martes, 17 de abril de 2012

Código de vestimenta NBA



 "No al hip- hop", o "esto es racismo". Estas son algunas de las "dedicatorias" que jugadores de la NBA y no jugadores gritaron al cielo un 17 de Octubre del año 2005.

 La NBA era, es y siempre será un negocio (como muchos de los jugadores que militan en ella han reconocido), pero con aquella norma, David Stern, comisionado de la NBA, quiso darle una vuelta de tuerca más a este negocio llamado NBA.


 Todos conocemos los "malos hábitos" de algunos de los jugadores de la liga (armas, fiestas, divorcios, deudas...); todo esto es prácticamente incontrolable, ya que ni el equipo ni la NBA en sí pueden controlar muchos de los hábitos o vicios de un jugador en su casa o en su tiempo libre. Pero lo que sí podía controlar la NBA era la apariencia, la estética: muchos jugadores de la NBA (encabezados por Allen Iverson, Stephen Jackson o Carmelo Anthony), presumían de un estilo "gangsta'" y al más puro estilo "hip- hop", con ropa realmente ancha, todo tipo de collares y cadenas, y zapatillas deportivas que en algunos casos casi duplicaban la talla de pie habitual, dando una "mala imagen a los niños y a la liga", como dijo David Stern aquel 17 de Octubre en una rueda de prensa.

 Aquellos tiempos se habían terminado; a partir de ahora ningún jugador de la NBA ni de la NBA D- League podría llevar este tipo de vestimenta para ir a un partido: se exigía chaqueta y camisa; se había instaurado EL NUEVO CÓDIGO DE VESTIMENTA.

 Muchos de los jugadores de la NBA, como los mencionados Allen Iverson o el terrible Stephen Jackson, pusieron el grito en el cielo ante esta nueva norma, alegando que "se trata de racismo; de puro racismo", dijo "Jax" a la salida de un entrenamiento, o "este código de vestimenta no cambia el carácter de una persona", dijo Allen Iverson, otro de los grandes damnificados.


 Jugadores como Paul Pierce, también opuestos a este "código de vestimenta", dijeron que esta nueva normativa era puramente racista, que no tenía ningún tipo de sentido: que cada uno podía ir vestido como le diese la gana siempre y cuando no ofendiese a nadie. La realidad es que la liga estaba completamente dividida, ya que muchos jugadores eran completamente opuestos a esta norma, y otros, como por ejemplo Shane Battier o Dwayne Wade llegaron a decir: "a mí esto no me afecta; la verdad que nunca he tenido problemas de armario".

 La realidad es que la norma en un principio parecía algo "ridícula", pero también es cierto que muchos jugadores tenían un estilo algo "violento" y demasiado relacionado quizás con el estilo "gángster" que siempre le ha gustado tanto a algunos jugadores:



 Al principio hubo muchísimos líos (y sanciones), ya que muchos jugadores se negaron en balde a aceptar esta nueva norma, pero con el tiempo (y algunos a base de sanciones económicas, como Stephen Jackson o Lamar Odom), todo terminó normalizándose, y de paso, la NBA también se "relajo" con el código: Ahora muchos jugadores ya no llevan camisa, aunque sí americana, y su estética es muchísimo mas depurada; si comparamos los tiempos que antes corrían, con las indumentarias de jugadores como Iverson o incluso Carmelo Anthony en sus primeros años en Denver con los tiempos de ahora, nos daría la sensación de estar en otra liga; ahora los jugadores se preocupan mucho más por su aspecto físico, como por ejemplo jugadores como LeBron James o Kobe Bryant.


 La realidad de todo esto es que recientemente en un estudio que se hizo en los EEUU, la mayoría de los jugadores estaban satisfechos con el cambio que la liga había dado en este aspecto, a largo plazo, claro. Pocos jugadores se acuerdan ya de aquellas "bandanas" debajo de las gorras y aquellas camisetas varias tallas más grandes (aunque algunos siguen siendo "fieles" a su estilo, como el mencionado Allen Iverson).


 Personajes públicos de gran relevancia en los EEUU, como Jay Z o Kanye West han servido como inspiración a muchos jugadores de la liga para seleccionar sus atuendos a la hora de asistir a un partido o a cualquier otro tipo de evento público; ahora lo normal es que un jugador de la NBA parezca un modelo de anuncio, cuando el estilo que antes se escogía por los jugadores era mucho más "agresivo", por decirlo de alguna manera. Personajes como Jay Z representan la evolución, el avance; se trata de personajes que a través de su trabajo, lograron hacerse un hueco en muchos, en muchísimos otros negocios; Jay Z es actualmente copropietario de los Nets, que en breve se mudarán a Brooklyn, dejando atrás New Jersey, además de estar realmente interesado en comprar parte del Arsenal FC, de la Premier League inglesa; Usher, otro cantante y productor, forma parte del grupo de propietarios de los Cleveland Cavaliers, y el famoso actor, cantante, productor y humorista Will Smith también forma parte del grupo de propietarios (aunque en menor medida que Usher o Jay Z) de los Philadelphia 76ers.




 Todos estos personajes representan el progreso y la evolución, algo que algunos jugadores de la NBA han querido "copiar", por decirlo así, de ellos. Comparemos la estética, por ejemplo, de Carmelo Anthony en el All- Star de este año con su estética en la foto de arriba, con su mujer LaLa Vásquez:


 El código de la NBA, sin duda, ha cambiado la estética de los jugadores de la liga, como hemos dicho anteriormente. Pero tampoco le quitaremos la razón a Allen Iverson, diciendo que, aunque los jugadores (algunos), parecen verdaderos "gentleman" y hombres de negocios, no se escapan a su naturaleza, y se vistan de Gucci, Versace o Armani, su actitud fuera de la pista sigue siendo la misma que cuando vestían con Nike, Fila o Rocawear (una de las marcas de Jay Z, por cierto).

1 comentario:

  1. Coincido con la opinión de Allen Iverson: lleves puesto un traje de Armani o un chandal de Adidas, tu carácter va a ser el mismo y vas a hacer las mismas tonterías.
    De cara a la galería, los trajes quedan bien, no lo niego, pero yo siempre he pensado que a la hora de vestir, mejor ir cómodo (lo cual no quita que se pueda ir elegante también).

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