jueves, 19 de abril de 2012

Michael Jordan Vs. Dominique Wilkins. Aquella gran noche de 1988



 Probablemente (y por no decir SEGURO) estamos hablando del mejor campeonato de mates de la historia. Aquella batalla "en el aire" que enfrentó a dos verdaderas máquinas: Michael Jordan y Dominique Wilkins. Pero la historia trae cola, mucha cola; comencemos:

 1987:


 Slam Dunk Contest, en Seattle. Probablemente aquí hayamos visto al mejor Jordan de todos los tiempos. Esta fue su primera victoria en el campeonato de mates, habiendo quedado 4º en la 1ª ronda, por detrás de Terrence Stansbury, Clyde Drexler y Jerome Kersey.

 Este fue el primer título de "Sir Mike" en un campeonato de mates, pero él no estaba del todo satisfecho; Jordan no había podido luchar en la final contra quien sería su máximo adversario el año siguiente: "The Human Highlight", DOMINIQUE WILKINS. Tanto él como SPUD WEBB se habían perdido aquel campeonato por sendas lesiones, y aunque Michael era el campeón, él quería medirse con los mejores.

 1988:


 Este fue el gran año; la gran batalla estaba a punto de librarse. El escenario, unos de los mejores posibles: el Chicago Stadium, de Chicago, Illinois. Los "gladiadores", los dos mejores posibles: MICHAEL JORDAN y DOMINIQUE WILKINS. Probablemente recordaremos aquel Slam Dunk Contest como el MEJOR DE LA HISTORIA.

 A pesar de la amistad que unía a Michael Jordan y a Dominique Wilkins, ambos tenían una espina clavada; una cuenta pendiente. En 1987, Dominique no pudo participar en el Slam Dunk Contest de Seattle (el 1º de Jordan) debido a una lesión de rodilla, al igual que su compañero de equipo, el "mínimo" Spud Webb, conocido como "el hombre que no saltaba, sino que volaba":


 Aquel Slam Dunk Contest estaba rodeado de morbo: los dos mejores matadores de la NBA se reunían para batirse en un duelo sin precedentes; llevaban todo el año "mandándose recados" el uno al otro retándose para aquel día, como dijo Dominique: "Michael y yo siempre estuvimos en contacto. Estábamos como niños pequeños esperando aquel día. Para serte sincero, creo que fue la única vez en mi vida en la que las piernas me temblaron al saltar a una cancha". Esas palabras, viniendo del gran Dominique Wilkins, representaban mucho para el gran Mike.




 Jordan, por otro lado, también se deshizo en elogios hacía el gran Wilkins, a quién Michael no ha dudado en nombrar "EL MEJOR MATADOR DE TODOS LOS TIEMPOS": "No hay nadie sobre la faz de la Tierra con quien quiera batirme más que con Dominique. Es el mejor, y yo quiero jugar contra los mejores". El show estaba a punto de comenzar:


 La batalla estaba a punto de librarse, y todo el mundo estaba expectante. Spud Webb y Jerome Kersey fueron los "grandes invitados" a aquel evento, ya que ellos dos también estaban en el grupo de posibles ganadores, pero el destino decidió que ninguno de ellos llegase a la GRAN FINAL: aquella final era un Jordan Vs. Dominique; aquel Slam Dunk Contest, es considerado el mejor de todos los tiempos, entre otras cosas, porque en él había 3 GANADORES DE CONCURSOS DE MATES PREVIOS. SE TRATABA DE MICHAEL JORDAN, DOMINIQUE WILKINS Y SPUD WEBB.

 Comienza la Final, y los "golpes" que uno a otro se "dedican" son espectaculares; realmente espectaculares: a "barbaridad" de Jordan, Dominique respondía con una mayor, y viceversa. Aquella final, aunque corta, parecía no tener fin, y para ser sinceros, no creo que nadie desease que lo tuviese.

 Dominique Wilkins, con sus "molinillos" y sus desafíos a la gravedad, parecía llevar cierta ventaja. Cada vez que Jordan se acercaba para realizar su "obra", Dominique se acercaba a él y le decía: "no me defraudes Mike; no he llegado aquí para nada. Dame lo mejor que tengas". Michael tampoco se quedaba corto; en el segundo mate de Dominique, Jordan le miró desde su silla y le dijo: "Mo, llegar a la Final tiene mérito, aunque digan que no. Lo has hecho bien, pero sabes que esto es mío". Ahí Dominique "espetó" una tremenda carcajada; lo que no sabía era lo que estaba a punto de suceder:


 Las bromas iban de un lado para otro, y ambos jugadores daba la impresión que se lo estaban pasando bien, aunque las caras de Dominique mostrasen cierta "inseguridad". Para ser sinceros, en ningún campeonato de mates hemos visto (yo al menos), tanta plasticidad y tanta clase como en aquel. Los dos grandes estaban punto a punto, y aquello era una maravilla para los ojos: cada mate, como "Magic Johnson definió "ponía los pelos de punta; aquello era increíble. No se aburrían. Aquello era un duelo, y nadie se iría de allí hasta que ellos dos lo decidiesen. Nunca vi nada igual". Palabra de "Magic".

 Llega el gran momento. Michael Jordan llevaba desventaja ante Dominique para el 3º mate; necesitaba un "48" para empatar un "49" para ganar. Dicen que los grandes campeones aparecen en los grandes momentos, y Jordan no iba a faltar, por supuesto. En ese momento decidió hacerlo; era su turno. Dominique ya se daba por campeón (él mismo lo reconoció), pero le tocó el turno a Jordan: A MICHAEL JORDAN. Mike cogió el balón y todo el mundo se puso en pie. Todos sabían que aquello era difícil, pero no imposible: Mike necesitaba conseguir un "49" sobre "50", la máxima puntuación. 

 Michael coge carrera, mucha carrera. Dominique ni tan siquiera sabía lo que "Big Mike" iba a hacer, pero se lo temía: "No existe nadie en el mundo mejor al que medirse", dijo Dominique de Jordan tras la final. Jordan echó a correr, en el momento que Dominique se levanta con el dedo pulgar a modo de "autoestopista", diciéndole: "All the way, baby; take the highway! Try to impress me". Michael lo hizo: sin hacer caso a nada... SALTÓ DESDE LA LÍNEA DEL TIRO LIBRE!. Michael había volado!. La primera reacción de Dominique fue llevarse las manos a la cabeza, en señal de derrota, y la segunda fue mirar a Spud Webb (su compañero de equipo y rival en aquel campeonato) y decirle: "lo ha hecho; el muy c..... lo ha hecho". Jordan había ganado el campeonato; su segundo campeonato. Los comentaristas gritaban como locos: "They gave him a 50", en señal de la votación sobre el mate: sobre aquella obra de arte.



 Jordan, ganando este campeonato, se convertía en el 1º jugador de la historia en conseguir dos campeonatos de mates seguidos.

 En una entrevista, años más tarde, a Dominique le volvieron a preguntar por aquel campeonato; Dominique fue claro: "Siempre piensas que lo has hecho bien, que con lo que has hecho te dará para ganar, pero competir contra Mike lo arruina todo. Es un ganador, y nunca sabes lo que puede pasar". Jordan dijo que aquella noche que fue una de las noches que recuerda con más cariño: "Haber ganado a un tipo como Mo es increíble. Dominique sabe volar, y sabía que tenía que hacer algo diferente; algo que no se esperase. Y así fue".

 Aquella noche, personalmente, la recuerdo como una de las mas espectaculares de la historia de la NBA, y a día de hoy no creo que nadie podamos cansarnos de ver ese video una y otra vez. Dos campeones se batieron a muerte en aquella final. Michael Jordan se llevó "el gato al agua" con una genialidad que sólo alguien como él podría hacer.

 El campeonato en sí fue espectacular, pero este video es la final de dicho campeonato: la gran batalla. Michael Jordan Vs. Dominique Wilkins: "Air" Jordan Vs. "The Human Highlight". El vídeo es la Gran Final completa, así que espero que disfrutéis con ella. La narración: simplemente increíble.


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