viernes, 30 de noviembre de 2012

La elegancia tiene nombre propio. Stephen Curry



 Cinco son los años que le quedan a los aficionados de los Warriors para disfrutar del equipo en Oakland, California. En 2017, el equipo, Golden State Warriors, volverá a sus orígenes, y volverán a San Francisco de nuevo, para volver a ser San Francisco Warriors. Sea en San Francisco o en Oakland, hay una cosa que está clara; los Warriors tienen a su líder; a su gran líder, y ese no es otro que el genial Stephen Curry.

 Puede que Stephen Curry nos sonase familiar ya desde su llegada a la NBA, y el motivo no era otro que el conocido Dell Curry, su padre, quién fue jugador hasta hace relativamente poco de, entre otros, Utah Jazz, Cleveland CavaliersCharlotte Hornets, Milwaukee Bucks o Toronto Raptors:


 Wardell Stephen Curry II nació un 19 de Marzo de 1988 (24 años), en Akron, Ohio (sí, la misma ciudad en la que nació el gran LeBron James), pero su mayor parte de la infancia la pasaría en Charlotte, debido a que su padre, Dell, jugaba por aquel entonces en Charlotte Hornets (desde 1988 hasta 1998).


 Hijo de Dell, antiguo jugador NBA, y de Sonya (antigua jugadora de voleibol), tiene dos hermanos: un hermano más joven, Seth, que actualmente es jugador de University of Duke), y una hermana, Sydell:




 La familia Curry siempre ha sido realmente religiosa (cristianos). Es frecuente, relativamente, ver en las zapatillas de Stephen, durante los partidos, ciertas frases de origen bíblico.

 Stephen ingresó, en Charlotte, en Charlotte Christian High School. Allí, jugando para los Knights, fue, literalmente, una estrella a nivel nacional. LLevó a su equipo a 3 títulos de Conferencia, además de ser nombrado dos veces MVP:


 Su padre, Dell, era miembro del Hall of Fame en Virginia, por lo que el verdadero sueño del pequeño Stephen, una vez finalizada su etapa escolar, era jugar para los Hokies. Tras finalizar el colegio, Stephen y su padre acudieron allí para tener una reunión con el entrenador y el cuerpo técnico. Allí, el físico de Stphen, algo "endeble" (actualmente 1,91 metros y sólo 82 kilos), supuso cierto problema, pese a su habilidad como jugador. "Se trata de una perla de chico, lo sabemos, pero es muy liviano, y tenemos, sinceramente, nuestras dudas acerca de lo que será capaz de hacer y no. Le queremos, pero no va a ser titular". Estas palabras, procedentes de su entrenador, "mataron" al pequeño Stpehen, que terminaría yéndose a Davidson College, para jugar con los Wildcats:


 Tras, por decirlo de una manera "suave", ser rechazado en Virginia, como decimos Stephen Curry ingresaba en Davidson College, para jugar a las órdenes de Bob McKillop, en el año 2006:


 La decisión de Curry, cuanto menos, sorprendió a propios y extraños, ya que Davidson era considerada una universidad menor, y continuamente fracasaba en sus intentos por conseguir un torneo, cuyo última conquista databa de 1969. Una vez decidido que se iría allí, para jugar con los Wildcats, el entrenador Bob McKillop, en una charla en un alumni event, dijo: "esperad a ver a Stephen Curry. Ese chico es especial. Es, posiblemente, lo mejor que hayamos visto jamás pasar por esta universidad. Los Wildcats serán más salvajes que nunca":


 Stephen Curry permanecerá en Davidson desde 2006 hasta 2009, donde se convertirá en el mejor jugador de la historia de la universidad.

 Los comienzos de Stephen con los Wildcats... fueron los esperados. Ya en su 2º partido con Davidson, en este caso ante University of Michigan, Curry haría 32 puntos, 4 asistencias y 4 rebotes, dejando a todo el pabellón con la boca abierta:


 Davidson College estaba ubicada en la Southern Conference, donde Stephen Curry, como freshman (jugador de 1º año), tendría que vérselas con un jugador con el que a día de hoy comparte una gran amistad, y en su momento una gran rivalidad, siendo ambos las estrellas de aquella Conferencia: el genial Kevin Durant. Kevin se iría a la NBA en 2007, siendo seleccionado en la 2ª posición, tras Greg Oden, por Seattle Supersonics (actuales Oklahoma City Thunder), y dejaría a Stephen como la gran estrella allí.


 Esa temporada, un genial Curry llevaría a los Wildcats a un récord de 29 victoria y tan sólo 5 derrotas, con las que se harían con el título en la Southern Conference.

 Tras su año freshman, el nivel tan sumamente alto mostrado por Curry le valió a este el ser seleccionado por el Team USA U19, para el campeonato del mundo que se celebraría en Serbia (Novi Sad). Además de esto, fue MVP de la NCAA.


 Llegaba el año sophomore (2ª temporada), de Stephen Curry con los Wildcats, y la expectación era máxima. El nivel mostrado el año anterior había sido terrible, y en Davidson se programaron varios partidos de pretemporada para ver a los suyos compitiendo contra los mejores. Quizás aquello fue algo "prematuro", y, tras seleccionar unos rivales demasiado potentes (eran nada más y nada menos que North Carolina, Duke, NC State y UCLA), los Wildcats... perdieron, pese a un gran Curry, TODOS los partidos.

 El inicio no había sido bueno, pero Stephen, siempre cabal en sus declaraciones, ponía orden: "Tenemos que ser realistas", decía Curry. "Davidson lleva tiempo en la sombra, y ya el año pasado salimos de ella, pero hay que ir paso a paso. Hemos perdido, pero hemos perdido ante equipos ya campeones, ante equipos ya hechos, y aún así hemos dado la cara. Esperemos a ver que pasa en la temporada. Sólo pido calma". Sorprendentes declaraciones de un chico de casi 19 años.


 Pese a aquel mal inicio, Stephen Curry se mostró durante la campaña simplemente arrollador, con unos promedios de 27 puntos por partido, 5 rebotes y 3 asistencias (su gran talón de Aquiles, pese a ser base), que le valdrían para ser máximo anotador de la Southern Conference).

 Con un parcial de 26 victorias y 6 derrotas en temporada regular (un parcial de 20 victorias y 0 derrotas en casa, simplemente impresionante), los Wildcats se harían con el título de campeones de la División I de la NCAA:


 Tras el título de temporada regular, los de Davidson avanzaban a la post- temporada con paso muy firme. En su primer partido en post- temporada, se enfrentarían a University of Gonzaga, en un partido en el que Curry anotaría, sin vacilar lo más mínimo, 40 puntos. En la siguiente batalla, se enfrentarían a la prestigiosa University of Georgetown, donde Curry, pese a las dificultades, anotaría 25 puntos.

 La gran batalla (o una de las más grandes, al menos), tendría lugar en las Semifinales, donde Davidson se enfrentaba a University of Wisconsin. Wisconsin era temida, sobre todo, por tener, quizás, al mejor defensor (al menos el más pegadizo), Michael Flowers. Defendido por Flowers, Stephen Curry tampoco dudaría demasiado, y anotaría 33 puntos, llevando a los suyos a la Final:


 Y así los Davidson Wildcats llegaban a la Final del campeonato. Enfrente?. Los temidos Kansas Jayhawks, dirigidos por Bill Self. Pese al gran partido de Stephen Curry (25 puntos), los Jayhawks, comandados por jugadores como Mario Chalmers, Brandon Rush, Cole Aldrich o Darrell Arthur, fueron demasiado para, quizás, unos inexpertos Wildcats, y se llevarían el título, dejando a los de Davidson, y más concretamente a Curry, con la miel en los labios. "Aquello fue horrible", comentaba Stephen en ESPN años después. "Habíamos estado tan tan cerca...":


 Tras esa campaña, impresionante, Stephen fue nombrado All- American, el 31 de Marzo de 2008.

 Pero Curry, que tenía pensado irse a la NBA tras aquel año... se lo pensó dos veces. Él era y es un campeón, y viene de una familia en la que ambos, padre y madre, han sido deportistas profesionales, por lo que le aconsejaron: "No abandones. Lo que hagas, aquello a lo que te dediques, hazlo bien. Cómo vas a irte, habiendo perdido una Final?. Espera. Aún eres joven, y probarás lo que es ser profesional, pero no dejes tirado a tus compañeros", le dijo Dell, su padre. "Aquello me llegó al alma", dijo Stephen. "Tuve que quedarme. Sería un cobarde si abandonaba".

 Tras perder ante los Jayhawks, Stephen Curry decidió volver, para "desarrollar mi juego como base, y para ser mejor". Aquellas palabras le llegaron muy dentro a Bob McKillop, su entrenador, quién llegó a decir de él que "es el deportista más exigente consigo mismo que jamás he tenido el placer de entrenar".


 En su siguiente partido (ante University of Oklahoma), pese a saldarse con derrota, Stephen batió su récord histórico de anotación, haciendo un total de 44 puntos. Tan sólo 11 días más tarde, ante NC State, repetiría hazaña, mostrándose como un jugador mucho más agresivo que el año anterior.

 Pero Curry no frenaría hasta conseguir ser el mejor, y su primer paso llegaría la tarde del 7 de Enero de 2009, ante University of Duke. En aquel partido, Stephen anotó 29 puntos. 29 puntos que le valieron para convertirse en el 2º máximo anotador de la historia de la universidad. 1 mes y 3 semanas más tarde (28 de Febrero de 2009), superaría al legendario John Gerdy, como máximo anotador en la historia de Davidson College:













 Como anécdota, tras finalizar su periplo universitario (sus estudios aún sigue cursándolos, durante los veranos), diremos que Stephen Curry tan sólo se perdería 1 partido, el cual sería ante Furman University el día 7 de Enero de 2009, tras torcerse el tobillo tras un rebote.

  Y con 3 años de universidad cursados en Davidson College... Stephen Curry ahora sí estaba completamente preparado para la NBA. En el Draft de 2009, Golden State Warriors escogía al joven Curry en la 1ª RONDA, EN LA 7ª ELECCIÓN GLOBAL, en un Draft en el que el nº1 sería Blake Griffin, de L. A. Clippers, y en el que se encontraran figuras como James Harden (3ª elección global), Tyreke Evans (4ª elección global), Ricky Rubio (5º elección global), Brandon Jennings, Ty Lawson o JRue Holiday, por nombrar a algunos jugadores destacados.


 El día de su presentación con los de Oakland, Stephen firmó un contrato que le uniría a los Warriors durante 4 temporadas, a cambio de 12,7 millones de dólares:


 Stepehen Curry, ya jugador de Golden State Warriors, era feliz, y así lo mostraba: "Soy feliz de haber llegado a este equipo", comentaba. "Coincidir con Don Nelson (por aquella, entrenador de los Warriors), es un sueño. Es uno de los entrenadores más importantes y más respetados del país, por lo que no puedo ni quiero esperar. Estoy ansioso".

 El primer partido de Curry con los de Oakland se produjo ante Houston Rockets, y Stephen mostraría sus armas en él, anotando 14 puntos y 7 asistencias en la victoria ante los tejanos.

 Pero no todo fue un bálsamo para Curry. En un equipo formado por grandes nombres, como Monta Ellis, el talentoso pero siempre díscolo Stephen Jackson, Raja Bell, Kelenna Azubuike o Ronny Turiaf, el joven Curry se sentía poco "aropado", digamos, y su aclimatación, pese a ser buena, quizás tardó un poco más de lo esperado en llegar:


 El 23 de Enero de 2010 (foto superior), Curry batiría su, hasta el momento, récord de anotación en la NBA, con 32 puntos ante New Jersey Nets.

 Pero el 10 de Febrero de 2010 (es decir, 17 días después), Stepehn Curry protagonizará su actuación más épica hasta el momento, anotando un triple- doble, con 36 puntos, 13 asistencias y 10 rebotes, contra L. A. Clippers:


 Y como no hay dos sin tres... la tercera aún perdurará hasta el día de hoy: el 14 de Abril de 2010, con la temporada (mala temporada, por cierto), a punto de finalizar, Stephen batiría su récord de anotación en la NBA (que aún perdura hasta hoy), con 42 puntos, esta vez ante Portland Trail Blazers.

 Con la temporada regular ya finalizada, y los Warriors fuera de los PlayOffs, Curry terminaría en 2º lugar para hacerse con el trofeo Rookie of the Year, qu caería, posiblemente debido a la lesión de Blake Griffin, en manos de Tyreke Evans, estrella de Sacramento Kings:


 Ese verano, Stephen Curry fue llamado para formar parte del equipo norteamericano que acudiría al Campeonato del Mundo 2010, celebrado en Turquía, donde se harán con la medalla de oro, tras vencer en la Final a la anfitriona Turquía:


 Y con su temporada rookie finalizada, y con una medalla de oro bajo el brazo, Stephen comenzaba así su 2ª campaña en la NBA, tras haber hecho unos promedios de 17 puntos, 6 asistencias y 5 rebotes en la 1ª campaña, y habiéndose consolidado como un grandísimo francotirador.

 Pero muchos cambios le esperaban en Oakland. Con una casa recién comprada, en la cual vivirá con su novia desde los 14 años, Ayesha Alexander, la noticia saltaba en los periódicos cuando Don Nelson, su entrenador en el 1º año, y gran gurú de la NBA, anunciaba que abandonaba el cargo, y en su lugar llegaba Keith Smart, antiguo jugador NBA.

 Pero no sólo de entrenador cambiaba la franquicia. Nombres importantes, como Stephen Jackson, o Ronny Turiaf, también salían del equipo de la bahía, y en su lugar, el equipo decidía dar un salto de calidad, con la contratación de jugadores como David Lee, el gladiador llegado de New York Knicks, Dorrell Wright, el sensacional pero irregular francotirador, Jeremy Lin (el ahora archi conocido jugador norteamericano, pero de origen taiwanés), o Louis Amudson, ya un trotamundos de la NBA.


 El equipo decidía, con la contratación de estos jugadores, dar un cierto "salto de calidad", y poder meterse de esta manera en los PlayOffs, con un buen base como Curry, un genial escolta como Ellis, un buen alero como Wright, un fantástico ala- pívot como Lee, o un pívot en el que, quizás, los Warriors confiaban demasiado, como el letón Andris Biedrins, pero... nada más lejos de la realidad.

 Los problemas entre Stephen Curry y Monta Ellis, ambos eléctricos en el juego, eran constantes, y pese a ellos negarlo, diciendo que eran grandes amigos... estaba claro que ahí faltaba (o sobraba, mejor dicho), algo, y que ambos no podían jugar juntos). Tras un récord de 36 victorias y 46 derrotas, los Warriors volvían, una vez más, a quedarse fuera de PlayOffs, y todo comenzaba a perder cierto sentido.

 En el fin de semana del All- Star, no obstante, Stephen Curry decidió deleitarnos a todos con su exhibición en la competición all- Star Skills Challenge, en la que los jugadores más talentosos de la NBA dedican sus mejores actuaciones al público. Stephen tímido como siempre, venció en la final al genial base de Oklahoma City Thunder, Russell Westbrook:


 Su temporada habría sido, hasta el momento, la mejor de todas, con 19 puntos de media, 6 asistencias y 4 rebotes.

 Durante el verano de 2011 (concretamente, el 30 de Julio), Stephen Curry y Ayesha Alexander contraían matrimonio en Charlotte, Carolina del Norte. Ambos se habían conocido, como decimos, con 14 años, mientras acudían al coro de la Iglesia, y desde entonces, siempre han permanecido unidos. "Me gusta más que sea mí amiga, mí socio, mí apoyo, que cualquier otra cosa", decía Stephen. "La tengo a ella y es como si contase con un ejército", reía. "Me apoya en todo, y jamas deja que me caiga. Si tropiezo, allí está, y si hago algo mal, es la primera en venir a decírmelo. No se si le pagan en el equipo por tenerme a raya, pero lo parece", comentaba tras la boda:














 Y tras la boda, comenzaba su año junior (3ª campaña) en la NBA. Con ella llegarían más cambios (aún más, en una franquicia acostumbrada al "movimiento" de jugadores), y Stephen Curry se establecerá como jugador franquicia.

 El equipo comenzaba con dos piezas claves, que eran Curry y Ellis (como siempre), y con David Lee como guardaespaldas de ambos, pero nuevas piezas se incorporaban al equipo. La primera sería un nuevo entrenador. Keith Smart, con un récord horrible la campaña anterior, había sido destituido, y en su lugar llegaba el genial Mark Jackson, antiguo jugador del equipo y perfecto conocedor de todos los entresijos del equipo. Con él llegó el cambio (aunque los resultados no lo reflejasen). Jugadores como Nate Robinson, la pequeña krytonita campeona del concurso de mates, Richard Jefferson, un buen alero, el rookie Klay Thompson o Jeremy Tyler, llegaban al equipo, en lugar de Jeremy Lin, o Louis Amudson, que se iban, y todo parecía prometer un poco más que la temporada pasada. De nuevo, cataclismo.

 El equipo era un caos, y Curry comenzó su periplo con las lesiones en el tobillo, que le mantuvieron alejado de las pistas durante cierto tiempo (se operó, finalmente, del tobillo este verano). En el juego... más de lo mismo: Curry y Ellis, pese a ser grandes jugadores, no se entendían, y Mark Jackson terminó harto: el 14 de Marzo de 2012, es decir, a mitad de campaña, Monta Ellis era traspasado a Milwaukee Bucks, a cambio del pívot australiano Andrew Bogut (no sabemos si el remedio sería peor que la enfermedad). Stephen Curry ganaba la batalla, y se quedaba como líder del equipo:


 Pese a la marcha de Monta Ellis, el equipo, durante la campaña lockout de 66 partidos, no mejoró demasiado, y terminó con un récord de 23 victorias y la barbaridad de 43 derrotas, mostrando debilidades por todos los costados:


 En cuanto a la participación de Curry... como líder del equipo, sí dio la talla, terminando con unos promedios de 14,7 puntos, 5,3 asistencias y 3 rebotes (pese a sus continuas lesiones), pero su equipo se quedó muy lejos de parecerse a un equipo de primer nivel, aunque fuese de lejos.

 En el aspecto personal, tras la campaña, que terminó antes tras no llegar a la post- temporada, le sirvió a Stephen para varias cosas: la más importante, y a nivel deportivo, fue para tratarse en condiciones su maltrecho tobillo derecho. Y la segunda... la segunda ya nos fue avisada vía Twitter. En él, Stephen nos avisaba que él y Ayesha acababan de ser padres de una niña, llamada Riley, nacida el 19 de Julio de 2012:


 A sus 24 años, Stephen comienza ya su cuarta campaña con Golden State Warriors. Parece ya recuperado de sus continuos problemas de tobillo, que no le permitieron ser quién él hubiese querido, quizás, la temporada anterior, y, por el momento, se encuentra promediando 20 puntos, 6 asistencias y 5 rebotes, con un sensacional % en tiros de 3 puntos, su gran especialidad. En cuanto al equipo... parece que está mejor que en temporadas pasadas: actualmente se encuentra con 7 victorias y 5 derrotas (un saldo positivo siempre es sorpresa en Oakland), y el equipo marcha 5º en la Conferencia Oeste.

 Bien, pues este es Stephen Curry, la gran estrella y jugador franquicia de Golden State Warriors. Sin duda, se trata de uno de los jugadores más disciplinados de la NBA, y que, pese a su edad, está ya en su 4ª campaña en la NBA. Esperemos poder ver a este genial base en los PlayOffs, aunque tanto él como su entrenador, Mark Jackson, tendrán difícil guiar a los suyos hacía la post- temporada.

 En la despedida, os dejo, como siempre, con un vídeo con algunas de sus mejores jugadas. Un base tan disciplinado y con tanta clase como Curry es difícil de encontrar, por lo que... ya sabéis; espero que disfrutéis de él.

 La elegancia tiene un nombre: se llama Stephen Curry.
















martes, 27 de noviembre de 2012

Vidas paralelas... con un mismo final?



 Hay algunos jugadores con quiénes la vida no parece ser justa... y otros a los que, simplemente, todo parece darles igual. En este caso hablamos de dos jugadores completamente diferentes en cuanto a todo, pero que pueden estar agotando todas y cada una de sus vías para mantenerse en la élite, la NBA, de manera diferente y por distintas razones. Hablamos de Brandon Roy, de Minnesota Timberwolves, y de Andrew Bynum, de Philadelphia 76ers.

 Ambos jugadores, excelentes en su juego, se encuentran en una muy delicada situación, y sus franquicias y entrenadores (Rick Adelman en el caso de Roy, y Doug Collins en el caso de Bynum), parecen comenzar a perder la paciencia (aunque de diferente manera), con sus pupilos.

 Pasemos a comentar los casos:

 1º) Brandon Roy (Minnesota Timberwolves):


 He aquí el más claro ejemplo de mala suerte, sin duda.

 Brandon Roy era (y siempre será), un excelente escolta, que apuntaba a destrozar todos los registros posibles en la NBA, y al que sólo el gran Kobe Bryant superaba... hasta el día en el que no pudo más.

 Tras lesiones de todo tipo en sus rodillas, desde su etapa en la universidad, a los 26 años, Brandon Roy tuvo que retirarse de la práctica del baloncesto, debido a que los médicos detectaron, literalmente, que no había cartílago en ninguna de sus rodillas, fruto de mil y una intervenciones, y que, de querer seguir caminando, debía abandonar aquello que más amaba: la NBA, y el baloncesto.


 La lesión de Roy fue trágica, ya que perdíamos a uno de los mejores jugadores de la NBA, y con un prometedor futuro por delante... pero más trágica fue de la manera en la que se produjo. A Roy se le vio casi llorando en pleno partido con Portland Trail Blazers, su antiguo equipo, e incluso él mismo admitió que tuvo que "luchar por no llorar en público en pleno encuentro". Tras hablar con el entrenador, compañeros, familia y médicos, el día 9 de Diciembre de 2011, Brandon Roy anunciaba, entre lágrimas, que abandonaba la NBA.


 Pero un ganador como él, como ya comentamos en el artículo dedicado a él exclusivamente, no se rinde fácilmente, y dicen que tras retirarse, siguió jugando, de manera extra- profesional, al baloncesto.

 No pudiendo esperar, el 31 de Julio de 2012, es decir, a la temporada siguiente, Brandon Roy anunciaba que volvía a la NBA, para jugar en Minnesota Timberwolves, con 28 años de edad, y tras un año retirado de las canchas.

 En su exhaustivo y cuidadoso reconocimiento médico (en su caso, más exhaustivo que, quizás, ningún otro), los médicos de la franquicia de Minnesota dijeron que Roy se había sometido durante un año entero a un tratamiento de plasma rico en plaquetas, pero que no podían garantizar nada. Aún así, tras una reunión con Adelman, los dueños de Minnesota y los médicos, se decidió firmar a Roy.

 Pero el problema venía ya de Portland. El día que Roy se retiró, aún tenía contrato con los Blazers, por 4 temporadas más, aunque estos, respetuosos con quién otrora fuese su gran capitán, decidieron darle la baja, por lo que Roy firmó como agente libre, renunciando al dinero que aún podría haber seguido ganando de los Blazers de Portland.


 Roy, siempre pendiente de sus rodillas (ambas están, literalmente, destrozadas), comenzó la temporada luciendo el dorsal nº3 en vez del 7 (propiedad de Derrick Williams), para querer "olvidar el pasado. Llevaré el 3 porque ha sido mi dorsal en la universidad; donde he tenido mis mejores años y donde no me preocupaba de nada más".

 La campaña no empezó del todo mal... hasta su partido ante Indiana Pacers. Allí, en un choque ante George Hill, Roy cayó desplomado y con la mano en su rodilla izquierda, lo que sin duda hizo a todo el mundo saltar de sus asientos.


 Tras evaluaciones médicas... los médicos de los Wolves, y en particular el especialista que ya le había tratado en un pasado, fueron MUY claros: "Le dijimos que no volviese, que esas rodillas no aguantarían. El hueso fricciona con el hueso, y no hay nada que lo amortigüe, por lo que poco a poco va desgastándose. Entiendo a Brandon, pero ha de entender que esto ya no va de baloncesto... esto va de su vida. Hablamos de un chico de 28 años que, de seguir así, puede que a los 30 años necesite prótesis de rodillas en ambas piernas o que tenga que andar en silla de ruedas". Los médicos eran claros.

 Aún así... Roy no se da por vencido. Nunca se ha dado por vencido. Tras hablar de nuevo con los médicos, el lunes 19 de Noviembre de 2012, Roy se operó, de nuevo, de su rodilla derecha, en una exitosa operación (dentro del caos de la situación, claro está). Se espera que Brandon pueda regresar en dos meses aproximadamente, pero habrá que ver como Rick Adelman, entrenador de los Wolves, se toma la recuperación de Roy: "Es un gran chico, pero no queremos que se haga daño. Se que ama este deporte, pero no quiero ser yo quién se cargue a un joven. Veremos a ver que sucede".


 Lo cierto es que la vida de Brandon Roy, últimamente, está siendo una verdadera tragedia. Desde 2011 que se retiró, hasta el día de hoy, Brandon ha intentado de mil y una maneras jugar, y su comportamiento, profesional a la par que, quizás, irresponsable desde el punto de vista médico, es intachable, pero habrá que ver si este genial escolta puede seguir jugando o, definitivamente, todos dan por hecho que su vida como jugador ya ha tocado fondo, por aspectos distintos al meramente deportivo.

 Una lástima, pero es así. En cualquier caso, seguro que todos, sin excepción, le deseamos lo mejor a este gran profesional.

2º) Andrew Bynum (Philadelphia 76ers):


 Parece el hombre que se niega a crecer, permaneciendo eternamente como un "niño inmaduro". Duro, pero así de simple.

 Lo que no puede ser, no puede ser, y Andrew Bynum está colmando la paciencia de todos, incluida la de su entrenador, el siempre paciente y respetuoso Doug Collins.

 Bynum, procedente de L. A. Lakers, aterrizó en Philadelphia, Pensilvania, el 10 de Agosto de 2012, tras los propios Lakers ejercer la opción unilateral que tenían de renovarle (con 16,1 millones de dólares/ año de por medio), y, mediante un trade a 4 bandas entre Orlando Magic, Denver Nuggets, Philadelphia 76ers y los propios L. A. Lakers, Bynum llegaba a la ciudad del amor fraternal.


 Desde entonces... todo ha ido de mal en peor. Bynum, como de costumbre, llegó ya lesionado a Philadelphia, y con la sombra de sus maltrechas rodillas proyectándose ya a lo lejos. La temporada pasada, sin embargo, el rendimiento de Bynum había sido fantástico, y en una temporada de 66 partidos (recordemos, con lockout de por medio), Bynum jugó un total de 60 encuentros (sólo se perdió uno por torcedura de tobillo, y el resto se debieron a una sanción que arrastraba tras golpear a J. J. Barea, de Dallas Mavericks, en las Semifinales de Conferencia del año anterior), y promedió 19 puntos y 12 rebotes por partido.

 Tras todo esto, pese a sus rodillas estar mal, el joven pívot de 26 años (los años van pasando, y puede dejar de convertirse ya en una promesa), prometía, y mucho, llegando a un equipo genialmente dirigido por un hombre alegre, y a quién le gusta dejar jugar a sus chicos, Doug Collins, y llevado por jóvenes jugadores, como JRue Holiday, Evan TurnerLaVoy Allen, Spencer Hawes, Thaddeus Young... El equipo le esperaba, y él, pese a estar lesionado, parecía ansioso por jugar: "Tengo ganas de llegar", decía; "Tengo ganas de firmar un contrato a largo plazo (termina contrato esta temporada), con los Sixers, y convertirme en jugador franquicia", o "es aquí donde quería jugar". Estas eran algunas de sus dedicatorias a los Sixers.


 Bien... pues nada más lejos de la pura realidad. Pese a comenzar la temporada ya lesionado, como decimos, incluso "amenazó" con jugar el primer partido, ante Denver Nuggets, el pasado día 31 de Octubre, en la jornada inagural de la temporada 2012/ 2013... pero nada.

 Bynum, en la pretemporada, había estado tratándose con Orthokine, un antiinflamatorio contra su artritis (duro decirlo, pero cierto), y la cosa parecía ir bien. Se decía que estaría de vuelva a principios/ mediados de Diciembre... pero no será así. El viernes pasado (16 de Noviembre de 2012), Bynum (ahora con su pelo estilo "afro"), acudió a la bolera con unos amigos... y se lastimó su rodilla buena: "No sé que pasó", decía. "He estado jugando con amigos, y la verdad que no noté ni molestias ni dolor, pero al llegar a casa... al llegar a casa la rodilla me mataba del dolor, y tuve que pincharme".


 Cuando fue preguntado en rueda de prensa, lo que Bynum respondió terminó de poner enfermos a los médicos y cuerpo técnico de Philly: "Me alegro de haber descubierto esto", comentaba. "Me alegro de haberme lastimado jugando a los bolos. Si me he hecho esto jugando a los bolos... imagínate que podía haberme sucedido machacando el aro en pleno partido, contra tíos de más de 100 kilos".

 En el examen médico se llegó a decir que el propio Doug Collins, siempre paciente, salió de la sala cabreado, y que incluso llegó a lanzar una silla de la sala de espera contra la puerta, tras salir. El parte médico?: Bynum tenía roto el cartílago de su rodilla buena, y el hueso "astillado", por lo que sería baja, al menos, hasta principios del mes de Enero (sabemos que en la NBA, las lesiones siempre conllevan más tiempo del estrictamente necesario).

 Bynum dijo, tras esto, que "no voy a operarme. He hablado con los doctores, y lo único que me recomiendan es reposo. Es extraño, porque no me hice daño ni nada. simplemente pasó, y pido perdón, si es que he de pedirlo".


 La realidad es que la organización (Philadelphia 76ers), está realmente "quemada" con Andrew Bynum, e incluso se llegó a hablar que si eran capaces de demostrar que esa lesión se había producido mientras debería de estar en reposo, por su lesión, podrían llegar, incluso, a cortarle el contrato, y no pagarle nada por incumplimiento del parte médico.

 La lesión de Bynum conlleva "algo más". El pasado 22 de Noviembre, un especialista que trabaja, entre otros, para los Sixers, ha dicho públicamente que Bynum padece osteocondritis disecante. Esta enfermedad es, para los que no lo sepan, una enfermedad que afecta al hueso. Básicamente, para que nos hagamos una idea rápida, es un caso que padecen entre 15- 30 personas de cada 100000 (es realmente extraña en seres humanos), y lo que hace es privar a la necrosis avascular de los huesos. Sin él, el hueso comienza a ser reabsorbido, y muere. Básicamente, la rodilla se pudre, y queda anulada. Esto es lo que le pasa a Bynum (seguramente ya no le haga tanta gracia reírse de sus rodillas, como lo hacía en un pasado, diciendo que "están bien; son algo caprichosas, y no les gusta el trabajo duro, pero están bien"). Con todo esto, es prácticamente seguro que Andrew no jugará esta campaña... y quién sabe si la siguiente o las siguientes!.

 Primero fue Phil Jackson quién casi termina perdiendo la paciencia con él. Más tarde, Mike Brown pareció darse por vencido con su carácter, el cual todos tachan de "inmaduro", y ahora parece que Doug Collins, en Philadelphia, parece "algo cansado" de esperar a su hombre grande. Veremos a ver que le depara el destino a Andrew Bynum, pero, pese a ser joven (como decimos, prácticamente 26 años), ya no es ese chico de 22, al que, pese las lesiones, aún le quedaban años y años.


 Bien, pues estos son los dos genios de los que hemos querido hablar hoy. Ambos poseen un talento increíble, pero por diferentes motivos... parecen querer apurar al máximo la paciencia de unos y de otros, aunque bajo diferentes circunstancias.

 De Brandon Roy jamás ha habido dudas; un chico elegante, disciplinado y un líder natural, al que su físico le ha jugado una mala pasada, y esas rodillas, pese a que él quiera... parecen no poder más. Respecto a Andrew Bynum... quienes le conocen, dicen eso: que es un gran chico, pero que es un "niño grande". Esperemos que madure rápido y que esta nueva lesión, aparentemente más graves que las anteriores, no le dilapide como jugador, o sus contratos y su buen nombre bajarán en picado este verano (y más con el nuevo convenio colectivo).

 Dos jugadores geniales, pero sin nada que ver... unidos por un mismo destino?. Ver veremos, como decía el poeta.

 Os dejo, en la despedida, con la rueda de prensa que Bynum dio el día de su presentación como jugador Sixer.










viernes, 23 de noviembre de 2012

Dave Bing. Algo más que un campeón



 La NBA; ese maravilloso mundo que nos vuelve locos, pero en el que a menudo, debido a la cantidad de estrellas que en esa galaxia aparecen, tienden a olvidársenos algunos grandes nombres, algunos de ellos casi "imperdonables". Bien, pues uno de los más representativos es, sin duda, el de este hombre, sin duda alguna un triunfador de los pies a la cabeza: estamos hablando de Dave Bing, tiempo atrás gran estrella de los míticos Detroit Pistons, y actualmente... alcalde de Detroit!.

 Dave Bing, también conocido como "The Wizard" (el mago), es uno de los nombres propios de la NBA. Un jugador que revolucionó el baloncesto universitario y la NBA, pero que lejos de quedarse ahí, dedicó, tras su carrera como jugador, su vida a los negocios, y pese al principio no irle bien, su tesón, constancia y carisma le ayudaron a ser quién ahora es: una eminencia en el mundo NBA.

 Recientemente (5 de Noviembre de 2012), el autor Drew Sharpe publicó un libro acerca de su vida, titulado: Dave Bing: A Life of Challenge. En él, e introducido por el mítico Kareem Abdul- Jabbar, nos habla de la vida de este genial base/ escolta, ex de Syracuse.


 David, "Dave" Bing nació el 24 de Noviembre de 1943, a las afueras de Washington D. C. En una familia con muy pocos recursos económicos en la que sin duda la religión era la base de ésta, Dave se crió como hijo único, hijo de un obrero de construcción y una ama de casa.

 Dave solía ayudar en casa en todo lo que podía, y solía ir a comprar para su madre, y ayudar a su padre haciendo tareas para la comunidad, tales como cortar la hierba para otras casas, talar árboles para las frías noches de invierno... y aquello NO era trabajo para un niño de tan sólo 5 años: a esta edad, jugando con un cuchillo, intentando tallar un caballo de madera... al pequeño Dave le saltó una astilla al ojo, creándole un gran corte. Sus padres, al llevarlo al hospital, fueron informados que Dave podría llegar incluso a perder un ojo, pero no tenían dinero para pagar aquella intervención. "Fue muy doloroso", decía Dave años después. "Pensé que me quedaría ciego". Su madre le curó como buenamente pudo, y la herida terminó cicatrizando sola... pero dejando sus secuelas: Dave Bing perdió un 25% de visión en su ojo derecho:


 En su Washington natal, Dave acudió a Spingarn High School, en 1959. Para los más curiosos, este fue el mismo colegio donde el gran Elgin Baylor, ex de Minneapolis/ Los Ángeles Lakers, había acudido años atrás. En la foto inferior, el gran Baylor, en su etapa universitaria:


 Dave llegó al colegio ya informado de que por allí ya había pasado un joven alero que había "destrozado" todo tipo de récords, por lo que él no querría ser menos, y se pondría manos a la obra. Con los de Spingarn, Dave ganaría 3 campeonatos seguidos, y allí coincidiría con su gran amigo y también ex- NBA Ollie Johnson, quién en 1965 sería escogido por Boston Celtics.


 Conocidos como The Green Wave (La ola verde), Bing y Johnson ganarían su último campeonato en 1961, ante DeMartha High School, donde Bing promediaría, durante toda esa temporada, 17 puntos por encuentro.

 Pero tras años en su Washington natal, y siempre bajo la tutela de sus padres... a Dave le tocaría abandonar el nido, y acudiría a la universidad, yéndose a Syracuse University, en New York. Era el año 1963. Permanecerá allí hasta 1966, momento en el que se vaya a la NBA:


 En Syracuse, Dave tuvo el honor (y la suerte), de jugar y de compartir grandes momentos con estrellas y leyendas del baloncesto. En su llegada al campus, Dave se enteraría que compartiría habitación con un chico que, SEGURO, nos será familiar: Jim Boeheim, actual entrenador de la propia universidad de Syracuse, donde ya lleva... 34 años como entrenador!. Además, sabremos que Jim ha sido hasta los pasados JJOO de Londres '12, el brazo derecho de Mike Krzyzekski, seleccionador norteamericano, en el Team USA:


 Ambos, religiosos, no tardaron en unirse a la hermandad Sigma Alpha Mu, en la élite de hermandades por aquel entonces, y destacaron como grandes estudiantes.

 En el equipo... aquel equipo fue un gran equipo, sin duda alguna. La explosión de Dave Bing como jugador explosivo para Syracuse no se produciría, sin embargo, hasta su año sophomore (2º año).

 En esta segunda campaña, junto con el pívot Chuck Richards (un año mayor que él), promediarían un récord de 17 victorias y 8 derrotas. Aquel equipo estaba dirigido por Dave y Richards, sin duda alguna, pero también estaría perfectamente secundado por grandes jugadores como Norm Goldsmith, el propio Jim Boeheim, Rich Duffy ó Rick Dean. 22 puntos de media por partido sería el balance global de Dave aquella campaña:


 Para su temporada junior (3º año), Dave Bing ya no podría contar con su mejor "socio", Chuck Richards, ya que éste había terminado su etapa universitaria, pero jugadores de la talla de Rick Dean, que había madurado de sobremanera, ó el recién llegado George Hicker (17 puntos de media aquella campaña), ayudarían a los Orangemen a conseguir un balance de 22 victorias y tan sólo 6 derrotas. Bing promediaría 24 puntos por encuentro aquella campaña, jugando de base.

 Y Dave, poco a poco, iba quemando etapas. Se enfrentaba ya a su último año como universitario... y la realidad era que todo el mundo sabía que sería una alta elección en el Draft NBA al terminar esa campaña. En ella, Dave no se escondió ni lo más mínimo, y dirigiendo cuando jugaba de base, alternándose como escolta, llegaría a promediar 29 puntos por encuentro:


 Para finales de campaña, como decimos, Dave terminaba su periplo universitario, y la NBA ya era una realidad. Los ojeadores se habían quedado atónitos con las grandes características de Dave Bing, y además sus notas... sus notas eran de las mejores de la clase. Todos los profesores, entrenadores y demás miembros del entorno Bing comentaban lo extraño de su caso: "Es como si no fuese humano; como si fuese un robot", comentaba Jim Boeheim, antiguo compañero suyo en el equipo, y amigo íntimo en el actualidad. "Su cabeza siempre iba por un paso delante que la de los demás... en todo. Si había que presentar un trabajo, ya lo tenía hecho, y si había que ir a entrenar a las 6... él ya estaba allí desde las 4. No sé como lo hacía... pero por eso es quién es", decía un orgulloso Boeheim.

 El resultado?. Pues como lo que bien empieza bien suele acabar... a Dave no le ocurriría de otra manera, y en el Draft de 1966, Detroit Pistons escogía a Dave Bing en la 1ª RONDA, EN LA 2ª ELECCIÓN GLOBAL, tras Cazzie Russell, escogido por New York Knicks. Como decimos, de Dave impresionaba todo, pero sin duda, su juego era del todo inusual: era fuerte, atlético, agresivo, técnico, inteligente, podía jugar a la perfección de base y de escolta... Sin duda, los Pistons se llevaban a una estrella:


 Una de las típicas bromas que se hacían sobre Bing por aquel entonces, tenían que ver con el hasta entonces compañero suyo, Jimmy Walker. De ellos dos se decía que era una verdadera pena que al baloncesto sólo se pudiese jugar con un balón, y no con dos.

 En su primer año en Detroit... Dave sentó unas bases. La primera fue, sin duda, enamorarse de aquella ciudad. Dave siempre había sido un chico agradecido, y se tomó la elección por Detroit como un verdadero honor: "Sentí que a aquella ciudad, a aquella gente, les debía mí vida", comentaba. "Mí vida y la de mí familia no había sido fácil, y ellos me dieron ilusión, dinero, una casa en la que vivir... Cómo podía pagar yo aquello?. Sólo con lealtad". Grandes palabras de Dave:


 En su año rookie, Dave presentará sus credenciales, y tras promediar 20 puntos por encuentro, no tendrá demasiados problemas para hacerse con el galardón Rookie of the Year.

 Pero hubo más, mucho más que esto. Por esta época, Dave contaba con 22- 23 años, y tenía un sueño: una casa para sus padres. Ellos se lo habían dado todo en un pasado, y él quiso devolverles parte de lo que ellos habían hecho por él. Con un sueldo de 15.000 dólares, Dave se dirigió al Banco de Detroit para intentar conseguir un préstamo... que le fue denegado. Derrumbado por aquello, Dave no quiso decirle nada a sus padres, pero intentó mil y una maneras de poder conseguir su sueño, por lo que se interesó por vías "alternativas" para conseguirlo. Y como para todo casi siempre hay una alternativa... quién sino la encontraría?. Dave aceptó un puesto para trabajar en el Banco de Detroit, durante tres veranos seguidos, para conseguir aquel préstamo. Trabajó como repartidor de correo, pasante... de todo, con tal de conseguir el préstamo. "Me habían dado la vida. Cómo podía devoverles aquel favor?. Fue gracioso, y duro a la vez, porque no quería decírselo, y cuando me preguntaban si iría a casa en verano, tenía que mentirles muchas veces. Fue duro, pero me hace sentirme orgulloso". No es para menos, desde luego.


 Comenzaba su 2ª temporada en la NBA, y Bing ya era una estrella. Promediando 27 puntos por encuentro, se convirtió por primera vez en All Star, y se convertía además en el máximo anotador de la NBA. En PlayOffs (a los que llegaban por 1ª vez en 5 años, perderían en Semifinales de División, por 4- 2, ante Boston Celtics):


 Tras 3 años sin volver a ver unos PlayOffs, y con un rendimiento notable, Dave sufría su primer contratiempo. En un partido de pre- temporada ante L. A. Lakers, Bing sufre un desprendimiento de retina tras un extraño choque ante otro jugador, lo que le obliga a perderse, por primera vez, los 3 primeros meses de temporada. Hablamos de la temporada 1971/ 1972.

 Para la temporada 1973/ 1974, y 1974/ 1975 (su última en Michigan), Dave y sus Pistons volverían a la post temporada (los PlayOffs), pero Chicago Bulls en 1974, y Seattle Supersonics en 1975 arruinarían su sueño. 


 En 1975, y tras 9 años con los Pistons, Dave Bing decía adiós (por el momento), a Detroit, a sus 32 años. Su próximo destino?: Washington Bullets (actuales Washington Wizards).

 Tras, como decimos, 9 exitosos años en MoTown, en los que había sido hasta 7 veces All- Star, e incluso había ganado un MVP en el All- Star en su último año, amén del trofeo Rookie of the Year en, lógicamente, su primera campaña, Bing, se iba a Washington Bullets, donde permanecería 2 temporadas (temporadas 1975/ 1976, y 1976/ 1977), para luego terminar su carrera en los prestigiosos Boston Celtics, con una última campaña, esta vez en Massachusetts (temporada 1977/ 1978):

 Tras 12 temporadas en la NBA, en las que había promediado 20 puntos y 6 asistencias por encuentro, Dave Bing decía adiós. Con la marcha de Bing, una mega- estrella, y como muchos decían, mejor persona, abandonaba la NBA, y se le entregaría el premio John Walter Kennedy Citizenship Award, en honor a su contribución, además de como jugador, como persona, debido a labores sociales y comportamiento ejemplar que siempre tuvo, tanto dentro como fuera de las pistas.

 En 1990, como no podía ser de otra manera, Dave Bing ingresó en el prestigioso y selecto club del Hall of Fame, y 6 años más tarde (1996), sería incluido en el grupo de los 50 mejores jugadores de la historia de la NBA:


 Tras su retirada como jugador... Dave sintió que le faltaba algo. "Siempre había sido una persona muy activa", decía Bing. "Me gustaba trabajar, y no quedarme en casa, o simplemente pasear; aquello no iba conmigo". Y así fue. Dave, un trabajador como pocos, rápidamente se puso manos a la obra, e ingresó en una fábrica de hierros, llamada Paragon Steel, donde llegaría a cobrar 35.000 dólares, los cuales utilizaría para pagar todas sus deudas, entre ellas, las de la hipoteca de la casa que le había comprado a sus padres años atrás.

 En 1980, Dave fundó su primera compañía, Bing Steel. Dave, que tenía experiencia con este metal, tras años trabajando para Paragon, fundó la compañía en 1980, con 4 empleados. Por aquel entonces, Dave tenía ahorrados un total de 80.000 dólares, y para la expansión de aquella compañía alquilaría una nave industrial de 250.000 dólares. En 6 meses se arruinaría por completo. "Era muy doloroso", decía Bing. "Mi sueño, mi proyecto, todo, se había ido por la borda. Todos mis ahorros, y ahora no podía pagar a los empleados. No podía traicionarles, y no lo permití; desde luego que no".

 Asolado por las deudas, decidió no cerrar su compañía, pero trabajar al mismo tiempo en la multinacional General Motors, para poder así recuperarse, poco a poco. allí, con trabajo (mucho trabajo), y sacrificio, se convirtió en "empleado del año":


 Dado su tesón y su increíble espíritu combativo, en 1984 fue condecorado con el premio al Pequeño empresario del año, a nivel nacional, por Ronald Reagan:


 El esfuerzo de Dave por progresar, y por dejarse notar en la sociedad tuvo su premio, y en 1985, su compañía, otrora ahogada por las deudas, Bing Steel, pasó de tener 4 empleados y una planta, a tener dos plantas enteras y un total de 63 empleados. Sus beneficios, una vez pagadas poco a poco todas sus deudas, ascendieron a 40 millones de dólares. Tras esto, Bing Steel desapareció, pasando a llamarse Bing Group (nombre con el que hoy se conoce a su compañía), con base en Detroit, esa ciudad que le vio años atrás triunfar como jugador. El Bing jugador había desaparecido, pero seguía en Detroit, con su gente, y ahora era empresario.

 En la actualidad, Bing Group es una de las mayores compañías de hierro de todo Michigan:


 Pero un tipo como Dave Bing, con su carácter, con sus ganas de progresar siempre... no iba a quedarse aquí, ni mucho menos. Y llegó su gran proeza.

 El 16 de Octubre de 2008, y tras debatirlo largo y tendido con Yvette, su mujer (la conoció en su primer año universitario, y desde entonces están unidos), Dave anunciaría públicamente que se presentaba a la alcaldía de la ciudad de Detroit, en las primarias de Detroit de 2009. "Sentí que la ciudad necesitaba un cambio. Basta de ser sólo la ciudad del motor. Seamos algo más; que se nos conozca por esto, pero que no sólo sea por esto".


 El 5 de Mayo de 2009, Dave Bing se convirtió en alcalde de la ciudad de Detroit, venciendo a Tom Barrow, y el 11 de Mayo de 2009 comenzaría a ocupar el cargo:


 Previamente, el 19 de Mayo de 2009, Dave sería nombrado activo del Museo Nacional de Derechos Civiles, por su contribución, tanto como atleta como por su persona, en un evento en honor a Martin Luther King:


 En la actualidad, Dave Bing sigue siendo el alcalde de la ciudad de Detroit.

 Bien, pues este ha sido y es el extraordinario Dave Bing. Es realmente sorprendente el mero hecho de que, quizás, sea un jugador relativamente desconocido por muchos, tratándose de una figura que no sólo ha sido importante para Detroit Pistons o para la NBA, sino que ha sido y es una figura importante a todos los niveles.

 Jugadores como Udonis Haslem, de Miami Heat, ya han dicho que les encantaría seguir su ejemplo, e incluso éste ha anunciado que, tras su retirada de la NBA (suponemos que aún tendrá cuerda para rato), no le importaría presentarse a la alcaldía de la ciudad de Miami. Veremos a ver que sucede.

 Dave Bing. Un extraordinario jugador. Con total seguridad se trata de uno de los jugadores más importantes en la historia de esta legendaria franquicia (una de las más antiguas de la NBA, habiendo sido fundada como Fort Wayne Zollner Pistons, por su propietario, Zollner, y su pabellón, el gimnasio de Fort Wayne), pero, sobre todo, se trata de una leyenda, por todo lo que ha hecho para mejorar, y para hacer mejorar a los demás.

 Sin duda, una personalidad en el mundo del baloncesto:


 En la despedida, os dejo con un vídeo con algunas de sus mejores jugadas. El baloncesto, como el buen vino: cuanto más tiempo pasa... más se disfruta. Espero que disfrutéis este vídeo tanto como yo.

 NBA. Where Amazing Happens.