sábado, 7 de abril de 2012

Aquellos "famosos" PORTLAND JAIL BLAZERS


 Actualmente los Blazers de Portland viven días "relativamente" tranquilos. Decimos relativamente tranquilos si los comparamos con los antiguos Blazers: los famosos Portland Jail Blazers.

 Aquellos Jail Blazers pueden presumir, sin duda de ningún tipo, de haber sido el equipo CON MÁS TALENTO Y A LA VEZ MÁS DESORDENADO Y DESEQUILIBRADO MENTALMENTE que hallamos visto. Ese equipo tuvo finalmente que deshacerse en una de las operaciones de limpieza y desalojo más brutales que jamás hallamos visto en la NBA.

 Aquella plantilla de "almas extrañas" contaba, sobre todo, con 7 jugadores capaces de lo mejor y a la vez de lo peor; famosas eran sus actuaciones dentro de la pista, con una calidad extrema y una verdadera delicia para la vista, pero más famosas eran aún sus actuaciones fuera de la pista, con, siempre, un final común: LA CÁRCEL.

 Esos 7 jugadores de los que hablamos eran:

1. Rasheed Wallace (uno de los tipos con más carácter y calidad de la NBA y que no cesaba en su empeño por ser el más "liante" del equipo, aunque era difícil destacar en aquel grupo).


2. Damon Stoudemire (el grandísimo y a la vez menudo base, que siempre tuvo problemas relacionados con la marihuana).


3. Zach Randolph (sin duda, el más temido de estos Jail Blazers. Conducción temeraria, marihuana, armas, abusos sexuales... todo un historial digno de un verdadero personaje)



4. Ruben Patterson (el "otro" gran temido de la disciplina Blazer. Además de peleas con sus compañeros, y en especial con Randolph, acusado de violación, agresión a policías, portador de armas de fuego...).

 5. Bonzi "Alcatraz" Wells (quizás uno de los más "buenos" dentro de ese grupo, aunque el haberle roto la nariz de un puñetazo a un entrenador y las continuas peleas en bares hacen de él un "miembro más" de esta curiosa familia).

 6. Shawn Kemp (el conocido "riendas" fue ingresado en dos clínicas por su adicción a la cocaína).

 7. Darius Miles (otro de los "malotes" del vestuario. Tuvo una pelea con su entrenador que le costó a éste el puesto. Involucrado también en peleas ilegales de perros e incluso de tráfico de drogas).


 Estos eran los "7 magníficos" de aquel vestuario; los tipos que hacían saltar cualquier alarma en cualquier momento y que metían verdadero pánico a cualquier rival; pero no estaban solos; más tarde se les incorporaría el "rookie" Qyntel Woods, quién haría una gran amistad con Zach Randolph y "Sheed" Wallace y se vería también involucrado en las peleas ilegales de perros junto con "Z-Bo".

 Aquellos Jail Blazers tenían un talento extraordinario. Puede que estemos hablando, como dijimos anteriormente, del equipo con más talento jamás visto en un equipo de baloncesto. Pero aquello poco duró; los continuos problemas con la justicia hicieron que aquel equipo durase un "visto y no visto" y los directivos de Portland tuvieran que deshacerlo. Era eso o morir.

 La saga "Jail Blazers" dará comienzo en abril de 2001, cuando Shawn Kemp, recién llegado de Cleveland Cavaliers, tendrá que ingresar en un clínica de desintoxicación por su "abuso extremo" (como él mismo definió), por la cocaína. Este fue el primero de los "magníficos" en empezar a dar problemas a los de Oregon; malos tiempos se avecinaban por allí.

 En mayo de 2002, Zach Randolph será citado a declarar por... presentarse borracho en casa de su ex-mujer y agredirla, tanto a ella como a su novio, en Marion, Indiana (la localidad natal de Zach). Randolph le rompió la nariz al novio de su ex-pareja y la amenazó a ella de muerte en repetidas ocasiones, según la declaración de la misma ante el juez.

 En noviembre de 2002 (es decir, meses después), "Sheed" Wallace, Damon Stoudemire Y Ruben Patterson serán los "encargados" de estar en los tablones.

 A) Wallace y Stoudemire fueron citados ante el juez por posesión de cantidades "industriales" de marihuana en el maletero de su vehículo, un Lincoln Navigator, después de que la policía les parase cuando volvían a casa tras un partido recién jugado en Seattle. Ambos jugadores prometieron al juez, con cara de arrepentimiento, que aquello no volvería a suceder; a los tres días fueron detenidos de nuevo POR LO MISMO.

 B) Ruben Patterson fue arrestado a las 4.35 de la madrugada por abusos sexuales y maltrato físico a su ex-mujer.

 Aquello, como podemos ver, era un no parar. Aquellos jugadores se pasaban más tiempo entre rejas y en los juzgados que en la cancha. Se ha llegado a decir que entre ellos mismos se hacían apuestas mensuales que consistían en ver quién de ellos sería arrestado más veces. Toda una lección de buena conducta, sí señor.


 Tan sólo 4 meses más tarde de todo esto, el rookie Qyntel Woods arrestado por exceso de velocidad, conduciendo sin seguro del vehículo y por supuesto, con posesión de marihuana. El "bueno" de Qyntel acababa de llegar a la NBA y ya se había contagiado de la "fiebre Blazer".


 Aquello era un no parar. Pero sin duda, el acontecimiento que hizo que todo temblase en la disciplina Blazer, fue cuando en pleno entrenamiento, Zach Randolph tiene una pelea con su compañero Ruben Patterson. Ambos eran los más temidos de aquella plantilla, y aunque el odio entre ambos eran mutuo, nunca ningún jugador había tenido un problema directo con otro; cada uno la liaba en su campo y nadie se metía en el de nadie. Pero aquella mañana hubo más. Randolph estaba caliente por un tema de una apuesta con Patterson, y ante las continuas "dedicatorias" de uno a otro, Zach... le pegó un puñetazo en la cara a Patterson, rompiéndole la cuenca del ojo derecho a éste. "Z-Bo" tuvo que ser apartado de Ruben hasta por 5 compañeros, y casi no podían con él. "Nadie me toca los h..... Nadie. Puedes darte por muerto", le gritó en varias ocasiones a Patterson mientras estaba en el suelo. Aquello se había ido del control de todos. Maurice Cheeks, entrenador de Blazers, sabía que no podía controlar la situación y prefería no meterse. Aparentemente.

 Temporada 2004/ 2005. Zach Randolph (siempre era él), y su compañero de equipo Qyntel Woods (ya "apadrinado" de Zach), son detenidos por organizar peleas ilegales de perros. En la declaración de la policía pone que la casa de Zach tenía una "arena" habilitada para las peleas, y que se llegaron a encontrar más de 20 perros hormonados y más de 30 con aparentes heridas de lucha. Zach y Qyntel siempre negaron aquello y mantuvieron la versión que ellos no habían sido; que su casa era grande y que ellos no podían controlar lo que sus amigos hacían u organizaban en ella. El "soplón" de la policía recibió una tremenda paliza a la salida de un restaurante y permaneció en el hospital 3 semanas; al salir dijo "no acordarse de nada". El caso fue desestimado.


 Después de todo esto, la era "Jail Blazers" finaliza con la destitución de Maurice Cheeks, técnico de Portland, por sus continuas peleas con los jugadores. Se dice que en el 2003 llegó a la manos con Bonzi Wells después de éste llegar borracho a un entrenamiento, y en el 2005 con Darius Miles, después de que el jugador el llamase "títere"; "trabajas para nosotros, así que cállate y no nos toques los h....., abuelo", le dijo al parecer Darius a su entrenador. Toda una lección de orden en aquel vestuario.



 Así termina la historia de los Portland Jail Blazers. Una verdadera lástima que aquel equipo plagado de verdaderos jugones terminase mal. Pero era eso, un equipo de jugones... de barrio; unos tipos tan buenos como problemáticos. No había día que algo extraño (o allí no tan extraño ya) sucediese.

 Actualmente sólo Zach sigue jugando al baloncesto de primer nivel, en los Grizzlies de Memphis, donde parece haberse reformado y a llegado incluso a ser "All-Star". El resto están arruinados, como en el caso de Kemp (tiene 7 hijos con 7 mujeres diferentes), o Darius Miles; en continuos problemas con la ley, como Ruben Patterson; o malviviendo de tiempos pasados, como Qyntel Woods o Bonzi Wells. "Sheed" Wallace, tan bueno como polémico, se retiró hace un par de temporadas, aunque "amenaza" con volver. Siempre será un placer para la vista volver a verle jugar.

 Portland Jail Blazers, el equipo de los sueños convertido en pesadilla.

 Este video es un tributo a Rasheed Wallace, "recientemente" retirado (tan sólo hace dos años). Sin duda, el jugador con más calidad de aquella plantilla, no exenta ya de por sí de una calidad sobrenatural. "Sheed": genio y figura hasta la saciedad. Esperemos que su baloncesto no se haya apagado y decida encender una última chispa.


1 comentario:

  1. Cuando pillaron a Stoudemire y a Sheed por el tema de la marihuana, les preguntó la policía "Aquí huele a marihuana que tira para atrás", y ellos contestaron: "Tranquilos, agentes, ya nos la hemos fumado toda...".

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