

 Los Bulls tenían mucho que agradecerle, de extraña manera, a Brian Scalabrine, ya que éste les había dado todo su amor, esfuerzo y compromiso (como de costumbre), con lo que le dieron otro año más de contrato, firmado el 11 de Diciembre de 2011:


 Scalabrine terminó su periplo en los Bulls con unos números muy similares a los de su última temporada en Illinois, bajo la tutela de Tom Thibodeau, y junto a jugadores como Carlos Boozer (foto superior), Joakim Noah o Derrick Rose, por nombrar a algunos: 1 punto por noche, junto a 0'8 rebotes.

 Pero en la vida... todo (o casi todo), se termina. Las lesiones en los hombros habían sido una constante en la vida deportiva de Scalabrine (se había visto "obligado" a practicar yoga, para mejorar su flexibilidad), y a los 33 años... decidía, ante la falta de ofertas, que le había llegado su hora:


 Brian Scalabrine se retiraba tras la temporada 2011/ 2012, con 11 temporadas jugadas en la NBA, en tres equipos, y con 20.000.000 de dólares ganados en contratos, entre New Jersey, Boston, Chicago e Italia.

 Pero un tío como el, positivo donde los hay, y con esa vitalidad que tanto nos gustaba, no iba a abandonarnos así como así.

 Brian siempre había destacado, entre otras cosas, por ser un excelente animador, tanto a nivel puramente profesional... como a nivel interno, con sus compañeros. Tras retirarse como jugador, aceptó un puesto como locutor de radio deportiva, a sus 34 años, en Comcast SportNet New England, en Nueva Inglaterra (concretamente en Boston):


 Brian siempre ha sostenido, desde entonces, que esta siempre ha sido "su gran pasión", y que se toma esto muy en serio, como una posible prueba para, quién sabe, en un futuro poder retransmitir partidos de la NBA. "Retransmitir partidos sería la ilusión de mí vida", decía. "Quién sabe, pero seguir ligado al baloncesto es mí mayor ilusión. Estoy estudiando con la gente adecuada la posibilidad de comentar partidos de la NBA en el 2013. Espero que todo salga bien":


 Con todo esto, Chicago Bulls, en muestra de su agradecimiento, llegó a ofrecerle, a mediados de 2012, la posibilidad de entrar en el cuerpo técnico del equipo, junto a su ex entrenador, Tom Thibodeau, por petición expresa de este, pero Scalabrine se apresuró en declinar (al menos por el momento, como él ha dicho), la oportunidad: "La radio es mí pasión. Quiero probar en esto. Quién sabe si en un futuro me dedicaré a entrenar, pero por el momento, esto es lo que más deseo. Le doy las gracias, de corazón, a la organización de los Bulls, y a toda la ciudad de Chicago, por su amor. Siempre van a estar conmigo; vaya a donde vaya".

 Bien, pues este ha sido y es Brian Scalabrine.

 Como hemos repetido varias veces a lo largo del artículo, nunca fue el más rápido, nunca fue el más técnico, nunca fue el más fuerte y tampoco fue el más hábil, pero sí fue, desde luego, el más profesional. Tras 11 años en la NBA, un anillo de campeón y tres Finales de la NBA, puede decir, sin duda, que siempre ha estado al pie del cañón.

 Brian Scalabrine. El poder de la mente.

 En la despedida, aunque corto, os dejo con un vídeo de Brian, con imágenes de todo tipo, para admirar a este genial deportista, que sino un líder en la pista, sí lo fue en el vestuario. La pregunta ahora, como reza el vídeo, es: futuro Hall of Fame?.

 Espero lo disfrutéis tanto como yo:






















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