miércoles, 28 de marzo de 2012

NUEVO RÉCORD PARA Mr. KOBE BRYANT (otro más...)


Kobe Bryant está empeñado en hacer caer a Michael Jordan de la cima del baloncesto. Está empeñado y parece, según va pasando el tiempo, que está a punto de conserguirlo. Ayer, otro nuevo récord, y esta vez de los gordos, ante la franquicia de Golden State. Kobe, oficialmente, se convierte en el 2º máximo anotador de la historia de la NBA para una misma franquicia, con 29283 puntos, y por detrás del gran Karl Malone (con el que curiosamente llegó a jugar en su año "sabático")

Han pasado muchos años ya desde 1996, donde los Lakers se fijaron en una chico con pinta de chulo y jugón (ahora abundan), que venía del instituto Lower Marion de Philadelphia, donde, literalmente, pulverizó todos los récords habidos y por haber. Aquel año, paradójicamente, el número 1 del draft, fue Jermaine O´Neal (recientemente cortado por Celtics). Los Lakers consiguieron a Kobe Bryant desde Charlotte Hornets, a cambio del gran Vlade Divac.



Kobe no tardó demasiado en demostrarle al mundo de la pasta de la que estaba hecho, y con el famoso 8 como dorsal, llegó a compartir vestuario con jugadores como Gary Payton, Karl Malone (al que persigue ahora como máximo anotador histórico para una misma franquicia), y... el gran Shaquille O´Neal. Pero aquel Kobe no era el de ahora. Dicen que la cabra tira al monte, pero de aquella Kobe puede que fuese la cabra más loca de ese monte. Con aquella de "baller", de jugón de barrio, casi puede presumir de haberse cargado aquella generación de Lakers destinada a ganar otro anillo, y que terminó con una guerra abierta con Shaq, y que acabó con el pívot más dominador de todos los tiempos con rumbo a Miami, donde un joven Dwayne Wade esperaba.

Aquel Kobe, como jugador, era total, pero como compañero de equipo... el propio Karl Malone, que jamás había dado un problema disciplinar, llegó a decir en el vestuario, literalmente, a Nick Van Exel: "O me lo quitas de delante o le hago picadillo. Te juro que lo aplasto". Pobre Kobe...o pobre Karl.


Lo que sin duda cambió la vida y el juego de Kobe Bryant fue el año 2003, con supuesto caso de VIOLACIÓN Y ABUSOS SEXUALES, contra Katelyn Faber, en Cordillera, Colorado. Todos los contratos de Kobe con Nutella o McDonald´s, por no nombrar otros, se fueron por tierra, y Kobe apareció ante los medios llorando ante Vanessa, su mujer, reconociéndole infidelidades, pero jamás una violación o un abuso sexual. Kobe pasó un año entero saliendo y entrando de los juzgados por ello, y, de paso, reventando los aros a cada partido que jugaba con L.A., llegando a hacer en una noche tras otra, cifras realmente escalofriantes. Finalmente Kobe resolvió todo esto pidiendo perdón públicamente a la supuesta víctima, y con una compensación económica, cuyos términos jamás se conocieron (ni se conocerán). Esto cambió la vida, y con ello, el juego de la Mamba Negra, volviéndole un jugador mucho menos agresivo en la pista, pero a la vez, mucho más inteligente.

Kobe se estaba recuperando y con ello la bestia que tenía dentro se iba haciendo más fuerte.

Bien, años después de todas estas historias acerca de la vida personal y profesional de uno de los mayores jugones de todos los tiempos, y tras 5 anillos de campeón de la NBA, Kobe está empeñado en borrar a Jordan del mapa. Ambos comparten características en el juego que hacen que las comparaciones sean innegables, pero sin duda, la característica más común en ambos, es la mirada casi "asesina" que ambos comparten cuando acechan o acechaban el aro. Jordan miraba a la canasta cuando tiraba de una forma que, como una vez dijo Steve Kerr, su antiguo compañero: "Sabes que va a entrar; da igual lo que suceda, que sabes que va a entrar". Kobe comparte este ritual con el gran Michael. Cuando Kobe mira al aro, sabes que ese tiro puede decidir el partido, y que en momentos claves, rara vez lo falla. En la victoria ante Sacramento Kings hace un par de años, cuando Kobe rompió a Sergio Rodríguez (que raro), y a Francisco García en aquel partido, en aquella jugada, para clavarse un triplazo cayéndose hacía atrás y casi sentado en el banquillo de los Kings, García, su marcador, fue claro: "da igual lo que hagas; si tira, la mete. Es Kobe Bryant, joder!". Francisco García había resumido años y años de baloncesto en aquella frase. La foto lo dice todo acerca de la dificultad de aquel tiro ganador:


Bien, años después de todo esto, y concretamente ayer, Kobe consiguió volver a superar a Michael Jordan, y esta vez con la friolera de 29283 puntos ante los Warriors. Le ha vuelto a superar. Ahora sólo tiene por delante a Karl Malone y sus 36374 puntos con los Jazz de Utah. 


Cada vez los niños dicen más: "quiero ser Kobe", en vez de aquel famoso: "Jordan es el más grande". Algo habrá hecho la Mamba Negra para cambiar todo esto.

Como el rapero Game dijo en uno de sus temas: "Hate it or love it, I´m still number 1"




2 comentarios:

  1. Si los chicos dicen "quiero ser Kobe" es porque no han tenido una correcta educación o porque no han visto jugar a Michael Jordan.

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    1. Puede ser... pero reconozcamos, aunque nos pese, que Kobe poco a poco se está deborando todos los récords de Mike... veo como diferencia principal y de ahí mi predilección por Jordan, que a éste le gustaba defender y a Kobe no... por lo demás, reconozcamos que al paso que lleva no tardara en pulverizarlo. También es cierto que el juego de Kobe es totalmente anárquico mientras que el Jordan era más refinado

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