martes, 30 de octubre de 2012

El show va a comenzar. Arranca la NBA 2012/ 2013



 Y... por fin... el momento que TODOS estábamos esperando. Arranca la temporada NBA!.

 Es cierto que hemos tenido partidos de pretemporada, una Summer League realmente atractiva, con un montón de chicos que apuntan a llegar muy alto... pero no nos engañemos: ahora es cuando comienza lo bueno. Arranca la Gran Liga.

 Este 30 de Octubre de 2012, la NBA volverá a comenzar, y quizás esta temporada tenga varios motivos para que todos estemos "algo más expectantes": LeBron James ha conseguido, al fin, su anillo de campeón (quién sabe si será este tan sólo la punta del iceberg); nos enfrentamos a una temporada regular COMPLETA, sin el "lockout" por en medio, como en la anterior campaña; hay muchos rookies sobrados de talento y garra que todos queremos ver... en fin: un poquito de lo de siempre... pero con cierto morbo añadido.


 Bueno, y una vez dada esta introducción... qué es lo que nos espera para esta esperada noche de estreno?. Quiénes serán los primeros en debutar?. Que podemos esperarnos?. A continuación, "desmenuzaremos" detalladamente la primera noche de temporada regular de la NBA, con todos sus alicientes y particularidades:

1º partido: Cleveland Cavaliers- Washington Wizards.

 La temporada 2012/ 2013 dará comienzo a la 19.00 horas (horario de New York), en el Quicken Loans Arena, más conocido como "The Q", en Cleveland, Ohio.

 El partido inagural, algo descafeinado, enfrentará a dos jóvenes bloques... sin quizás, demasiadas aspiraciones (reales): los Cavs y los Wizards.

 Qué podemos esperar de este partido?. Bien, pues hay ciertas claves que, aunque presenten este como un partido "soso" y para abrir boca, pueden convertirlo en interesante. Podremos ver a dos grandes rookies, llamados a ser muy importantes esta temporada para sus respectivos equipos: el francotirador Bradley Beal, de Washington, y el eléctrico Dion Waiters, de los Cavs.


 Es cierto que la lesión de John Wall, megaestrella de los Wizards, deja muy tocado a su equipo, pero quizás así podamos disfrutar de la calidad de Beal, junto a otro joven en el equipo, Jordan Crawford, con quién, una vez Wall esté recuperado, tendrá que "luchar" por un puesto en el "5" titular.

 También será interesante ver si Kyrie Irving da un paso adelante, no sólo como estrella de los Cavs (nadie lo duda), sino como uno de los futuros grandes bases de la Liga. Atentos a Tristan Thompson, joven ala- pívot de los Cavs, tras su gran pretemporada, y a la recuperación del "músculo" de los de Ohio: Anderson Varejao. Como inicio, no está mal del todo.

2º partido (y principal): Miami Heat- Boston Celtics.


 Qué regalo de bienvenida!.

 El segundo partido de la jornada inagural servirá para que los Heat reciban "su" anillo, conseguido en las Finales ante los chicos de OKC.

 El escenario?. Inmejorable: el American Airlines de Miami, a las 20.00 horas (horario de New York). El rival?. Los siempre temibles e incombustibles Boston Celtics (aunque esta vez ya sin Ray Allen, pasado al bando contrario). 

 Será, sin duda, una noche muy especial para todo Miami, para todos los jugadores de los Heat (incluidos los que ya no están, como por ejemplo Juwan Howard), pero en especial para LeBron James. 9 largos años han tenido que pasar para que "El Elegido" tenga este momento tan especial marcado a fuego en su cabeza. Sin duda, será un recuerdo inolvidable, y... quién sabe si esto comenzará ya a ser una tónica para los próximos años?. El reinado de los Heat puede haber tan sólo comenzado.



 Enfrente... los temibles Celtics, liderados por su "nuevo" Big Three: Paul Pierce (líder sin discusión del bloque), el infatigable gladiador Kevin Garnett y Rajon, "Relámpago" Rondo. De los Celtics, como Garnett dijo la temporada pasada, siempre se dice lo mismo: "Dicen que estamos viejos, que ya no somos lo que éramos, que estamos acabados... pero sabéis que?. Que me encanta ser viejo. No vamos a parar, y esta camiseta pesa demasiado como para rendirse por cosas así". Todo dicho.

 También Kevin Garnett habló sobre el "morbo" del partido: Ray Allen con la camiseta Heat, tras su paso (anillo incluido), con los Celtics: "Su mujer es fantástica, sus hijos son chicos formidables... y él me caía bien (risas). Pero abandonar Boston... es delictivo. Aquí no gustan los desertores, y le recibiremos como se merece" (cabe recordar que Ray no desertó, sino que quisieron renovarle MUY a la baja).



 El partido en sí, con el anillo ya en posesión física de los Beach Boys, testará a los dos mejores equipos de la Costa Este. Los Bulls, sin su estrella, Derrick Rose, a priori no serán un rival con todos los galones, y, repetimos, pese a la edad, a los Celtics jamás se les puede dar por acabados. Jugadores como Garnett ó Pierce morirán por la camiseta, y todos lo sabemos.
 El momento clave?. Como decimos, la entrega de anillos a los Miami Heat, campeones de la NBA, y en especial a LeBron James.

3º partido: Dallas Mavericks- L. A. Lakers.

 El tercer y último partido de la noche tendrá lugar a las 22.30 horas (horario de New York), en el Staples Center de Los Ángeles, y será el único partido que se juegue en la Costa Oeste.

 Los equipos serán los "renovados" L. A. Lakers, y los Dallas Mavericks, que también se han reforzado mucho y muy bien.

 Los Lakers, que repetirán además el día 31 (es decir, al día siguiente), llegan en un marco "extraño". Se han reforzado mucho (Steve Nash y Dwight Howard, además de jugadores como Jodie Meeks ó Chris Duhon), pero quizás no tan bien. Andrew Bynum venía de realizar un fantástica temporada, pero parece que la paciencia en L. A. tiene un límite, y que éste la había superado. A cambio de su traspaso, los californianos consiguieron a la pieza más cotizada: Dwight Howard. Pero reconozcámoslo: Dwight, de momento, no es el mismo. Es cierto que viene de una importante lesión y posterior operación, y que parece que va a mejor, pero habrá que ver como se termina de recuperar, y sobre todo, si llega a "aceptar" que este NO sea "su" equipo, sino el de Kobe Bryant. La anterior "historia de amor" en Los Ángeles, aunque bien deportivamente hablando, acabó mal, entre también Kobe Bryant, y esta vez Shaquille O' Neal (curiosamente también procedía de Orlando Magic). Habrá que ver como estos dos genios son capaces de entenderse. En la pretemporada... mal; muy mal: 8 partidos jugados, y 8 partidos perdidos son su bagaje.

 En cuanto a Steve Nash (siempre en las sombras, pero realmente genial)... poco hay que decir: un jugador con su inteligencia, sin duda, será "político", y no se meterá en líos ni guerras de egos entre las dos estrellas del equipo. Su gran aliado?. Sin duda puede ser el gran Pau Gasol. El fichaje de Dwight puede que le libere de presión, ya que éste se establecerá como co- estrella, así que el dúo Nash- Pau puede causar estragos en la Liga si llegan a entenderse, y las dos estrellas de L. A. lo permiten.

 Enfrente... los ex- campeones de la NBA: Dallas Mavericks, liderados, como siempre, por Dirk Nowitzki (no estará en el estreno por una lesión en la rodilla, que le mantendrá out durante al menos, 3- 4 semanas):


 Los Mavs llegan al Staples con ilusiones renovadas: es cierto que han perdido a jugadores de la talla de Jason Kidd (New York Knicks), ó Jason Terry (Boston Celtics), pero han firmado a jugadores interesantes (y que, de momento lo están haciendo bien), como Elton Brand (agente libre, tras ser cortado por Sixers), Chris Kaman (Hornets), OJ Mayo (Memphis Grizzlies), ó Darren Collison (firmado desde Indiana Pacers).

 Con todo esto... no se sabe lo que puede suceder. Lakers llega inmerso en un mar de dudas, con el acople de sus jugadores aún por dar resultados visibles, y los Mavs llegan tras una buena pretemporada y sus buenos fichajes (aunque, repetimos, su estrella Nowitzki, NO estará).

 Salvo Oklahoma City Thunder, ó San Antonio Spurs... no se podría pedir nada más en el Oeste. Buen partido.


 Bien, pues este será el pistoletazo de salida a la temporada NBA 2012/ 2013. Salvo Oklahoma City Thunder, New York Knicks ó los nuevos Brooklyn Nets (estos dos últimos se enfrentarán el día 1 de Noviembre, a las 19.00 horas, en el Barclays Center de Brooklyn), toda la carne se venderá el día 30 de Octubre, en la jornada inagural.

 El momento más emotivo?. Sin duda, ver a LeBron recibir su anillo. Todas las temporadas se abren con la gala de entrega de anillos a los campeones, y esta, ya con 82 partidos de liga regular de por medio, NO será menos. 


 Todos estamos ansiosos por que la temporada 2012/ 2013 de comienzo... y ese momento ya ha llegado llegado. Ahora, sólo nos quedan por hacer dos cosas: sentarnos... y disfrutar (y mucho), del espectáculo que está a punto de comenzar.

 NBA. Where Amazing Happens.

 En la despedida, os dejo con el curioso anuncio que la marca deportiva Nike le dedicó a su gran estandarte, LeBron James, en la consecución del anillo. Seguro que muchos ya conocéis este anuncio, pero para los que no supieseis de su existencia... es realmente divertido:




sábado, 27 de octubre de 2012

El rey de New York. Patrick Ewing



 Hay dichos que rezan "los viejos rockeros nunca mueren"; otros que dicen "un clásico siempre será un clásico"... pero con él, todos los apelativos, dichos o adjetivos se quedan muy cortos: hablamos de Patrick Ewing, antiguo pívot de New York Knicks y, probablemente, el mejor jugador en la historia de esta legendaria y archi conocida franquicia.

 La historia de "Pat", como era conocido por todos durante su época de jugador, es una historia marcada por el honor, el orgullo, la pasión y el trabajo, sin duda. Según ESPN, "Pat" Ewing es el 16º mejor pívot de todos los tiempos; ahí es nada.

  Pasemos a hablar de la vida de uno de los mejores pívots de la historia, perteneciente, por desgracia (y casi injustamente), a ese "maldito" club de grandes jugadores sin anillo de campeón NBA:

 Patrick Aloysius Ewing nació un 5 de Agosto de 1962 en Kingston, la capital de Jamaica. Aquellos, eran unos tiempos muy difíciles, y de eso sus padres, Carl Ewing y Dorothy Ewing, sabían mucho. Carl, padre de "Pat", eran mecánico en Kingston, y trabajaba duro (muy duro), para poder mantener a su mujer (ama de casa), y a sus 7 hijos (7 hijas y 2 varones). Trabajaba de sol a sol... pero las cuentas no salían: "Sólo hago que imaginarme a mí padre trabajando como un animal para poder sacarnos a todos adelante. Sé lo que sufrimos, pero esto no debió de ser nada comparado con el dolor de un hombre que sólo quería el dinero para sacar adelante a su familia", decía emocionado Ewing en unos días posteriores a los de su retirada de camiseta en el Madison Square Garden.

 Las cuentas no salían, se ahogaban económicamente... y hubo que ponerle remedio (o al menos intentarlo, claro está): en 1969, cuando Patrick tenía tan sólo 7 años, sus padres abandonaron Jamaica, con destino Massachusetts, EEUU, para intentar cambiar la situación. Pero... 7 hijos son muchas bocas que alimentar, y no había dinero para llevárselos a todos. Por doloroso que suene leerlo... los Ewing dejaron a sus hijos en Jamaica, para conseguir dinero para pagarles un billete. Un billete que llegaría 6 años más tarde.

 En 1975, como decimos, Patrick llegó a los EEUU. Él era un amante del cricket, uno de los deportes rey del país, y del fútbol europeo... y todo aquello cambió. En 1975, como decimos, "aterrizaba" en Cambridge, Massachusetts, donde su vida, poco a poco, cambiaría.

 "Mis padres sólo querían que estudiásemos, que no fuésemos unos inútiles de por vida", decía "Pat". Y esto comenzó. Con 13 años, Patrick comenzaría a jugar al baloncesto en Cambridge Rindge & Latin School, muy cerca de su casa:


 Todo era nuevo allí: un deporte al que no había jugado prácticamente en su vida, la cultura, la gente...  todo era nuevo. "Tenía problemas con el idioma", decía. "En Jamaica se habla inglés, como aquí... pero créeme que no tiene nada que ver. Mis compañeros hablaban y no era capaz a entenderles una palabra!. Por supuesto, ellos a mí tampoco", decía riéndose en una entrevista a TNT.


 Allí, en Cambridge, jugará al lado del conocido Mike Jarvis, quién más tarde sería entrenador de la universidad de St. Johns. "Pat era duro; muy duro", decía Jarvis. "Su tozudez era extrema, y pese a no ser el más listo, cuando no entendía algo, lo preguntaba 100.000 veces hasta comprenderlo y poder hacerlo. Sin duda, era un trabajador nato":


 Pero "Pat" tenía un problema: sus estudios y sus notas. El chico venía de un entorno realmente pobre, y el idioma y la cultura, desde luego, no jugaban a su favor. Previo a entrar en la universidad, y por petición expresa de Dorothy, su madre, Patrick acudiría durante meses a MIT- Wellesley Upward Bound Program, que era una especie de curso preparatorio para chicos con desventajas o problemas en los estudios. Su madre, Dorothy, siempre le decía lo mismo: "Esto saldrá, Pat, créeme, pero... y si algo falla?. Tienes que tener un plan, por si el de ahí arriba decide que tú has de ser algo más". Su madre, Dorothy, siempre estuvo encima de su pequeño.

 Y los años fueron pasando... y el cachorro se convirtió en "perrazo": Patrick Ewing acudiría a la universidad (uno de los mayores sueños de su madre). Durante sus 4 años universitarios, además, "Pat" aprovechará para obtener la nacionalidad americana.

 Ewing llegará a Georgetown University, la prestigiosa universidad, tras firmar una carta de intenciones para jugar para el equipo dirigido por el sensacional entrenador John Thompson, en una época en la que un nombre predominaba, casi, por encima de todos: el de la estrella universitaria del momento, Eric, "Sleepy" Floyd, con quién "Pat" compartirá vestuario:

 Pero la pregunta es: cómo llegó el gran Patrick a Georgetown?. Bien, pues lo haría "de la mano" de dos de las figuras más importantes de la historia del baloncesto: "Red" Auerbach y John Thompson.

 La bonita historia de amor, ese "gran flechazo", dio comienzo con una, a priori, inocente visita del entrenador de Georgetown, John Thompson, a quién había sido su entrenador de Celtics años atrás, el señor Auerbach. John, en sus dos temporadas como profesional, allá por los años 60, había jugado en Boston Celtics, siendo suplente de un bárbaro Bill Russell, con quién conseguiría dos anillos de campeón (en 1965 y 1966), bajo las órdenes de Auerbach.


 En la visita, como decimos, de John al señor Auerbach, su maestro años atrás, estos fueron a dar un paseo por la bonita ciudad de Boston, cuando el visionario "Red", le dijo: "Ven a ver algo; te va a gustar". John, sorprendido, no tuvo más remedio que acompañar a su maestro años atrás a un parque en Boston. Y surgió el amor: allí, en el parque, estaba un alto chico de 16 años jugando con otros. Sus movimientos distaban mucho de los esperados en un gran pívot, pero su físico, su juego en ataque... enamorarían a un ciego: ese chico se llamaba Patrick Ewing.

 Patrick, de aquella, se encontraba en Boston, jugando un partido ante Boston Latin School, pero John, enamorado, no quería esperar. Se sentó a verle, y Auerbach le diría: "Hazte con él, y ganaremos el título nacional. No pierdas este tren, John". Y John no lo haría:


 Ewing, como decimos, marcaría un antes y un después en Georgetown, y desde el principio se haría notar.

 Su 1ª temporada en Georgetown... fue un todo: fue la 1ª vez en la historia de la NCAA en la que un freshman (jugador de 1º año), se convertía en el abanderado y estrella de un equipo. Incluso tuvo tiempo para "dedicarse" a la moda (por supuesto, inconscientemente: era realmente frecuente verle jugar con la típica camiseta de manga corta debajo de la de tirantes del equipo, lo cual instauró moda, y dura casi hasta los días de hoy:


 En el año 1982... comenzaría la relación de Ewing con la palabra "casi": en aquel año, "Pat" y sus Hoyas estuvieron a punto de hacerse con el título de la NCAA, pero en las Finales... ante los Tar Heels de North Carolina, dirigidos por, entre otros, James Worthy y Michael Jordan, se encargarían de arruinar su sueño:


 Esta sería la 1º decepción a nivel de equipo de Patrick (y no sería la última), pero Patrick prometió vendetta, y la obtuvo: al año siguiente (temporada 1983/ 1984), Patrick conseguiría "su" título de campeón NCAA, en unas Finales en las que vencerían a University of Houston, donde militaban, entre otros, el gran Akeem Olajuwon (recordemos que por aquel entonces aún no existía "Hakeem", sino tan sólo "Akeem". Paradójicamente, este será EL ÚNICO título de "Pat". Aquella Final, con el duelo Hakeem- Ewing, se convertiría en la Final con más audiencia... de la historia de los EEUU:


 Tras aquel partido, el base de los Hoyas, Michael Jackson, dijo: "Esto es por lo que yo he venido a Georgetown. Jugar con Patrick es increíble. Es el mejor; de hecho, es mejor de lo que jamás he llegado a imaginar". Comentarios como este, simplemente ponen la piel de gallina.

 Ese mismo verano, "Pat" se verá envuelto en un gran problema: su novia por aquel entonces, Sharon Stanford, se quedó embarazada, y Patrick se negó a hacerse cargo del bebé. A cambio de ello, cumpliría su palabra, y, tras graduarse, pagaría una importantísima suma de dinero a Sharon para su mantenimiento (las cantidades nunca se supieron).

 En el año senior de Patrick (4º año universitario)... Georgetown creció hasta tal punto de convertirse, sin lugar a dudas, en la universidad nº 1 del país, y "Pat" quería ser participe de aquel momento (más aún): tras una gran temporada, Georgetown regresaba a las Finales de la NCAA, en este caso ante Villanova, donde Patrick quería, deseaba, otro título. No pudo ser, y los chicos de Villanova, con un fenomenal % de acierto en tiros (casi un 79% de acierto), hundían el sueño de Patrick y de los Hoyas de hacerse de nuevo con el título:


 Tras esa final, increíble por parte de los chicos de Villanova, los comentarios acerca de "Pat" se dispararon. Eminencias del baloncesto, como el antiguo entrenador de University of St. John's, Lou Carnesseca, resumían perectamente a Patrick: "Ewing no te gana, no; Ewing te humilla". Otro de sus grandes "admiradores" sería Rollie Massimino, entrenador de Villanova, que acababa de vencer a los de Patrick: "Ewing es algo más. Les hemos ganado, pero te diré una cosa: ese chico es lo mejor que jamás he visto jugar en el baloncesto universitario":


 En sus 4 años universitarios (Patrick se negó a abandonar la universidad de forma prematura, como promesa a su madre de terminar sus estudios), , Ewing llevó a los Hoyas a 3 finales y consiguió un título. Su único título como deportista a nivel de equipo.

 Y el GRAN momento llegó: su irrupción en la NBA.

 El conocido Pat O' Brien, gran personalidad en la radio y la televisión en los EEUU, definió de esta curiosa manera la llegada del "gigante jamaicano" a la Gran Liga: "Hemos tenido la era Mikan; hemos tenido la era Russell; hemos tenido la era Kareem... y ahora llega la era Ewing". Había una cosa que estaba clara: si "Pat" había sido presentado como una estrella en la universidad... no iba a ser menos en su presentación como jugador NBA.

 En el Draft de 1985, los New York Knicks no lo dudaron, y en la 1ª RONDA, EN LA 1ª ELECCIÓN GLOBAL, se hacían con Patrick Ewing. En su presentación, las centralitas se colapsaron, las fotos fueron constantes... todo era a lo grande. Ewing permanecería ligado a los Knicks, "sus" Knicks, desde 1985 hasta el año 2000.


 En su año rookie, y como estrella que era, firmó un contrato estratosférico, y nada propio de un novato: su ficha superó, y con creces, a la de otras estrellas de la Gran Liga, como por ejemplo Larry Bird, Kareem Abdul- Jabbar, "Magic" Johnson... e incluso Michael Jordan. El "montante" de la operación?: casi un millón y medio de dólares (algo NADA usual por aquel entonces, y menos para un rookie, como decimos). Los directivos de los Knicks justificarían su elevadísima ficha por su carta de presentación con los Hoyas de Georgetown:


 Pese a las lesiones, el jamaicano tendrá un muy buen año, y promediará 20 puntos, 9 rebotes y 2 tapones por encuentro, para hacerse con el trofeo "Rookie of the Year". Pero ya desde su primer año, y pese al ROY... no todo serían alegrías. El rendimiento de "Pat" había sido bueno (muy bueno), pero también habían sido buenas (y muy buenas), sus guerras particulares con su entrenador en la Gran Manzana en ese momento: Hubie Brown:


 Hubie había llegado a los Knicks en 1982, procedente de Atlanta Hawks, y pese a que estaba encantado (lógicamente), con el fichaje de Patrick, nada fue fácil. A partir de 1986, los Knicks comenzaron una caída libre peligrosa, con un balance de 4 victorias y 12 derrotas. Al final, el señor Brown, en 1986, sería destituido como entrenador de los Knicks. Muchos dicen que sería esto, esa caída libre, la que propiciaría el despido de Brown, pero los grandes expertos aseguran que esto no lo sería todo, y que el gran motivo del despido de Brown serían sus grandes peleas con Patrick. Éste, "obligaría" a Ewing a jugar de ala- pívot, en favor de "su" gran pívot, por aquel entonces Bill Carlwright, lo que enfurecería, y mucho a la estrella jamaicana, hasta el punto de negarse. Al final, Brown sería destituido, y Carlwright, en 1988, traspasado a Chicago Bulls, a cambio de Charles Oakley.

 Más tarde, y tras el despido de Brown, los Knicks contaron con entrenadores del nivel del genial Rick Pitino (temporadas 1987/ 1988 y 1988/ 1989), y Stu Jackson (temporadas 1989/ 1990 y 1990/ 1991)... y llegaría el gran Pat Riley.


 Pitino y Stu tan sólo estarían dos temporadas cada uno en la franquicia neoyorquina, pero, desde 1987 hasta 1991, significarían un cambio. El inicio del cambio.

 Pitino fue el primero, previo a irse a Boston Celtics, en ver a Ewing como LA GRAN FIGURA que los Knicks necesitaban para ser ese gran equipo campeón, y Stu Jackson seguiría sus pasos. Con el señor Jackson, Ewing alcanzará, definitivamente, su mejor nivel, con unos promedios en esa dos temporadas, de 27 puntos y 11 rebotes en la primera, y 25 puntos y 11 rebotes en la segunda y última campaña.

 Con la llegada de Riley, los Knicks y Ewing parecieron alcanzar un altísimo nivel, con unas bases sólidas sentadas en los 4 años anteriores, y en 1992 harían su 1ª proeza: se "plantarían" en las Semifinales de Conferencia ante los Chicago Bulls de un inhumano Michael Jordan. En el 1º encuentro, Ewing estaría simplemente inmenso, con 34 puntos, 16 rebotes y 6 tapones, y en el 6º partido, el propio Ewing dijo que éste sería el mejor partido de toda su carrera: perdían 3-2 en la eliminatoria, y su tobillo estaba K.O. Aún así, jugó y luchó cual titán y sus Knicks vencieron, con 27 puntos suyos, recordando a la proeza en años anteriores de otra estrella del equipo, Willis Reed, con todo el público coreando su nombre:


 En 1993... más de lo mismo: Patrick Ewing comenzaba a tener pesadillas con Michael Jordan y sus Chicago Bulls. Llegarán hasta Finales de Conferencia, y se las volverán a ver ante ellos, con idéntico resultado: victoria de los de Chicago. La eliminatoria iba igualada 2-2, pero los Bulls romperían el factor cancha en NY para luego rematar la faena en Chicago. Aquella temporada los Knicks obtuvieron el mejor récord de Conferencia Este, con 60 victorias y sólo 22 derrotas:


 Para la temporada 1993/ 1994, los New York Knicks eran los grandes favoritos. Con la ida de Michael Jordan, Patrick Ewing no dudaría en señalar a sus Knicks como los grandes candidatos al título. En Semifinales de Conferencia, volverían a vérselas contra los Bulls (esta vez con Scottie Pippen como estrella), y los "borrarían" del mapa, para vérselas ante los Houston Rockets de Hakeem Olajuwon. No pudo ser, y tras tanto remar... la nave Knick se ahogaba en la orilla, en las Finales de la NBA:

 En la siguiente temporada, y también en la '95/ '96, las Semifinales de Conferencia serían de nuevo el "tope" de los Knicks, esta vez ante Indiana, y posteriormente ante los Chicago Bulls, de nuevo. Daba la sensación que, sucediese lo que sucediese, Ewing y sus Knicks estaban malditos, y que, pese a hacerlo bien en la temporada, en el momento de la verdad casi cualquiera podría ganarles.

 Año 1997. Situación: Semifinales de Conferencia. Enemigo: Miami Heat. Por qué decimos "enemigo"?. Aquella noche, en pleno partido, se formó aquella famosa batalla campal entre jugadores de Knicks y Heat, que se saldó con sanciones de todo tipo. P.J. Brown, de Miami, fue quién inició la pelea, cometiendo falta ante Childs, de Knicks. Todo el banquillo saltó como loco, y las sanciones no se hicieron esperar: Patrick Ewing, junto con su compañero Larry Johnson, fueron suspendidos para el 6º encuentro, y los Knicks tras ir por delante en la eliminatoria por 3-1, terminarían siendo eliminados por 4-3. De nuevo, los Knicks se estrellaban. Lo único que cambiaba era el rival:


 En 1999, y con un Ewing ya mermado por la edad (37 años), los Knicks volvían de nuevo a unas Finales de la NBA. Esta vez el rival sería San Antonio Spurs, siempre rocosos. Sin sudar demasiado, los tejanos barrerán del mapa a los de la Gran Manzana, con un contundente 4-1:


 El año 2000 sería el último de Patrick Ewing en la Gran Manzana, y en el... poco más de lo mismo: los Knicks se plantarán en las Finales de Conferencia, y caerán ante Indiana Pacers. Con esto, Patrick abandonaba el que había sido su equipo durante 15 temporadas, en las que se habría convertido en el único jugador en la historia de los Knicks en llegar a 1000 partidos, con un total de 1039 encuentros con la camiseta de los de New York:


 En el año 2000, y con ya 38 años, el veterano Ewing firmaría con Seattle Supersonics (actuales Oklahoma City Thunder), en un trade que también incluiría a Phoenix Suns, y que abarcaría a jugadores como Glen Rice, Luc Longley, Travis Knight, Vladimir Stephania, Lazaro Borrell, Vernon Maxwell y Chris Dudley, además de futuras rondas del Draft. Tras un año en Seattle Supersonics y otro en Orlando Magic, en el año 2002, concretamente el 18 de Septiembre, el genial Patrick Ewing anunciaba su retirada, a los 40 años de edad:

 En 16 temporadas en la NBA, y tras 1183 partidos jugados, con batallas épicas incluidas, Patrick Ewing se iba de la NBA con unos promedios de 21 puntos, 10 rebotes y 2,5 tapones por partido, además de con 2 medallas de oro olímpicas con los EEUU, conseguidas en 1984, en Los Ángeles, y en 1992, en Barcelona. El anillo de campeón NBA fue lo único que se le resistió a este fantástico y casi inigualable pívot:

 En 1996, Patrick Ewing sería reconocido como uno de los 50 mejores jugadores de todos los tiempos, y el 28 de Febrero de 2003, en una ceremonia celebrada en el majestuoso Madison Square Garden, los New York Knicks retiraban su camiseta con el famoso nº 33 a la espalda, en uno de esos momentos mágicos en la historia de la NBA:


 El 5 de Septiembre de 2008, "Pat" será incluido en el selecto club Hall of Fame, tras una carrera brillante, en la que, como hemos dicho en más de una ocasión, el anillo fue su único "pero":



 Tras su amplia experiencia en la NBA, tras su retirada, Patrick Ewing no perdió el tiempo: el 3 de Julio de 2007 pasó a formar parte del cuerpo técnico de Orlando Magic, para ser asistente de Stan Van Gundy. Su paso por Orlando fue CLAVE para jugadores como por ejemplo Dwight Howard; "Superman", un jugador de físico increíble, pero de conceptos casi nulos, tiene mucho que agradecerle a "Pat", quién le ayudó a moverse mejor (sobre todo en aquellas Finales de la NBA de 2009). En aquellas Finales, Dwight rompió el récord que poseía, curiosamente, Patrick Ewing, con 8 tapones en unas Finales, en 1994. "Superman" hizo un total de 9.


 Pero sin duda, uno de los momentos más emotivos en su carrera (sino el que más), fue la amistad que le unió con otros dos grandes de la historia: Alonzo Mourning, el "gladiador" de Miami Heat, entre otros, y de Dikembe Mutombo, el gigante africano que tantos años jugó en la Gran Liga. La amistad entre ambos era enorme, y cuando en el año 2000 a Alonzo Mourning se le detectó un problema en un riñón... Ewing no lo dudó: se ofreció a darle el suyo!. "Yo ya he hecho bastante aquí", decía Ewing. "Siempre me han educado de manera que le de a los demás lo que estos necesitan; bien, pues "Zo" es mi amigo, y ahora me necesita". En 2003, en la universidad de Indiana, se hicieron pruebas para compatibilidad de su riñón con el pívot de Miami, pero finalmente, sería el primo de éste quién fuese el elegido final, por mayor compatibilidad. Sin duda, una historia enternecedora:


 Aunque separado de Rita Williams, Patrick tiene 3 hijos: dos chicas (Randi y Corey), y un varón, el conocido Patrick Ewing Jr. Patrick Jr. jugó en la misma universidad que su padre, Georgetown, con el mismo dorsal que su padre, el "33", y entró en la NBA en el Draft de 2008, mediante Sacramento Kings. En 2010, Patrick Ewing Sr. pudo cumplir su mayor deseo: poder entrenar a su hijo, Patrick Ewing Jr., aunque fuese en la Summer League, con los Orlando Magic:


 Bien, pues este ha sido y es el genial e inmenso Patrick Ewing. Pese a una infancia dura, marcada por el amor de sus padres y la pobreza, Patrick se sobrepuso a todo, y mediante el trabajo y la constancia se labró una carrera que siempre será recordada por todos los amantes y seguidores de la NBA.

 Pese a ser uno de esos grandes jugadores sin anillo, Pat" siempre será recordado como uno de los mejores pívots de la historia de la NBA, y como, probablemente, el mejor jugador de la historia de New York Knicks.

 En la despedida de Ewing, os dejo con un vídeo con algunas de sus grandes jugadas, para que siempre tengamos presente a tan gran jugador. El vídeo es un tributo a su carrera, desde su infancia hasta su retirada. Realmente emotivo. Espero que, como siempre, lo disfrutéis tanto como yo:








martes, 23 de octubre de 2012

Los más temidos de la NBA. Miami Heat



 Se suele decir que, al final, todos los caminos llevan a Roma?. Será ese el símil perfecto para definir a estos temibles Miami Heat?. Por qué decimos esto?.

 Al final, es injusto del todo decirlo, pero es así; si nos referimos actualmente a Miami Heat (y con todos los respetos, sin ni muchísimo menos querer hacer de menos a la genial franquicia de Florida), terminamos diciendo "Big Three"; y si aún queremos simplificar más... simplemente decimos: LeBron James. Y si ya queremos dar una doble vuelta, en un estado absoluto de placer para los que deseábamos este momento, simplemente diremos: "LeBron James ya tiene su anillo":


 Sin aún haber comenzado la temporada puede sonar algo "agresivo" decir esto, pero Miami Heat simplemente METE MIEDO. En un equipo en la presencia de Dwayne Wade, LeBron James y Chris Bosh ya es sinónimo de espectáculo (el año pasado, los chicos de Oklahoma City Thunder, pese a su gran rendimiento, pudieron dar fe de ello), ahora se les unen dos nuevos "pistoleros", para terminar de meterle miedo al mismísimo pánico: el genial Ray Allen, a.k.a. "Jesus Shuttlesworth" (LeBron le llama de esta manera en relación a la fenomenal película que él mismo protagonizó junto a Denzel Washington en 1998, y dirigida por el genio Spike Lee), y un quinto mosquetero, Rashard Lewis, que aunque se ha ido poco a poco viniendo a menos, tras aquellas geniales finales de 2009 con los Orlando Magic, ha sido recibido en Miami como una superestrella:


 Hace pocos, muy pocos meses, LeBron pudo al fin cumplir la promesa que él mismo hizo a todos los seguidores de los Heat, y de paso cumplir con su "amenaza" a todos los seguidores de la NBA: conseguir su anillo. Con sus ya famosas pulseras que rezaban "I Promise", en referencia a su promesa de ganar el primer anillo de su carrera... LeBron NO tuvo rival: hizo una temporada excelente, como siempre... y en las Finales estuvo excelso (rememorando aquel momento ya histórico en el que, regresando de su lesión, le "enchufa" un triple a Thabo Sefolosha, de OKC y genial defensor, en su misma cara, haciendo que el pabellón de los Heat casi se viniese abajo).

 Pero LeBron no ha querido frenar ni bajar el pistón. Él nunca lo ha hecho, desde 2003 que llegó a la NBA como el sucesor más claro de Michael Jordan. Con la llegada de Ray Allen a la franquicia del sur de Florida, LeBron y Wade (los dos líderes de la franquicia), "explotaban" de la felicidad: "Welcome to Miami, Jesus Shuttlesworth", ponía en su Twitter "King" James; o un simple "Wow, we got Ray; we got Jesus. Welcome Ray Allen". La verdad es que Ray llega ya algo pasado en edad, pero con una muñeca como la suya, y pese a no ser ya el eléctrico jugador que era... siempre puede resolver él sólo un partido.

 Pero, volviendo al tema en cuestión: son tan peligrosos estos Miami Heat?. Tras la consecución de la temporada, y la victoria en las Finales... comienza una nueva era?. Un reinado a largo plazo de los llamados "Beach Boys"?. Con un Derrick Rose a modo de Iron Man lesionado, y con unos L. A. Lakers en pleno intento de reconstrucción "express", sólo Oklahoma City Thunder, con los geniales Kevin Durant, Russell Westbrook y James Harden (sin duda, el "otro" gran Big Three de la Gran Liga), parece atreverse a "toserle" a estos Heat.


 Pero ahora, tras habernos "derretido" a halagos, pasemos a ver, uno por uno, a esta genial plantilla, confeccionada al gusto personal del gran Pat Riley, para examinar si de verdad dan tanto miedo. Pasemos uno a uno, por todos y cada uno de los pilares de esta franquicia. Comencemos:

1. Micky Arison:



 El dueño de los Miami Heat. Micky, de origen israelí, es el máximo accionista de Carnival Corporation, la compañía de cruceros de viaje más grande del mundo.

 Judío de religión, en 2011, la prestigiosa Forbes estimó la fortuna del Sr. Arison en 5,9 billones de dólares, lo que le convierte en la 169ª persona más rica del planeta.

2. Pat Riley:



 O lo que es lo mismo, el tipo más listo de todo Miami; la "cabeza pensante" de los Heat.

 Riley, antiguo entrenador de los mismos Heat, además de haber sido entrenador de New York Knicks y L. A. Lakers es, a sus 67 años, el Presidente de los Miami Heat.

 Riley siempre se ha caracterizado por su extrema inteligencia, además de por una personalidad arroladora (recordemos aquel día en el que Pat, literalmente, echó del banquillo a Stan Van Gundy, entrenador de los Heat, para sentarse él y sacar el equipo adelante).

 Habiendo confeccionado un equipo a "su" gusto, tras charlar personalmente con todos los jugadores y estrellas del equipo, nadie duda que quién manda en realidad, en las sombras, es él, y que jamás dudaría en "cortar cabezas" si la situación así lo requiriese. Gran capitán para un gran navío.

3. Erick Spoelstra:



 El bueno de "Spo". El señor Spoelstra, entrenador de los Heat, se ha ganado con todo derecho el estar donde está.

 Ex de Portland, Spoelstra fue el más "perjudicado" tras el fichaje de LeBron James y Chris Bosh a la franquicia. Controlar los egos de las tres mayores estrellas, quizás, en su puesto, de la NBA, no es fácil, y pese a discusiones (algunas públicas, como ya vimos), con algunas de sus estrellas... ha sabido remar, y muy fuerte, para llegar a buena orilla.

 Buen entrenador. Quienes lo conocen lo tildan de "fanático del baloncesto". Ya tiene su anillo, y ya más asentado, y con un Pat Riley dándole consejos, parece haberse asentado.

4. Bob McAdoo:



 Como jugador era genial... y en la actualidad sigue siéndolo.

 Bob es el actual ayudante de Spoelstra en los Heat, desempeñando, oficialmente, las funciones de 2º entrenador, y, extraoficialmente, las funciones de "domador" de fieras.

 McAdoo suele ser el consejero, el mediador, entre el entrenador y los jugadores. Y todos están encantados con él. Gran amigo de LeBron (quién, día tras día, no deja de agradecerle todo lo que hace por él), también de Wade y de Chalmers, McAdoo es quién mejor sabe manejar los egos de la franquicia.

 Sin duda, un pilar en los Heat.

5. Keith Askins:



 Un "hombre de la casa".

 Askins, de Alabama, fue en su momento jugador de la franquicia de Florida, y ahora es otro de los entrenadores ayudantes de los Heat.

 Su papel sigue siendo parecido al de McAdoo (todo para ayudar al pobre Spoelstra parece poco), pero también lo hace bien. Quienes le conocen dicen que nadie le replica ni le levanta la voz, perse a su aspecto de "bonachón", con su característica pajarita, y que cuando habla, lo que dice "va a Roma".

6. Bill Foran:



 El primero de los líderes "en la sombra".

 Bill Foran es el encargado del acondicionamiento físico de los Heat, el encargado, concretamente, de la parcela de fuerza.

 A Bill se le vio por primera  vez (hablamos públicamente), en las Finales de la NBA pasadas, durante la lesión de LeBron.

 Amante de llevar a los chicos "al límite", jugadores como Lebron, ó Udonis Haslem, dicen que entrenar con él, literalmente "mata".

7. Jay Sabol:



 Procedente de Florida International.. a Jay le toca ser "el poli malo".

 Como encargado de los Heat en la parcela física, Jay es conocido por no dar tregua a sus pupilos, y también llevarlos al límite. Conocido por no hablar demasiado, es uno de los "responsables" de la recuperación de Dwayne Wade, o de la mejora de LeBron en su aspecto tanto físico como mental. "Todo va unido", decía Sabol; "Si la cabeza no funciona bien, tampoco lo hará tu cuerpo; de la misma manera que si tu cuerpo no funciona bien... no lo hará tu cabeza".


 Y tras hablar de estas grandes personalidades, sin duda clave para el buen funcionamiento de tan temible máquina... toca ahora hablar de los "gladiadores", de las estrellas que noche tras noche llenan el American Airlines de Miami:

1. Mario Chalmers. #15:



 Un base tan arrogante como genial. Así podríamos definir a Super Mario.

 Procedente de University of Kansas, y tras 4 años en la NBA y todos en Miami Heat... parece que poco a poco, Mario se va estabilizando.

 Saltó a la fama en la NBA por su "debut" en los líos, cuando, junto con Michael Beasley y Darrell Arthur, en el campamento de verano de la NBA para rookies, fueron detenidos, multados y acusados por la Policía de consumo de marihuana en las habitaciones, algo, lógicamente, prohibido por la NBA en general y las franquicias en particular.

 Tras años en la NBA, y tras ser un gran líder en su etapa universitaria, el ex de Kansas parece haberse estabilizado, y pasa a ser jugador importante de los Heat.

2. Norris Cole. #30:



 El jugador de la desconocida Cleveland State University afronta su 2º año en la NBA.

 Uno de los jugadores más queridos de la afición, y "gran protegido" de LeBron James, quién le trata como su escudero, Norris puede presumir de ser el 1º base escogido vía Draft por los Miami Heat.

 Eléctrico en el juego, Norris es un verdadero "microondas"; uno de esos jugadores que sale y, sin que te des cuenta, puede cambiar el rumbo de un partido.

 Él y Chalmers son los únicos bases puros del equipo.

3. Ray Allen. #34:



 También conocido como Jesus Shuttlesworth.

 Ray, tras 16 temporadas en la NBA, divididas en Seattle, Milwaukee, Boston y ahora Miami, es ya una eminencia en la NBA, y es conocido por ser el mejor lanzador de triples de la historia de la Gran Liga. Casi nada.

 Bill Foran y Jay Sabol coincidieron días atrás en decir públicamente que "Ray es el jugador en mejor estado de forma de toda la plantilla. Es impresionante, pero parece que ha retrocedido 7 años".

 Jugadores como LeBron o Wade ya han dicho que él es el nuevo "jefe" de la franquicia, y que lo que él diga ira al cielo.

 Su edad puede que ya no le permita demasiado, pero, sin duda, el ex de Conneticut, en una de esas "noches suyas", puede anotar triples como quién lanza desde debajo de la misma canasta.

4. Rodney Carney. #51:



 Ex de Memphis State, y de Philadelphia 76ers, Minnesota Timberwolves y Golden State Warriors, Rodney aterriza en Miami, tras 4 años en la NBA, como escolta.

 No sabemos muy bien cual será el papel de Carney este año, pero su polivalencia (puede jugar perfectamente, gracias a su fenomenal físico, de escolta y de alero), puede hacerle un hueco en esta talentosa plantilla. Veremos a ver que es lo que sucede con el ex de los Warriors.

5. Terrel Harris. #14:



 Procedente de Ohio State University, Harris afronta ya su 2ª temporada en la NBA, habiendo jugado la anterior (más bien poco), también con Miami Heat.

 Gran amigo de Norris Cole, Harris siempre se ha caracterizado por ser un gran trabajador, y, pese a no contar demasiado para el cuerpo técnico, parece ser un jugador clave con los Heat.

 Su físico le hace ser versátil, y eso puntúa, y mucho, en los Heat. Suponemos que su rol este año no vaya a cambiar demasiado respecto con el del año pasado.

6. Garrett Temple. #17:



 Afronta su 3ª campaña en la NBA... y ya es todo un "trotamundos".

 Tras su paso por Houston Rockets, San Antonio Spurs y Charlotte Bobcats... el ex de Louisiana State University aterriza en Miami.

 Se trata de un escolta trabajador, y que encara relativamente bien el aro, pero por motivos de adaptación, no ha terminado de encontrar su sitio en la Gran Liga.

 Si Miami aprende, y rápido, a manejarle bien, puede ser un jugador MUY interesante.

7. Dwayne Wade. #3:



 Pase lo que pase, y pese a que LeBron James sea el nuevo e indiscutible líder de este equipo... Wade siempre será el símbolo de los Heat.

 Tras 9 años ya en la NBA, todos con los Heat (vía Draft en 2003, curiosamente, el mismo que el de LeBron y Bosh), y ya 2 anillos de campeón NBA (uno con Shaquille y otro con LeBron), poco hay que decir que no se sepa ya de Wade.

 Tras una temporada algo irregular, producto de una lesión y problemas personales, el ex de Marquette University tuvo que ver como, según él, la primera temporada del Big Three se convertía en un fracaso. En la 2ª campaña juntos, sacó fuerzas de donde ya no existían, y terminó mostrándose excelso.

 Actualmente siempre está fuertemente arropado por su pareja, la guapísima Gabrielle Union (actriz y modelo), y por su gran amigo: LeBron James

 No cabe duda de que Wade morirá dándolo todo por los Heat. Él es el Heat.

8. Shane Battier. #31:


 También conocido como El hijo de América ó El novio que toda madre querría para su hija, en referencia a su elegante comportamiento, su entrega y su capacidad de sacrificio.

 El ex de la prestigiosa University of Duke, además de haber sido un fenomenal estudiante, lleva ya 11 temporadas en la NBA, en diversos equipos como Memphis Grizzlies (es gran amigo de Pau Gasol), o Houston Rockets, ha ido un poco a menos, teniendo en cuenta su edad, pero aún así, su rendimiento con los de Miami ha sido sobresaliente.

 Cuando llegó a Florida, muchos hablaban de un "retiro dorado", pero lejos de todo esto, Shane, siempre en las sombras, ha desarrollado un papel CLAVE en la consecución del anillo de los Heat, mediante una excelente defensa y una inusual capacidad anotadora.

 Suponemos que su rendimiento esta temporada volverá a ser vital. Si Ray Allen sale tan bien como Shane (lo cual es de suponer)... los Heat dan aún más miedo.

9. LeBron James. #6:

 Como el rapero Game siempre repite en cada uno de sus temas: "Hate it or Love it, but I'm still nº1". Así puede definirse a LeBron James, "The Chosen One", "King" James, BAAP (Best All Around Player)... o como queramos llamarle (sus detractores suponemos que encontrarán motes menos agradables).

 El miedo (y de paso, la presión), que siempre existió con LeBron era que, en algún momento, dijese adiós sin aquello para lo que la NBA y el mundo pareció escogerle: para ser un campeón... y con anillos. Eso ya es historia, y LeBron, el próximo día 30 de Octubre de 2012, lucirá en su dedo su primer anillo de campeón NBA.

 El fichaje de LeBron por los Heat estuvo siempre marcado por su "extraña" y comercial decisión de abandonar "su" casa, Cleveland, para adentrarse en un mercado más voraz (y de paso, lucrativo), como es Miami. Compañeros suyos, como por ejemplo Kevin Garnett, fueron claros hablando personalmente con él: "estar en tú casa es maravilloso... pero has de ir más allá. Yo he malgastado mi carrera en Minny, estando demasiados años. Quién sabe lo que hubiese logrado yéndome a Boston antes. Tú tienes tú llave, y nadie más que tú ha de decidir como usarla. Haz lo que sea mejor para tí, y jamás mires atrás". Estas eran las palabras de Kevin Garnett que tanto hicieron mella en "Bron Bron".

 Ahora, siendo el líder de los Heat, y con ya su anillo en el dedo, todo ser verá diferente, y como él dijo: "Yo no he venido aquí para ganar un anillo; he venido para ganar dos, tres, cuatro, cinco...". 

 Parece que el reinado de "King" James ha comenzado.

10. James Jones. #22:


 Sir ser un gran jugador... es un francotirador letal.

 James Jones, con ya 32 años, y tras llegar a Florida vía Portland Trail Blazers, ya por el 2008, cumple su sueño jugando con los Heat. Acudió a University of Florida, además de ser natural de Miami, por lo que "casi" podríamos considerar su paso por Indiana Pacers, Phoenix Suns y los propios Blazers como un "affair".

 Repetimos, con 32 años, y con un rol en el equipo totalmente definido, James parece sentirse cómodo en él, y junto con jugadores como Allen, Battier, e incluso Miller, forma el grupo de "bombarderos a distancia" del equipo.

11. Rashard Lewis. #9:


 Rashard puede considerarse "el quinto mosquetero" de los Heat, sin tan siquiera ser una estrella.

 Lewis, tras una grandísima temporada con los Magic, allá por el 2009, cuando alcanzaron las Finales de la NBA (cayeron ante Lakers)... nunca volvió a ser el mismo. Con un contrato simplemente BESTIAL (casi 23 millones de dólares, y siendo una segunda ronda), pasó por Washington, con los Wizards, con más pena que gloria: lesiones, pasotismo, dicen que falta de acople a un grupo joven... lo que fuese, pero Rashard ya no era ese jugador desequilibrante. Tan poco desequilibrante era, que los Wizards se cansaron de él, y le cortaron su contrato, con un año aún pendiente (tendrán que pagarlo igual). Y ahí estaban los Heat.

 Gran amigo personal de Ray Allen (coincidieron en Seattle, con los Sonics, al inicio de la carrera profesional de ambos), no lo dudó cuando Miami le llamó.

 Su rol en el equipo aún no está del todo definido, pero si Bosh se "atreviese" a jugar de "5" (cosa que ya ha hecho en más de una, dos y tres ocasiones), Rashard podría, con su altura y su muñeca, exquisita, ocupar el puesto de "4", para terminar de hacer de los Heat un grupo temible.

 Al jugador, natural de Texas y con 14 temporadas ya jugadas en la NBA, aún le queda por demostrar.

12. Mike Miller. #13:


 El héroe de las Finales de la NBA el año pasado (aunque fuese en momentos puntuales, claro).

 Mike, gran amigo de Pau... ha pasado por todo, y no precisamente bueno: lesiones de todo tipo (casi no puede ni caminar, y le cuesta correr a horrores), presión en Miami... y para colmo, llegó la tragedia de su hija.

 Pese a su apariencia de tipo "duro", dicen que Mike es un tipo muy familiar y generoso (Pau da fe de ello), pero... aquella enfermedad de su hija, recién nacida, casi le mata. Su hija nació con un problema en el corazón, y corría el riesgo de no salir de aquella. Compañeros de Miller en la franquicia decían que Mike, poco a poco, se consumía: salía corriendo todos los días del pabellón para ir al hospital, bajaba de los aviones y cogía taxis como si fuesen gominolas... aquello no era vida. En más de una ocasión, jugadores como Chalmers ó Haslem tuvieron que animarle en los vestuarios, tras un simple entrenamiento, para que Mike no se viniese abajo.

 Pero Miller, todo un profesional, nunca se rindió. Faltó lo mínimo imprescindible a entrenamientos y partidos (casi no se perdió un entrenamiento), e incluso llevó en las Finales que perdieron ante Dallas, unos cordones rosas en honor a su hija. Y Dios quiso devolverle todo aquel sacrificio: su hija, aunque poco a poco, fue recuperándose, y en las Finales de año pasado ante Thunder, Mike estuvo INMENSO, anotando la friolera de 7 triples en el último y decisivo partido. Toda la franquicia coincidió en decir que este era "el anillo, el triunfo, de Mike".

 Los rumores de retirada (casi no puede andar, amén de su lesión crónica en los ligamentos del dedo pulgar de su mano derecha), fueron constantes, pero parece que el "gladiador" de Miami aún no ha dicho su última palabra, y, pese a que jugará más bien poco, ahí seguirá, al pie del cañón.

13. Chris Bosh. #1:


 El integrante del famoso Big Three que más ha sufrido a su llegada a los Heat.

 Chris, excepcional ala- pívot y compañero de promoción de Wade y LeBron, fue el que más acusó el cambio de franquicia. Acostumbrado a ser el rey en Toronto... llegó a aguas más cálidas (literalmente), y aquello le costó. Parece haber encontrado su rol, su posición, y su función en el equipo.

 Junto con Wade y LeBron forma ese Big Three tan sumamente criticado por todos, pero parece haber dado un paso al frente. En Miami todos se temieron lo peor con su lesión ante los Pacers, en Playoffs del año pasado, pero Chris, cual espartano, se recuperó para las Finales, dando, además, verdaderas exhibiciones de juego, e incluso anotando varios triples!.

 Puede que sea de los jugadores de los Heat que más necesitaba ese anillo, sobre todo por el aspecto psicológico; él quería sentirse aún más importante... y lo ha conseguido. Imprescindible en los Heat.

14. Jarvis Varnado. #?:


 Segundo ala- pívot del equipo, y también rookie.

 Jarvis, procedente de Mississippi State University (es también natural de Tennessee), es un caso curioso de los de verdad. Promediando 10 puntos, 8 rebotes y la barbaridad de 4 tapones por partido en sus 4 años en la universidad (también, quizás, demasiados), fue elegido en el Draft de 2010 por los Heat. Siendo descartado por estos, no tuvo más remedio que emigrar, y, tras jugar dos años fuera (1 año en Tuscani Pistoia, en la 2ª división italiana, y otro año en Hapoel Jerusalem B. C.), regresa a Florida.

 Parece que ha firmado un contrato con la Virtus Roma italiana, aunque aún no está del todo claro. Pase lo que pase... parece que no tendrá sitio en esta gran plantilla.

15. Udonis Haslem. #40:


 El dueño, rey y señor de Miami.

 El caso de Haslem es otro de esos... que llama la atención. Udonis es natural de Florida (nació en Miami), jugó en University of Florida, y, salvo dos años (de 2000 a 20002), en los que se vio obligado a emigrar, jugando en la liga francesa para Chalon- Sur- Saone (previo a jugar en la NBA)... siempre ha jugado en los Heat.

 Udonis, tras terminar la universidad, en el 2000, abandonó los EEUU, con destino Francia. Allí, como decimos, jugó dos años, para el Chalon- Sur- Saone. Tras terminar su periplo por Europa, en 2002, volvió a los EEUU, donde se presentó al Draft y, pese a no ser elegido en él, los Heat se hicieron con sus servicios.

 Pese a haber sonado mil y una veces como futurible de traspaso, y no ser un gran jugador... Udonis tiene, al igual que Wade, 2 anillos de campeón NBA.

 Udonis es el líder indiscutible del equipo, quién más manda, por aquello de que él es Miami en sí. Dicen que tras su carrera, quiere ser alcalde de Miami, y estamos seguro que lo conseguirá.

 Trabajador como pocos, Udonis, pese a no ser un super talento... siempre termina siendo clave en los Heat. Este año, no será menos.

16. Dexter Pittman. #45:


 El joven y orondo pívot de los Heat... mete miedo.

 Con 2,08 metros y 135 kilos de peso, este "niño grande", natural de Texas y ex- jugador de Texas University, con los Longhorns... nunca ha sido nada en Florida, desde su llegada hace ya dos años.

 Tras jugar en la temporada 2010- 2011 con Sioux Falls Skyforce, en la D- League, y con base en Dakota del Sur, volvió a los Heat, y desde entonces... nada de nada. 

 No sabemos muy bien cuáles son las intenciones de Spoelstra, McAdoo y Askins con él, pero cada segundo que pasa en Miami parece un segundo menos que allí le queda.

17. Joel Anthony. #50:


 Este fornido y voluptuoso canadiense es otro de los pívots puros de los Heat.

 Anthony nunca ha destacado por ser particularmente técnico, ni hablador, ni comercial... pero sí por dejarse la piel (literalmente), en la pista, y eso le hace necesario para los Heat.

 Él, parece feliz pegándose con todo aquel que osa invadir su espacio, y, mentalmente, llega a agotar. Eso, repetimos, le hace vital en la franquicia.

 Su rol este año?: igual que los anteriores; disputar varios minutos por partido, en pro de darle más garra al equipo. Jugadores como LeBron ó Bosh dijeron públicamente que odian entrenar con él, cuando juegan en diferentes equipos, sólo "por la cantidad de golpes de todo tipo que te asesta".

18. Josh Harrellson. #55:


 El ex- jugador de los Knicks de New York era el GRAN capricho de Spoelstra... y Riley decidió dárselo.

 Harrellson, natural de Missouri, jugó en University of Kentucky durante 3 temporadas, en las que hizo más bien poco. Tras ello, fue escogido en el Draft del año pasado por New Orleans Hornets, pero traspasado a New York Knicks poco después.

 Ni mucho menos se trata de un gran jugador (casi tampoco deberíamos de llamarle "jugador de nivel medio- alto"), pero es un jugador muy inteligente: sabe donde ha de colocarse, y siempre tiene muy claro su papel.

 Con tan sólo 37 partidos disputados en la pasada campaña, llega a Miami para aportar músculo y garra, y seguro que lo hará bien, esté el tiempo que esté.

19. Justin Hamilton. #?:


 Este rookie, último jugador y pívot de la extensa plantilla de los Heat, podría tener sus horas contadas en Miami.

 El ex- jugador de Louisiana State University fue escogido en la 45ª posición del Draft por Philadelphia 76ers, pero curiosamente, los Heat intercambiaron a su 27ª elección por él.

 Se trata de un jugador muy fuerte, y con unos movimientos sobresalientes, sobre todo en las ayudas. Dicen de él que impresionó a muchísimos ojeadores en los workouts de New Jersey, previo al Draft.

 Dudamos que vaya a tener un puesto en el equipo, aunque su fuerza y su rapidez, unida a las ayudas que puedan prestarle hombres experimentados como Haslem ó Anthony, pueden jugar a su favor.


 Bien, pues esta es la extensa y temible plantilla de los actuales campeones de la NBA, los Miami Heat (Beach Boys para los más osados). 

 Pese a que no todos tendrán sitio en el equipo, desde luego que los que se queden formarán el bloque a batir, sin ningún tipo de dudas, y actualmente son el terror de la NBA. A los ya conocidos LeBron James, Chris Bosh, Dwayne Wade, e incluso Mario Chalmers (se viene arriba cuando juega con los 3 monstruos de la franquicia), se unen ahora Ray Allen, con su más que exquisita muñeca, y Rashard Lewis, con una última oportunidad en sus manos, pero siempre a tener en cuenta.


 Los Heat. El equipo a batir.

 Recientemente, en los entrenamientos previos a la temporada, jugadores como LeBron, Bosh, Wade, Haslem, e incluso el volátil Chalmers, han "tachado" a Allen, recién llegado, pero experto ya en guerras y batallas de todo tipo, como el nuevo "jefe" de la franquicia. "Estoy orgulloso de tener a Jesus a mí lado", decía King James. "Cuando él habla, los demás escuchamos. Así funciona esto". Si el experimento dará resultado o no, de nuevo, no lo sabemos, pero de lo que no cabe duda es de que todo pinta muy, muy bien, en la franquicia del sur de Florida.

 Parece que se avecina tormenta, y parece que entra por el sur de Florida. Estaremos atentos.


 En la despedida, os dejamos con el momento que todo seguidor de los Heat (y también de LeBron), llevaba esperando años: la consecución de la temporada 2011- 2012, con la victoria en ella de los Heat, en las Finales, ante los también temibles Oklahoma City Thunder. Ver a LeBron conseguir aquello por lo que llevaba suspirando (y fracasando, dicho sea de paso), 9 largos años, vale la pena.

 Espero que lo disfrutéis: