domingo, 8 de abril de 2012

Kevin Love: el MVP oculto


 Kevin Love. Todos le conocemos ya, sobre todo a raíz de esta última temporada y de su amistad con su compañero de equipo, Ricky Rubio. Ambos forman una sociedad perfecta, y sin duda es la lesión de Ricky la "culpable" del bajón en el juego de los de Minny.

 Pero hay más; mucho más. Hay muchísimas cosas de Kevin Love, la estrella de T-Wolves, que puede que no conozcamos. Pero hay una que queda clara: ES UN VERDADERO JUGADORAZO.


 Kevin Wesley Love. Ese es su nombre completo. Kevin nació en Santa Mónica (California), el 7 de septiembre de 1988, en el seno de una familia con una gran tradición deportiva (entre otras cosas); su padre es Stan Love, antiguo jugador de la NBA en la década de los 70. Stan, como se le conocía, jugó tan solo 4 temporadas en la NBA, pese a ser escogido en la 9ª posición global del Draft de 1971. Jugó en los ya desaparecidos Baltimore Bullets, en L.A. Lakers y finalmente en San Antonio, para los Spurs; así es que "de casta le viene al galgo".

 También hay que decir que Kevin Love es sobrino de Mike Love, cantante y fundador del conocido grupo "Beach Boys", así como también es sobrino de Brian Wilson, Carl Wilson y Dennis Wilson, los otros miembros del conocido grupo californiano. Kevin Love siempre vivió en una familia muy liberal, pero a la vez estable, en la que según él "mamá siempre llevó las riendas de la casa; papá siempre estaba de gira y era mamá la que nos mantenía unidos y a raya".


 Al poco de nacer Kevin, su familia decidió irse a vivir a Oregon, y Kevin Love ingresó en Lake Oswego High School, colegio con gran tradición de baloncesto.

 Kevin Love siempre fue "un gran estudiante", según su madre, y "nunca tuvo problemas en nada. Siempre fue un chico tranquilo, hogareño, centrado y sin demasiadas inquietudes; pero con un grandísimo afán de superación".

 Al llegar al equipo, Kevin causa gran impresión a los entrenadores del equipo, por lo que se convertirá en la clara referencia del equipo, tanto en ataque como en defensa. Decimos esto porque ya en el HS destacaba por su enorme capacidad para rebotear, a pesar de no ser un chico particularmente alto. Los entrenadores decían que lo único que debía pulir en este aspecto sería la agresividad para entrar al rebote, a veces excesiva.


 Kevin Love "pulverizará" todos los récords habidos y por haber en Lake Oswego, en durante los 4 años que permaneció bajo su disciplina... FUE MVP LOS 4 AÑOS SEGUIDOS!!!!. Era algo que jamás había sucedido en el High School.

 Llega la graduación, en 2006. Kevin Love abandonará el frío de Oregon por el calor de California, de nuevo, para enrolarse en los Bruins d la universidad de UCLA (University of California), lo que causó un tremendo malestar en la University of Oregon; Kevin Love llegó a decir que recibió amenazas de muerte a través del teléfono móvil y de cartas a su buzón, de "degenerados" que no podían perdonar la "supuesta traición" de Kevin a la ciudad que le vio crecer. Locos siempre hubo en todas partes.

 Kevin Love siempre fue muy supersticioso, cuentan sus conocidos, y siempre había llevado en número 42... pero en UCLA sería imposible; llevaba retirado desde 1996, y había pertenecido a Walt Hazzard, legendario jugador de aquella universidad. Kevin llegó a decir que "ese número para mí es como el pelo para Sansón: si me lo quitan no soy nada". Los entrenadores y directores de UCLA hablaron con Walt; le hablaron de un chico llamado Kevin Love, que aquel chico era una verdadera estrella, un diamante en bruto, y que tenían que tenerlo contento, que él les llevaría a la Final Four y quién sabe si incluso más lejos... y Walt Hazzard aceptó encantado. Kevin ya tenía su número 42 disponible.


 Durante su etapa en UCLA, Kevin Love sigue destrozando todo tipo de récords: es un jugador con una grandísima capacidad para capturar rebotes, para anotar... y lo más curioso: TAMBIÉN PARA TIRAR TRIPLES!. Esto era algo realmente extraño, ya que no es nada común ver en la NCAA a jugadores interiores tirar de 3 (ni incluso salir de la pintura).

 Kevin Love acapara todas las portadas de periódicos y revistas  en los EEUU como futura estrella del Draft, junto con otro chico que aquel año también aparecería en escena: un tal DERRICK ROSE.




 Kevin Love ha sido de los pocos (muy muy pocos) jugadores en la NCAA, que han tenido entrenador personal; en su caso fue el legendario jugador BILL WALTON, mítico jugador de Blazers  y Celtics, y también antiguo jugador y alumno de UCLA. Kevin Love no tenía techo.

 Un 17 de abril, y en una rueda de prensa multitudinaria, Kevin anunciará que abandona la universidad para irse a la NBA; se presentará al NBA Draft de 2008.

 Llega la noche del draft, ese 2008. Todo el mundo tiene más o menos claro que el número 1 de ese año será Derrick Rose, el eléctrico y genial base de, por aquel entonces, la universidad de Memphis. Lo que ni muchísimo menos está claro es quién será el número 2; está en las quinielas OJ Mayo, de la University of Southern California, o Michael Beasley... el terrible e inestable Beasley (con quién actualmente comparte equipo), de University of Kansas.

 Minnesota está atento; muy muy atento. Querían a Kevin Love a cualquier precio. Kevin Love es escogido por Memphis Grizzlies, pero los Wolves lo consiguen a cambio de un "trade" en el que más de 5 jugadores estarán involucrados, pero que finalmente acaba en un OJ Mayo, tirador y penetrador, por Kevin Love; justo lo que los T-Wolves querían.


 Todo el mundo en Minnesota se frota las manos; han conseguido al jugador que verdaderamente deseaban.

 Kevin Love era y es muy feliz en Minnesota; dice que lo que más le gusta de la ciudad es que puede salir a hacer la compra en chandal y que puede ir a bares a cenar con unos vaqueros y una sudadera y que no todo el mundo llega a reconocerle; "Es genial. Esta ciudad es mágica. Nadie me mira por la calle, y cuando lo hacen, es con un tono amable y formal para pedirme una foto, un autógrafo o simplemente para felicitarme por un partido o animarme para el siguiente. No sé en cuantas ciudades se puede aspirar a algo así". Kevin mostraba su lado más hogareño.

 La campaña de "rookie" de Kevin Love finaliza de una manera verdaderamente asombrosa: con 29 "dobles-dobles"!. Kevin Love destacaba por su enorme capacidad anotadora y reboteadora.

 "Siempre he seguido los consejos de Bill (Walton). Él siempre me dijo que el 80% de los rebotes se cogen debajo del aro; justo debajo. Por lo que una buena colocación es clave. Tengo que estar concentrado; muy concentrado. Se que no soy el tipo más alto del equipo, y que hay jugadores mucho más fuertess que yo, por lo que, si quiero coger rebotes, no siendo más fuerte, he de ser más inteligente". Estas fueron las palabras de Kevin Love en la rueda de prensa tras un partido de Minny, tras ser preguntado por su aparente facilidad para coger rebotes. Kevin Love estaba preparado; muy preparado. En muy poco tiempo se había convertido en la estrella de los Minnesota Timberwolves, y en el ídolo de la afición local.


 12 de Noviembre de 2010. Escenario: Target Center (pabellón de los Wolves). Aquí es donde Kevin escribirá su nombre con letras mayúsculas en los libros de la historia de la NBA. Víctima: New York Knicks (curiosamente, casi siempre ellos han sido las "víctimas" de casi todo). Aquella noche, Kevin anota 31 puntos... seguidos de 31 rebotes!!!!. Nadie había conseguido tal proeza desde 1982, cuando Moses Malone estableció aquel récord. Era oficial: Kevin Love era un verdadero monstruo. Sin duda alguna, la estrella de aquel draft, junto con Derrick Rose.

 Pero Kevin no había finalizado, ni mucho menos. 8 de Marzo de 2011. Víctima: Utah Jazz. Kevin Love anota 24 puntos y captura 12 rebotes. Son unos bueno números, pero no llaman demasiado la atención... si no fuese porque en ese partido hizo su 53º DOBLE DOBLE CONSECUTIVO!. 53 dobles dobles!. Acaba de igualar el récord histórico de Moses Malone. Aquello era increíble. En el siguiente partido, Kevin hizo 13 rebotes... pero sólo 9 puntos; por 1 sólo punto no pudo superar a Moses.

 Kevin Love es uno de los grandes amigos de Ricky Rubio en la fría ciudad de Minnesota. Cuando Ricky firmó, Kevin estaba como un niño con zapatos nuevos, aunque supiese que Ricky tardaría un poco en dar el salto a la NBA. Se pasó todo un año mandándole "tweets" y mensajes de texto diciéndole lo muchísimo que le necesitarían allí, y que para lo que quisiese, que allí le tendría. Gran mensaje de la gran estrella del equipo.

 Previo a esta temporada (la temporada del dichoso "lockout"),  Kevin Love perdió nada más y nada menos que 11 kilos de peso... todo ello para incrementar su capacidad de salto y para mejorar su aportación reboteadora. Y lo consiguió; vaya si lo consiguió. Esta temporada su media reboteadora asciende a 13,6 rebotes de media por partido; una media a la cual sumamos los 26,5 puntos de media por partido y los 2 triples que consigue de media por partido; estas cifras hacen de Love un jugador único; realmente espectacular, y al nivel perfectamente comparable de jugadores como Kobe, LeBron o Kevin Durant (hablando estrictamente de números, por supuesto).


 Su capacidad de salto y colocación para el rebote es simplemente asombrosa, y unido a esa pérdida de kilos, hicieron de Kevin Love un jugador increíble; jugadores como Josh Smith han "imitado" su plan de entrenamiento y llegaron a adelgazar hasta 13 kilos para intentar ponerse a su nivel.

 En el último campeonato de triples, celebrado en el All Star Weekend de Orlando, Kevin Love (además de por supuesto ser All Star), se hizo con el título de campeón del concurso, superando a todo un especialista como Kevin Durant en la final.



 Es asombrosa la capacidad para el tiro exterior que tiene Kevin Love. Sólo recordamos con semejante tiro a Dirk Nowitzki, la tremenda estrella de los Mavs, actuales campeones de la NBA, como jugador interior para compararle en cuanto a tiro exterior se refiere. Pero Dirk no es un jugador interior como lo es Kevin Love.




 Kevin Love se ha convertido en la gran estrella de unos jóvenes Minnesota Timberwolves, muy necesitados de un jugador así desde la marcha de Kevin Garnett a Boston Celtics, en Julio de 2007. Pero aunque las comparaciones sean odiosas, "Kevin y Kevin", o mejor dicho, Love y Garnett tienen algo en común: sus ansias por crecer, por ser mejores. Kevin Garnett tuvo que abandonar Minnesota para poder ser "algo más" y optar a un anillo (que finalmente consiguió). Garnett dijo: "amo Minnesota, pero no me gustan los Wolves; no se debe a los fans, que son geniales, sino a los directivos de allí. Siento que he perdido años de mi carrera; años que podía haber aprovechado en otro equipo mejor para haber ganado más de lo que he ganado". Ese mensaje, Kevin Garnett se lo dio a LeBron James cuando éste decidió abandonar Cleveland con rumbo a Miami, pero es PERFECTAMENTE aplicable a Kevin Love: Kevin Love es un grandísimo jugador, y aunque aún es joven, muy joven (sólo 23 años), deberá decidir, y no ahora, sino en un futuro, si quiere navegar en una nave como la de Minny, plagada de jóvenes jugadores talentosos, pero sin un proyecto completo y solidificado, o irse a otro equipo puntero para poder aportar todas sus armas en busca de algo que se merece: EL ANILLO DE LA NBA.

 El vídeo de despedida creo que define a la perfección a KL. El tema, aunque un poco "desfasado", no le quita mérito al vídeo que repasa toda la vida del genial jugador de Wolves; desde sus inicios en Lake Oswego hasta sus días actuales en Minny:


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